Monseñor Yanes, disconforme con el anteproyecto de Constitución     
 
 Informaciones.    02/01/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Monseñor Yanes, disconforme con el anteproyecto de Constitución

ZARAGOZA, 2(INFORMACIONES).

TODO Estado, incluso el más democrático, tiene una peligrosa tendencia a

constituirse en organizador de toda la vida del hombre, ha manifestado al

semanario diocesano «Iglesia en Zaragoza» el arzobispo de la misma ciudad, don

Elias Yanes, en relación al tema Iglesia-Estado y su repercusión en la futura

Constitución española.

Monseñor Yanes señala en sus declaraciones que «la pretensión de hacer de la

Iglesia una entidad sometida a la soberanía del Estado, o de hacer del Estado el

juez que dirima, en última instancia, las cuestiones conflictivas en materia

religiosa sigue aún viva». Asimismo, el arzobispo de Zaragoza dice que la

Iglesia, al reivindicar la independencia de la soberanía estatal, presta un

servicio a la libertad del hombre».

En lo que al proyecto constitucional se refiere, tras señalar que se ha superado

mucho el anterior borrador, manifiesta que «en cuanto a libertad religiosa se

refiere, no me convence. Pienso que el artículo 16 -añade-, tal y como está

redactado, mantiene una actitud vergonzante y recelosa ante las convicciones

católicas de gran parte de la población española. No constan con suficiente

claridad las garantías de libertad e independencia para la Iglesia».

EL ARTICULO 16, SOBRE LIBERTAD

RELIGIOSA, «MANTIENE UNA

ACTITUD

VERGONZANTE

Y RECELOSA ANTE

LAS CONVICCIONES

CATÓLICAS

DE GRAN PARTE DE

LA POBLACIÓN»

Al referirse de nuevo al artículo 16 del proyecto constitucional y,

concretamente, al párrafo tres del mismo, monseñor Yanes señala que «las

palabras "creencias religiosas", tal y como suenan, no dicen nada sobre el

carácter institucional de la Iglesia. Pueden interpretarse en el sentido de que

la Iglesia -continúa diciendo-, si existe, es una realidad que no cuenta para

nada, o que, en otro caso, es una parte de la sociedad española que cae bajo la

soberanía del Estado. Lo único que cuenta son las creencias subjetivas de los

españoles». Asimismo, monseñor Yanes considera que «silenciar la realidad social

e institucional de la Iglesia católica en una constitución para España es una

lamentable deficiencia».

Por último, tras apuntar una redacción más explícita del mencionado párrafo y

sobre las distintas reacciones ante el documento colectivo de los obispos en

torno a la constitución, el arzobispo de Zaragoza declara que «sorprende el

contraste entre el tono comedido, sereno, dialogante, del documento episcopal, y

la reacción agresiva de muchos comentaristas». En este sentido, monseñor Yanes

concluye sus declaraciones señalando que «no faltan demócratas que se

escandalizan de que los obispos hablemos de valores morales y religiosos en

relación con la Constitución. Esta reacción de intolerancia anticlerical habrá

abierto los ojos a muchos. Junto a la serie de comentarios apasionados, hay que

señalar los que saben discrepar con respeto y los que saben mostrar su adhesión

sin servilismos».

 

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