Don Licinio de la Fuente en Barcelona. 
 Ni despido libre ni huelga     
 
 Informaciones.    09/01/1973.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

INFORMACIONES NACIONALES

DON LICINIO DE LA FUENTE, EN BARCELONA

"NI DESPIDO LIBRE NI HUELGA"

MADRID, 9. (INFORMACIONES.)

«.Dejar un bien individual y social de la significación fundamental del trabajo al libre juego de las

posiciones económicas o de las coacciones sociales seria declinar una de las más importantes y decisivas

responsabilidades del Estado. Y ningún tipo de «comodidad» o de engañosa ^complacencia» con la

demagogia de unos o de otros debe apartarnos del ejercicio de unas responsabilidades que tenemos

contraídas con la sociedad y con cada uno de sus hombres. Desde ese compromiso con la sociedad, con la

Justicia y con el Derecho, con rigor y serenidad hemos de resistir los embates de quienes parcialmente,

desde un lado, pretenden la solución fácil del Ubre juego del «despido» o el «cierren como argumento

decisivo para las problemas de disciplina, productividad y competitividad económica. ¥ la presión no

menos parcial de quienes, desde otro, pretenden que la solución para conseguir las reivindicaciones

laborales está en la coacción social de la huelgan, ha dicho el ministro de Trabajo, don Licinio de la

Fuente, en el acto de inauguración del nuevo edificio de las Magistraturas de Trabajo de Barcelona, en el

que anunció, al mismo tiempo, la creación en dicha dudad de cuatro nuevas Magistraturas.

PELIGROSIDAD SOCIAL

Cuando «e pretende revitalizar viejos mecanismos rei-vindicativos o represivos —continuó diciendo el

ministro de Trabajo—, como son el enfrentamiento sindica) de empresarios y trabajadores, o el libre

Juego del "despido", el "cierre" y la -huelga", que se correspondían con planteamientos políticos,

Jurídicos y sociales ya superados y forman paite de ¡a lucha de clases, se olvida la peligrosidad social y

política de tiles planteamientos y su contradicción con los principio* esenciales de nuestro sistema, con el

concepto mismo de nuestro sindicalismo y con el Estado de Derecho establecido por el Régimen.

Desde un ángulo jurídico, el despido libre, el cierre libre de empresas, el derecho de huelga, son

soluciones poco Jurídicas para la natural conflictividad del mundo del trabajo. Por esos caminos, de ]o

que se trata es de que cada uno se procure la solución que » él le parece justa o adecuada, y trate de

imponerla desde su situación de predominio económico o de coacción social; se trata, en definitiva, del

viejo y primitivo principio de "tomarse la justicia por su mano". Y si el "tomarse la Justicia por su mano"

no puede parecemos solución jurídica ni conducta social adecuada a la altura de nuestro tiempo en los

conflictos surgidos en las relaciones civiles, mercantiles o penales, ¿por qué vamos a aceptarlo en tas

relaciones laborales, allí donde los conflictos, por el dinamismo de la vicia misma, son mas frecuentes y

tas repercusiones también social-mente más amplias?

POSICIÓN BELIGERANTE

Pocos aspectos del Derecho, pocas parcelas de la política o incluso dei quehacer Jurisdiccional pueden

permitirse en nuestro tiempo ser estáticos o meramente conservadores. A ia política social, ai Derecho del

Trabajo y a la Jurisdicción Laboral corresponde en todo caso una posición de vanguardia, ana posición

beligerante, una actitud transformadora y reformadora. Porque hemos de incidir en una realidad no sólo

cambiante eu si misma, sino que hay que cambiar para hacerla más justa. Y porque, dirigiéndose nuestra

actividad a una realidad dinámica y conflictiva, cualquier inmovilísimos, cualquier actitud de resistencia a

los cambios o de simple inercia en relación con ellos, pueden abocar a situaciones injustas y ocasionar

graves trastornos sociales.

Es necesario insistir en el diálogo y en el cauce sindical, en la norma y en el juez como instrumentos los

más eficaces de la paz social basada en el orden y la justicia. Para lo cual es indispensable que el Derecho

del Trabajo y la Jurisdicción Laboral sean beligerantes en la consecución de esa justicia, ofreciendo al

mundo del trabajo y a sus protagonistas, trabajadores y empresarios, las soluciones adecuadas,

perfeccionando las normas y abriendo cauces cada día más amplios para resolver por la vía del Derecho y

la Justicia la natural conflictividad laboral, individual o colectiva. Asi como es necesario avanzar cuanto

sea posible en la protección, dignificación y elevación de la parte más débil, que en este complejo mundo

de las relaciones laborales y en la participación social en su conjunto, son los trabajadores. Quienes se

oponen a los justos avances sociales se convierten, sin quererlo, en loa mejores defensores de las

soluciones violentas.

LAS MAGISTRATURAS

La jurisdicción laboral española, Integrada por las Magistraturas de Trabajo, el Tribunal Central y la Sala

Sexta del Tribunal Supremo, lian venido realizando durante estos años un servicio inestimable a la paz de

España, al triunfo de la justicia sobre la violencia. Cumple plenamente con las exigencias de la justicia de

unidad, exclusividad, independencia y responsa atildad e inamovilidad de los Jueces. Ha abierto rumbos

nuevos en nuestro país en el arte procesal milenario de enjuiciar, de aplicar el Derecho al caso concreto,

buscando siempre la justicia, incluso por encima de la propia legalidad formal. Su sentido conciliador se

pone de manifiesto eficientemente en el hecho mismo de Que más de un tercio d« los procesos tramitados

en 1972 fueron resueltos en conciliación y avenencia previas.

EL RÉGIMEN DE FRANCO

La justicia en las relaciones laborales constituye objetivo fundamental del Régimen desde su Inclusión

como tal en el Fuero del Trabajo, creador de las Magistraturas de Trabajo. Profundizar en la realización

efectiva de la Justicia social y orientar en función de ella IB actividad económica, social y política

constituye, como decía en sus últimas declaraciones el Príncipe de España y reiteraba en su mensaje el

Jefe del Estado, la mayor garantía de continuidad en el progreso y en la paz de nuestra patria.

El Régimen de Franco será recordado, sin duda, en la Historia como uno de los más fecundos en obras y

realizaciones materiales ai servicio del bienestar de nuestro pueblo. Y hemos de procurar no sólo que sea

recordado, sino que sea mantenido y continuado, por haber creado y establecido instituciones Justas y

eficaces para la dignificación, la libertad, la participación y la convivencia del pueblo español. Estos

objetivos institucionales son más Importantes en si mismos que las obras en que puedan materializarse

como es mucho más importante tiue el edificio que hoy inauguramos Ja augusta función Que en el va a

realizarse.

 

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