Autor: Redondela, J. A.. 
   No se esperan decisiones políticas  :   
 (en el Consejo de mañana). 
 Arriba.    11/11/1976.  Página: 11. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

NO SE ESPERAN DECISIONES POLÍTICAS

(en el Consejo de mañana)

Los socialistas, camino de la unión

Un nuevo partido, encabezado por Areilza y Cabanillas

MADRID. (De nuestra Redacción por J. A. Redándola.)—En contra ds lo ocurrido en "semanas anteriores, no se espera que el próximo Consejo de Ministros —que se reunirá mañana— adopte decisiones políticas de Importancia. La razón de esta «inhibición, parece clara. A punto de discutirse en las Cortes ei proyecto de ley sobre Reforma Política, el Gobierno prefiere reservarse y no adoptar postura alguna que pudiera compromatar la buena marcha, que, al menos hasta ahora, parece llevar el proyecto.

Asi las cosas, el Consejo trataría fundamentalmente de aspectos no políticos. No descartándose la adopción de algunas medidas económicas entre las cuales podría encontrarse el establecimiento de nuevos precios para los productos siderúrgicos, entre ellos el acero la unión socialista

Pese a que un amplio y discreto silencio cubre todos los contactos que vienen realizándose entre los diversos grupos socialistas parece que van aminorándose las diferencias y concretandose las condiciones cara a la formación de un gran partido socialista, español. En este sentido, la unión entre el PSOE, renovado y un sector de los históricos —que según los propios protagonistas, alcanza al 80 por 100 de los militantes— es ya un- hecho que se consumará formalmente en los primeros dias de diciembre.

En cuanto a las conversaciones PSOE-PSP, las discrepancias —fundamenta/mente personalistas— de hace seis meses, parecen totalmente superadas y fuentes cercanas a ambos partidos señalan la próxima primavera como techa tope para alcanzar la fusión. En este aspecto, cabe señalar que dos podrisn ser ios móviles que acelerarán la unión:

a) La falta de una base obrera en el PSP, de la que si dispone el PSOE.

b) La necesidad de personalidades que pudieran aspirar a un puesto en el Congreso y el Senado. Si bien el PSOE dispone de un amplio censo la aportación del PSP podría ser fundamental en este aspecto.

Finalmente, en esta carrera socialista por la unión, está la Federación de Partidos Populares. Aquí las cosas ya adquieren un matiz diferente. Las buenas perspectivas de hace un mes se han oscurecido y, todo lo más, podría alcanzarse una alianza, pero nunca —al menos a corto plazo— una unión. Las principales diferencias parecen estribar en la concepción federal del Estado punto en el que los partidos militantes en la FPS mantienen posturas bastante más radies/es que el PSOE y el PSP. Por si este obstáculo no fuese lo suficiente importante, las últimas notas, elaboradas fundamentalmente por Joan Carees, miembro de! Partido Socialista de Valencia y responsable de relaciones internacionales de la Federación, sobre la actuación de la Internacional Socialista y las ayudas económicas del extranjero, han contribuido a enfriar unos contactos qus al menos de momento, no se cree puedan cristalizar en un sentido positivo.

Nuevo partido

Un nuevo partido, fruto de largos meses de gestación, acaba de unirse a las cuatrocientas siglas que configuran —o desfiguran, según interpretaciones— el panorama político españaí. El nuevo grupo, que, de contar con los tres grandes lidarss previstos el pasado verano hubiese supuesto una de IBS más importantes opciones cara al futuro, ha perdido fuerza al nacer —ya irreversiblemente— bicéfalo, aunque nadie le discuta su importante peso y unas posibilidades de üderazgo en un sector todavía poco definido.

Para adivinar la fuerza que estes nuevo Partido Popular, que encabezan tos señores Cabanilias y Arailza, pueda alcanzar, un test está a las puertas: si consiguen ganarse a los democratacristianos liberales y socialdemócratas, logrando, a! menos montar conjuntamente una alianza electoral, e! PP tendrá un puesto decisivo en el futuro político del país. Si no lo logran y la alianza apuntada se consuma con una .inclinación hacía el campo socialista, e| nuevo partido significará, pese a sus personalidades, poco más que otra sigla, en ese mar de letras que hoy nos confunde.

 

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