Autor: Miguel, Emilio de. 
   16 de abril  :   
 Hasta pronto, Manuel Valentín Gamazo. 
   17/04/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

16 DE ABRIL

HASTA PRONTO, MANUEL VALENTÍN GAMAZO

EL último delegado de la Juventud es el político más joven del momento. Desde ayer no ocupa el único cargo político que ha ostentado. Ha sido cerca de cuatro años delicados con imaginación, dinamismo y entrega absoluta al servicio de la formación de los jóvenes. Su labor ha sido discreta, nada verdjal y sí práctica, real y callada. La misión que se propuso —y que ha cumplido con creces y que ahí queda para que otros la continúen— ha sido transformar, sin paternaíismo ni demagogia, a los jóvenes en ciudadanos capaces para la convivencia ciudadana. Ha intentado también Valentín Gamazo fortalecer su sentido solidario y su sentido crítico responsabilizándolos en bien de la comunidad nacional. Creo que lo ha conseguido. E! solía decir que su ambición política no era llegar hacia arriba, sino hacia abajo: alcanzar y mezclarse con los jóvenes. También acercar a los jóvenes al Estado, que estaba demasiado lejos de ellos.

Propugnó que se concediera el derecho de voto a los 18 años. I^a etapa de Manuel Valentín Gamazo ha sido decisiva. Algo que languidecía cuando él llegó, es ahora una realidad pujante e integrada en la participación política. Un hombre Con las cualidades y calidad de- Valentín Gamazo deberá volver a la escena pública cuanto antes. Este páramo yermo que constituye la clase política española no puede permitirse por mucho tiempo el alejamiento de jóvenes que han demostrado la valía del último delegado nacional de la Juventud. Manuel Valentín Gamazo tiene- las dotes imprescindibles del auténtico político.

Ha sabido amar a España con renuncia y dedicación. Ha sabido armonizar la energía con la flexibilidad, la audacia con la prudencia, el sentido de lo real con la fe en, su empeño. A Manuel Valentín Gamazo, siempre asequible a todos, abierto a todas las sugerencias, incansable y hábil en la ejecución, siempre esperanzado por el genio de nuestro pueblo, dotado de un sentido de la honestidad tan arraigado como discreto, yo —que me honro de su amistad— le digo ¡hasta pronto!, y no ¡adiós!

PERISCOPIO

El Sr. Lasuen se lamenta del fraccionismo socialista. Califica de pavorosa la realidad del socialismo escindido en capillas. "Nunca —dice— ha existido en España una mayor fragmentación socialista: sociaidemócratas, socialistas obreros, socialistas populares, socialistas de las nacionalidades y regiones, son opciones aisladas, que además sufren fragmentaciones internas". A sesenta días de las elecciones la perentoria necesidad de aglutinarse no se ve por ninguna parte. Y esto es disparatado además de pavoroso, como dice Lasuen. El Sr. Murillo ataca a los señores González y Múgica. Les acusa de haber sido "jefes de centuria del Frente de Juventudes y todavía tieaen en su armario guardada la camisa azul".

¿Pero no comprenden el daño que se están haciendo a sí mismos? Ya no es hora de andar a la greña, es e4 tiempo de las uniones, d,el olvido dé nimiedades, de prepararse para ofrecer al pueblo español opciones serias.

Tampoco el centro termina de cuajar. Ha sido una semana de reuniones inacabables y declaraciones que oscilaban del optimismo al pesimismo. Sólo queda como grupo sólido, sin fisuras y trabajando a destajo, los de "Alianza Popular". El Partido Comunista, mientras, propone un "frente electoral" —algunos ven en esa maniobra un "frente popular" sin más para el Senado. Pero insultan ya a "Alianza Popular", sino también a sectores de la familia socialista. Como a mí no me duelen préñelas he de admitir la prueba de inteligencia que han dado los comunistas de Carrillo al reconocer a la bandera nacional como símbolo que pertenece a todos los españoles.

EMILIO DE MIGUEL

 

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