Autor: Soriano, Manuel. 
 Fundación para el progreso y la democracia (I). 
 Salta a la escena un movimiento regeracionista y radical     
 
 Diario 16.    09/06/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 15. 

Salta a la escena un movimiento regeneracionista y radical

Para el próximo fin de semana está prevista la presentación pública de la Fundación para el Progreso y la Democracia. Se trata de una asociación de amplio espectro ideológico que trata de encauzar un movi-

miento favorable a los cambios políticos, sociales y económicos para regenerar la sociedad española y mantener una defensa radical de los derechos y libertades democráticos.

Es una plataforma abierta a todos los demócratas

Manuel SURIANO

Madrid — En el manifiesto que se dará a conocer los próximos días 13, 14 y 15 en la prensa nacional, la Fundación para el Progreso y la Democracia convocará a los españoles que creen en la democracia pluralista y que piensan que los problemas de España tienen solución a través de la racionalidad.

Un amplio grupo de políticos que .no-pertenecen a los «aparatos» de los partidos, catedráticos, profesores intelectuales, sindicalistas y empresarios, cuyas características comunes son su talante democrático, la moderación y el criticismo, han llegado a la conclusión de que la democracia está en peligro.

La precariedad en que se encuentra el sistema de convivencia libre y pacífica, lo atribuyen a las causas ya conocidas: el terrorismo, las presiones sobre los órganos institucionales, el paro, la crisis económica, la indefinición del Estado de las autonomías y a la desmoralización y apatía popular.

Rearme cívico

Esta situación pone en riesgo de desaparición o de desnaturalización el sistema de libertades y la propia Monarquía parlamentaria que los españoles se han dado libremente.

Para contribuir a terminar con este estado de cosas, en colaboración con los partidos politicos, fuerzas sociales y movimientos cívicos, nace la Fundación para el Progreso y la Democracia, según sus promotores.

No se define como un embrión de partido o coalición electoral. En principio, su actuación se moverá en el terreno de las ideas y no en el de la participación política propiamente dicha. La Fundación nace como «plataforma social» abierta a todas las ideologías, con la única condición de que defiendan posiciones inequívocamente democráticas.

El objetivo que se persigue es «contribuir a un urgente rearme cívico que actúe de factor innovador, crítico y regeneracionista que, en definitiva, permita confrontar las grandes opciones existentes en la sociedad española».

Los promotores han sido sensibles a las primeras reacciones negativas de algunos partidos, principalmente del PSOE y del PCE, que entienden que iniciativas como éstas contribuyen a desprestigiar a los partidos sobre los que debe descansar la participación política en la democracia.

Burguesía ilustrada

Por esta razón, precisan que la Fundación no trata de usurpar el papel de los partidos, sino de realizar una labor de animación social, de sensibilización de la opinión pública para que los ciudadanos dejen de mostrarse alejados de la política y su participación masiva haga viable, precisamente, el sistema de partidos. Se trata de revitalizar los partidos.

Esta asociación se la compara a la Agrupación al Servicio de la República, que promovió Gregorio Marañón, fundamentalmente entre intelectuales. Otros hablan de movimiento azañista, y hay quien prefiere identificarlo con las modernas corrientes radicales.

En definitiva, se trata de un movimiento de la burguesía laica, ilustrada y modernizante, interesada por los asuntos públicos, pero que su idiosincrasia les hace incómoda la disciplina de partido y se resisten a ser meros instrumentos de las respectivas oligarquías dirigentes.

Políticamente el núcleo promotor podría situarse en una opción de centro-izquierda. Pero no con una visión clásica de ese espacio, sino con las características ya mencionadas de radicalismo y regeneracionismo.

«La Fundación —dice la convocatoria— espera ser cauce de creatividad política, de presentación de ideas y sugerencias, lugar de discusión y encuentro, centro de elaboración racional y campo de opciones arguméntales acerca de las cuestiones políticas, económicas y sociales.»

Esta asociación no cuestiona lo más mínimo el actual ordenamiento constitucional a la hora de plantearse la posible necesidad de introducir reformas en el sistema político. Defenderá que toda iniciativa de revisión tendrá que realizarse a través de los propios cauces constitucionales sin renunciar a la prolündización de las libertades públicas.

 

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