Autor: Calvo Serer, Rafael. 
 España sin Franco. 
 La ruptura democrática     
 
 Excelsior.    13/08/1974.  Página: 7-8. Páginas: 2. Párrafos: 14. 

EXCELSIOR 7-A Martes 13 de agosto de 1974

España sin Franco

La Ruptura Democrática

POR RAFAEL CALVO SERER

París—El viernes 2 de agosto, cuando ya se conocía la verdad sobre el estado de salud irrecuperable en que se encontraba Franco después de tres semanas de hospitalización, y al que se le calculaba ya poco tiempo de vida, la fuerza pública volvió a disparar en una carretera de Andalucía sobre unos manifestantes pacíficos ocasionando varias victimas.

En contraste, con esa brutal represión, eses mismos días se multiplicaban las demostraciones de protesta en numerosos lugares de Francia, sin que las fuerzas del orden se considerasen autorizadas a utilizar las armas de fuego.

Las victimas de Carmona son una prueba trágica de la falsedad de las declaraciones que en el sentido de la apertura democrática venia haciendo el gobierno de Carlos Arias Navarro, desde su formación en enero pasado.

Mientras se repetían palabras de cambio, de liberalización y de democratización por los ocupantes del poder y por sus colaboradores —un sector de la democracia cristiana sobre todo— se multiplicaron las detenciones, los secuestros de publicaciones y la coacción sobre todos ¡os medios de información.

Bien ostensible es, pues, que Franco se ha opuesto hasta el último hálito de vida política —al igual que lo había hecho durante los 35 años de su "reinado"— a la reimplantación de las libertades de asociación, de expresión y de reunión. Pero con él la responsabilidad alcanza directamente a quienes le prestaron juramento de lealtad y le asistieron con su colaboración: falangistas, democratacristianos y tecnócratas.

Al frente de .ellos queda ahora el sucesor nombrado por el caudillo.

¿Qué cabe esperar de Juan Carlos convertido en rey por la voluntad del dictador? El príncipe fue educado por Franco de manera que quedase modelado de acuerdo con una mentalidad política reaccionaria y antidemocrática.-Lo situó, además, de tal forma que quedara preso de los beneficiarios y partidarios de la perpetuación de la dictadura. En consecuencia, los planes políticos que se elaboran apoyándose en él equivalen a hacer retroceder la historia ciento cincuenta años: parecen copiados de la carta otorgada de Luís XVIII y del gobierno d; notables de aquel periodo, es decir, que intentan una democracia de fachada para ser manipulada por un régimen de caciques. Toda la renovación que preparan se reduce a echar mano de algunos falangistas, democratacristianos y tecnócratas que, en los largos años de colaboración con la dictadura, nada hicieron en favor de la libertad.

Por eso ahora vuelven a prometer lo mismo, y repiten que hay que proceder lentamente en el proceso de democratización, sobre la base de que se les confíe el poder sin control alguno. Insisten en los ya sobados argumentos de que el país no está preparado para la democracia, de que los vencedores de la guerra civil están dispuestos a defender sus privilegios con las armas, de que el ejercito no tolerará jamás que el comunismo sea reconocido legalmente.

España sin Franco

El que que Ministro de In-formación, Fraga Iribarne, fascista por temperamento y autoritario en su formación, quiere ser ahora el portavoz de esta falsa "apertura", fraga reduce sus medidas liberalizadoras a dejar salir de la cárcel a Marcelino Camacho. Pero al decirle a Fraga que el líder de las Comisiones Obreras, en cuanto quede en libertad, defenderá de nuevo el derecho de sindicación, el ex Ministro y ahora supuesto vocero del príncipe replicó que se procedería a la detención inmediata de Camacho.

Con este criterio no cabe ni hablar siquiera de partidos políticos. Tan sólo pretenden atraerle algunos nombres de la oposición demócrata cristiana y del socialismo para encubrir su régimen paternalista. Como intermediarios en estas maniobras dilatorias suenan los nombres de algunos demócrata-cristianos y de alguno que otro residuo de los tecnócratas.

Ante tales planes, se conoce ya la determinación tanto de los socialistas como de los nacionalistas vascos y de otros demócrata-cristianos antifranquistas, que se niegan a todo contubernio con la monarquía autoritaria. Pero no hay que olvidar que el endurecimiento de la- represión hace difícil el proceso de liquidación de la dictadura y hace temer choques violentos entre la oposición y el poder.

Como era de esperar, otras .fuerzas de la oposición ya han manifestado su decisión de luchar por producir rápidamente la ruptura democrática. Es decir, el inmediato restablecimiento de las libertades. En estas circunstancias la superioridad de! Partido Comunista, por su organización clandestina, está siendo aprovechada por los franquistas, fascistas o reaccionarios, para embrollar las cosas. Pero la verdad es que en la recién aparecida Junta Democrática Española los comunistas son una fuerza entre otras políticas, económicas, sociales y regionales, que no pueden darse a conocer para no ser victimas de la represión.

La ruptura democrática se va a producir inexorablemente. En las universidades, en las fábricas, en los medios profesionales, en las asociaciones católicas... Hay líderes y hay masas que tienen conciencia de sus derechos ciudadanos y que no están dispuestos a que se prolonguen los 35 años en que han sido conculcados.

La transformación de las estructuras económicas y sociales de toda Europa, la vitalidad del pueblo español y la coyuntura internacional, son hechos favorables a la restauración de la democracia en España. Pretender que en ésta se mantenga una monarquía antidemocrática en plena política de distensión entre los Estados Unidos y la Unión Soviética, después de la transformación democrática de los partidos comunistas en Francia e Italia, y tras la implantación de la democracia en Portugal y Grecia, resulta tan difícil como lo fue la pretensión de haber querido mantener una monarquía absoluta al desaparecer Fernando VIL Tan absurdo es creer que en España no habrá partidos políticos corno pensar que no habrá televisión en color porque arbitrariamente así lo hubiese dispuesto el dictador.

Ahora bien, la democracia requiere de un instrumento para su implantación; ¿será el ejército como en Portugal y en Grecia? ¿Disparará los acontecimientos un incidente grave, como puede acontecer en el Sahara español?

En las próximas semanas serán conocidas las respuestas a estas interrogantes, que son la clave del futuro democrático español. Y son muchos los que confían en que el propio príncipe Juan Carlos será fiel a su origen y destino histórico, oponiéndose a la instrumentalización de la monarquía, como pretenden los franquistas. Un rey jamás puede convertirse en dictador, y la cobertura que aquél le presta a la dictadura le resulta fatal a la monarquía. El último "doctrinario" del autoritarismo, Gonzalo Fernández de la Mora, lo ha reconocido recientemente: en los planes para perpetuar al franquismo después de Franco el único error que se ha cometido es el nombramiento de Juan Carlos como sucesor titulo de rey.

 

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