Reunión del Comité Central del P.C.E.. 
 Carrillo, por la moderación  :   
 Duros ataques a Fraga, jefe de Alianza Popular. 
 Informaciones.    15/04/1977.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

REUNIÓN DEL COMITÉ CENTRAL DEL P.C.E. CARRILLO, por la moderación

DUROS ATAQUES A FRAGA, JEFE DE ALIANZA POPULAR PROPUGNA UN SENADO DE

CENTRO-IZQUIERDA, INCLUIDOS SOCIALISTAS Y COMUNISTAS

MADRID, 15 (INFORMACIONES}.

ESTA reunión que celebramos a cielo abierto es en sí misma una gran victoria de la política de reconciliación nacional y de pacto -para la libertad; es una confirmación de la línea seguida por el P. C. E.», dijo ayer don Santiago Carrillo, secretario general del Partido Comunista, en el discurso de las reuniones que iniciaba el Comité Central.

«Para nosotros —añadió- la guerra es historia y no sentimos ningún odio hacia los que combatieron enfrente», indicando que si el P.C.E. ha afrontado sacrificios en la lucha por una España democrática, no ha sido con voluntad de revalida ni de venganza. El señor Carrillo insistió en que el P.C.E. respetará estrictamente los derechos de los demás, y aseguró que nadie podrá poner «sordina a la voz que, ahora públicamente, defenderá los derechos de la clase trabajadora».

A continuación, el secretario general del P.C.E. se refirió a las protestas de ciertas minorías por la legalización del partido, y en concreto aludió al señor Fraga Iribarne, de quien dijo que «le da por asumir la identidad del Estado, víctima del complejo de Luis XIV, y proclama que el Estado está amenazado y hasta habla de golpes de Estado». «Los comunistas —añadió— tienen que esforzarse por conseguir que Alianza Popular tenga los menos votos posibles en las elecciones, porque ya sabemos la suerte que nos aguardarla en una "fragalandia", que haría palidecer de envidia a los desmanes de Pinochet.»

A continuación, el señor Carrillo aseguró que el P.C.E. no buscará votos a base de juicios agresivos contra los grupos o personas, que deben colaborar en el asentamiento de la democracia; ya que es necesario que las próximas Cortes tengan un carácter constituyente. Lo que exige un pacto constitucional que vaya desde el centro hasta la izquierda. El P.C.E. —dijo— acudirá en solitario a las elecciones, aunque para el Senado preconizó candidaturas comunes de todos los partidos democráticos.

Para el secretario general del P.C.E. lo más favorable que se puede conseguir, dentro de la actual relación de fuerzas políticas, es una Cámara donde la mayoría sea de centro izquierda, incluyendo en ella a comunistas y socialistas, lo que no significaría que éstos tuvieran que participar en el Gobierno. «Lo que está claro —añadió— es que el centro, sin tener en cuenta a los grandes partidos obreros, resultaría impotente para gobernar el país, donde es impracticable un centro izquierda anticomunista.»

El señor Carrillo justificó seguidamente la política de moderación del partido, diciendo que el acierto de esta política estaba en los hechos (su legalización), lo cual representa una ruptura importante con el pasado; de otro modo, seguramente no serla legal. Si el P.C.E. —añadió— hubiera desestabillzado el proceso por medio de movilizaciones de masas, los auténticos beneficiarios hubieran sido los

adversarios de la democracia Esta actitud —manifestó—no implica ningún compromiso más que el de «nuestra voluntad de pasar de la dictadura a la democracia pacíficamente, mediante el pacto para la libertad». El señor Carrillo hizo un balance de lo que se había logrado en un corto espacio de tiempo, aunque restaban, cosas por conseguir. Añadió que el congreso del partido, que tendrá lugar después de las elecciones, decidirá sobre la i i n e a definitiva del P.C.E., «pero lo que hoy hay que hacer es ganar la batalla política en la que estamos empeñados». Aseguró que su partido cumplirá íntegramente el programa electoral que ofrezca al país, y se atendrá rigurosamente a las reglas de juego democrático.

En respuesta a las criticas que se hacen al P.C.E. sobre la falta de democracia interna a causa del centralismo democrático, el señor Carrillo recordó que las candidaturas del P.S.O.E. se habían elaborado en una reunión del Comité Federal y que se habían disuelto desde arriba las juventudes socialista de Álava.

Finalmente, el secretario general del P.C.E. dijo que los objetivos del partido para las próximas elecciones .—«que... no serán aún verdaderamente libres»— eran una amplia campaña para conseguir millones de votos; obtener el mayor número de diputados en el Congreso; conseguir que en el Senado haya una mayoría democrática elegida en candidaturas unitarias; extender y fortalecer la organización del partido; preparación de las elecciones municipales. «La campaña va a servir, igualmente —dijo—, para reforzar los movimientos de masas y hacernos más efectivos, pues los comunistas estableceremos una estrecha correspondencia entre la acción parlamentaria y la lucha de los movimientos de masas.»

«Vamos a estas elecciones —agregó— con nuestras señas de identidad: P.C.E. Una larga ejecutoria nos excusa de defburlas en detalle: somos un partido marxista revolucionario, vamos a defender a los que trabajan, a los oprimidos, a los desheredados.»

Tras el discurso de Santiago Carrillo, la reunión de) comité central continuó a puerta cerrada.

SESIÓN A PUERTA CERRADA

Por la tarde continuó el pleno del comité central, a puerta cerrada, dividido en dos comisiones: la primera estudió los últimos retoques al programa electoral, con arreglo a las propuestas presentadas, y, la segunda, se ocupó de la confección de las listas de candidatos. A] final se celebró una sesión conjunta. Hoy continúa la reunión que terminará a últimas horas de la tarde, con la celebración de una rueda de Prensa y de un coctel que el P.C.E. ofrecerá a representantes de otros partidos poli-ticos y de los medios informativos .

Por otra parte, y según Cifra, la fiesta campestre organizada por el Partido Comunista, y prevista para el día 17, de celebrarse será el día 24. Previamente, los dirigentes del P.C.E. esperan la llegada de Dolores Ibárrurl a Madrid.

 

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