Autor: Soriano, Manuel. 
 Fundación para el progreso y la democracia (II). 
 Un club de políticos de todos los colores     
 
 Diario 16.    11/06/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 15. 

FUNDACIÓN PARA EL PROGRESO Y LA DEMOCRACIA (II)

Los promotores de la fundación forman un grupo de lo más heterogéneo en cuanto a sus orígenes ideológicos: desde el senador aliancista Abel Matutes hasta la dirigente de la desaparecida ORT, Paquita Sahuquillo, están integradas personas de la derecha, el centro y la izquierda.

Un club de políticos de todos los colores

Sus detractores la califican de «batiburrillo de oportunistas que han fracasado»

Manuel SORIANO

Madrid — Para los detractores de esta iniciativa, situados principalmente en las directrices de los partidos y en el propio Gobierno, se trata de un «batiburrillo de oportunistas que han fracasado en sus carreras políticas».

El amplio abanico ideológico que intenta abarcar la fundación se justifica en base al sentido integrador de esta asociación, que persigue aglutinar demócratas de todas las tendencias dispuestos a trabajar en una acción de animación social favorable a la modernización de España y a la consolidación del sistema de libertades.

Las características personales comunes que se han buscado en los socios fundadores son las de la moderación en cuanto a los planteamientos para resolver los problemas del país, su sentido crítico de cara a la realidad española y hacia la clase política y sus convicciones democráticas.

Los once

A pesar de las críticas hacia los «aparatos» de los partidos, en la fundación también se ha configurado una Cierta oligarquía dirigente. Concretamente, la forman once personas, que han tenido la capacidad de rechazar solicitudes de ingresos, como ha sido el caso de algún ex ministro.

Los once son: Ramón Tamames, ex dirigente del PCE; Luis González Seara, ex ministro de Universidades; José Terceiro, subsecretario del Ministerio de la Presidencia; Jesús Polanco, presidente de la editora de «El País»; Raúl Morado, rector de la Universidad Menéndez y Pelayo; Daniel Detinos, economista; Claudio de Ramón, ingeniero de Caminas- y miembro del PSOE; Matías Cortés, catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid; Miguel Martínez Cuadrado, catedrático de la Universidad de Oviedo; Manuel Cobo del Rosal, secretario de Estado para Universidades, y Rafael Martas, economista.

Dadas las vinculaciones de algunas de estas personas con Pió Cabanillas, y principalmente las de José Terceiro, en los medios políticos se especula con que la fundación es una de las operaciones del ministro de la Presidencia en el contexto de las iniciativas encaminadas a reorganizar la derecha y el centro.

La realidad es que en el grupo dirigente de la fundación aparece la constante de la vieja amistad entre sus miembros, que en el año 1974 ya trabajaron juntos en la Promotora de Estudios Sociales (PROMESA), donde participó también Pío Cabanillas.

Los promotores de la fundación niegan, por supuesto, que estén embarcados en una operación del ministro de la Presidencia.

Quizá para tratar de desmentir las especulaciones, Tamames ha tenido particular interés en incorporar antiguos militantes de la izquierda como Paquita Sauquillo, Manuel Guedán o Pina López Gay. Estos se niegan, sin embargo, a jrugar el papel de colectivo de la «Guinda roja».

No están dispuestos a participar de una hipotética operación que pretenda restar votos al PSOE. Asumien do los planteamientos de h fundación trabajarán en favor de las opciones de izquierda.

25.000 de cuota

Los promotores afirman que la fundación se autofi-nanciará económicamente con las cuotas y aportaciones de sus miembros. Los socios fundadores, entre cien y doscientos, han tenido que desembolsar 25.000 pesetas. Uno de ellos comentó a DIARIO 16 que «a nadie le entusiasma gastarse cinco mil duros, pero se ha establecido esta cuota para medir el interés de los ciudadanos hacia una iniciativa de este tipo».

Los socios de número aportarán cinco mil pesetas al inscribirse y las mensualidades están por determinar en la junta general que se celebrará a finales del mes de junio, probablemente el día 29.

La fundación contará inicialmente con unos diez millones de pesetas. Los promotores niegan que tengan apoyos bancarios. Provisionalmente la sede se ha instalado en un despacho alquilado del edificio de la Caixa de Pensiones, en el 51 del paseo de la Castellana.

Regionalización

En dicha junta general se eligirá la dirección de la fundación y se decidirá el programa de actuación, designando distintas comisiones de estudios (Parlamento, autonomías, crisis económica, medios de comunicación social, etcétera). También se estudiará la implantación de la fundación en las capitales más importantes de las diversas comunidades autónomas y regiones. La expansión territorial va a ser especial méate cuidada, porque se quiere evitar ´por todos los medios que sea una iniciativa «de Madrid».

 

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