Autor: Urbano, Pilar. 
 Los hombres de la Constitución. José Pedro Pérez Llorca. 
 La ambigüedad es una forma de previsión política  :   
 El Rey tendrá la suprema magistratura, sin imperium, pero con autoctóritas. 
 ABC.    11/01/1978.  Página: 9-10. Páginas: 2. Párrafos: 45. 

ABC MIÉRCOLES, 11 DE ENERO DE 1978. PAG. 9

LOS HOMBRES DE LA CONSTITUCIÓN

JOSE PEDRO PEREZ-LLORCA

"LA AMBIGÜEDAD ES UNA FORMA DE PREVISIÓN POLÍTICA"

El Rey tendrá la suprema magistratura, sin «imperium», pero con «auctóritas»

«Desde el primer momento, el Gobierno y los ponentes de U. C. D. estábamos

dispuestos a defender la enseñanza privada»

Después de tantos años de entrevistar personajes y personajillos, una sabe casi

antes de ver al noble o al villano, cómo va a ser su rincón. Sin embargo, esta

vez me sorprendió la casa de Pérez-Llorca. Me encontré con un confort exquisito,

sobrio y caro; cuando yo esperaba un ambiente doméstico, de batalla.

Improvisado, barato..., de político joven, que ahora empieza a despuntar, que

«todavía» no ha ocupado altos cargos y que, además, tiene el desgalichado

aspecto del intelectual que por vez primera se arrima al Poder.

Me dice, aunque con desgana, que su familia es burguesa: «gente liberal,

acomodada, de provincias...» Que estudió en los marianistas de Cádiz y que

a los diecisiete o dieciocho años paró el «sarampión socialista»: «Una

fase de radicalización, coincidente con mi venida a Madrid y mi acceso a

la Universidad. Fue positivo, porque aprendí mucho análisis y práctica

política. También me quedó una cierta erudición del pensamiento

socialista, y el impulso de generosidad y de ilusión para entrar en la política

activa.» Y así, con un elegante ceceo gaditano y un suave gesto de mano que pasa

una página de aire el inteligente presidente del Grupo Parlamentarlo de U. C. D.

ahuyenta el fantasmita de su brote marxista novicio y Juvenil, que ahora ya no

viene a cuento

- EL PENSAMIENTO DEL GOBIERNO

-Los ponentes de U. C, D., ¿habéis trabajado libres de manos, o gravitaban mucho

sobre vuestras decisiones el Gobierno y el partido?

-En general, sí, hemos estada libres de manos. En ciertos temas, obviamente,

consultábamos. Por ejemplo: tratamiento de las Fuerzas Armadas, cuestión

autonómica, libertad religiosa, enseñanza privada... Hubo una dinámica de

consulta y transmisión de criterios que iba de los ponentes de U. C. D. al

presidente del Gobierno, al Grupo Parlamentario o a tal o cual ministro. En

definitiva, hemos tratado de plasmar en el «borrador» el pensamiento del

Gobierno y de nuestro partida.

-Hablemos de ese pensamiento del Gobierno. Por ejemplo, ante la enseñanza

privada.

-Desde el primer momento, y al margen de las reacciones de los padres de

familia, el Gobierno, y nosotros, estábamos dispuestos a defender esa baza.

-La libertad religiosa, y la aconfesionalidad del Estado.

-Hablamos mucho con el Gobierno sobre este tema. La fórmula de compromiso a que

se ha llegado tiene la ventaja de ofrecer una colaboración pacífica y no hurgar

en viejas heridas. Pero el texto es de infeliz redacción. No deja satisfecho a

nadie. Ni a los que querían expresar la aconfesionalidad estatal, ni a sectores

de la Iglesia católica que han calificado el texto de hipócrita, que evita por

cobardía la mención del catolicismo como creencia de mayor arraigo y tradición.

-¿Cúal era al sentarte en la mesa «constituyente» tu experiencia de «master» en

la material?

-Experiencia académica: mi trabajo en la cátedra de Derecho Constitucional;

haber sido profesor de esa materia en la Escuela Diplomática, mis estudios y

alguna pu-blicación sobre e1 tema, y el ser letrado de las Cortes.

- SIETE HOMBRES A PUERTA CERRADA

-¿Y cómo registras la experiencia humana y política de «hacer la Constitución de

tu país»?

-Como una de las mis enriquecedoras de mi vida. De las primeras a las últimas

sesiones se apreciaba una mayor y más natural cordialidad, solidaridad y

confianza mutua. Hemos tenido que trabajar a puerta cerrada, pero con la

inevitable presión de ciertos acontecimientos externos de la vida política,

incluso de la vida parlamentaria.

-Creo que cada ponente montó su baluarte en defensa de unos determinados temas,

¿podrías especificarlos?

-Los temas claves para U.C.D. eran los de competencia de las Cámaras y sus

relaciones con el Gobierno; la forma monárquica, del Estado, un amplio margen

para las autonomías y un tratamiento moderno de los derechos humanos por

remisión a las convenciones europeas vigentes. En cambio, Peces-Barba,

representante del P. S. O. E., quería detallar, como en un códice, los derechos

y libertades del hombre, y también los principios programáticos. La minoría

vascocatalana, representada por Roca Junyent, tenía como prioridad el desarrollo

del tema autonómico y la inclusión del término nacionalidades». Ello obligó, en

contrapartida, a regular la capitalidad, la naturaleza del Estado, el idioma

oficial, la bandera... Y así fue alargándose la Constitución. Fraga quería un

texto muy codificado en el que se tratasen todos los temas sin dejar la tunan.

Luchó briosamente a la hora de definir ciertos derechos de la persona; en otro

orden de rosas, Fraga se, batió a fondo en la estructura del Parlamento, en las

atribuciones del Rey, en la cuestión sucesoria dinástica, la familia real... En

mi opinión. Fraga propugnaba un tratamiento muy detallado de la Corona,

descendiendo a aspectos tan concretos como, por ejemplo, el grado militar riel

principe heredero... De la actitud de Fraga parecía desprenderse que lo que no

se dice en la Constitución, no existe... Sin embarco, es justicia reconocer que

las aportaciones de Manuel Fraga fueron aciertos importantes.

- EL PODER DEL REY

-Comparada con otras monarquías actuales europeas. ¿No queda el Rey muy

desposeído de facultades y sin otro poder que el arbitral?

-En la Ponencia, y ya desde agosto, se llegó a un acuerdo básico en el sentido

que la Monarquía restaurada hoy en España no podía tener las prerrogativas y

facultades que la ley Orgánica del Estado otorgaba a la Jefatura del Estado,

fácticamente omnipotente. Hay Monarquías fuertes, sobre el papel, en Europa, y

lo son porque se remontan a varios siglos atrás, han durado y se mantienen con

constituciones cuanto menos decimonónicas, romo la Inglesa, cuya Corona «parece»

omnipotente. Y no lo es. Y bien, en un texto «ex novo», hecho en 1978 no pueden

plasmarse todas esas atribuciones. Pero el Rey de los españoles va a ocupar la

suprema magistratura sin «imperium», pero con «auctóritas». El suyo será un

poder influyente en la marcha de la nación, y preservado de riesgos en las

decisiones. Por la técnica del «refrendo».

-Suprimido el Consejo del Reino, en el «borrador», ¿quién aconsejará al Rey?

-El Monarca ha de estar refrendado en sus actos por el presidente del Gobierno;

y para designar jefe del Gobierno, lógicamente consultará con los líderes de los

partidos, antes de seleccionar un candidato.

-Siglos luz separan este «borrador» constitucional del texto franquista de la

ley Orgánica del Estado antes nombrabas...

-La ley Orgánica era una constitución sólo «semántica», sin coincidencia con la

realidad del poder. Esta nueva Constitución regulará los procesos del poder.

-¿En alguna sesión se produjo el «plante» de algún ponente?

-No. Bueno... , Fraga, muy riguroso con el cumplimiento de los horarios y del

calendario de trabajo, decía de vez en cuando que, «llegado el día tal a tal

hora, él se levantaría v se iría». Gracias a su rigor de reloj nos obligamos

todos a terminar en el plazo previsto.

-¿Qué opinas del voto republicano del P. S O.E.?

-Me parece un producto de la propia estructura del Partido Socialista, que tiene

unas bases muy radicales, un electorado moderado -como fue su campaña- y unos

dirigentes entre ambas aguas. No es fácil su postura. Sin embargo, los

comunistas no han creído necesario dar testimonio de su republicanismo para

seguir estando en la Izquierda.

-¿Por qué en España «sólo» la Monarquía puede consolidar la Democracla?

-Porque sólo la Monarquía ha hecho posible el cambio democrático de modo

pacífico y porque, como Institución, es incompatible con la revolución v con el

riesgo de la aventura.

-¿Podría reinar Don Juan Carlos con un Gobierno socialista?

-Sí, si ese Gobierno nada tiene que ver con el viejo «largocaballerismo» que

bien conocemos. Sí, ni se trata de un socialismo que haya superado sus

tentaciones revolucionarias.

- LA AMBIGÜEDAD, FORMA POLÍTICA

-¿Qué opinas de la mayoría de edad civil a los dieciocho años?

-U. C. D. lo había prometido en su campaña electoral. Había que lograrlo, pues.

Si un chico de dieciocho años es responsable laboral y criminalmente, si paga

impuestos y puede ir a la cárcel, ¿por qué no va a poder votar?

-El reconocimiento constitucional del derecho a la vida, sin más especificación,

da margen a distintas interpretaciones. ¿Cuál es la tuya, respecto al aborto y a

la pena de muerte?

-Tal como yo lo entiendo, ese texto constitucional impide el aborto. Tal como lo

entienden los socialistas, entraña la abolición de la pena de muerte. De todos

modos, políticamente la ambigüedad es una forma de previsión... Sí,

políticamente. Hay un artículo, el 27, en el que se reconoce el derecho de los

jóvenes a contraer matrimonio, «a crear y mantener relaciones estables de

familia en igualdad de derechos». Sinceramente, no entiendo si lo que se quiere

es dar una «explicación» de lo que es un matrimonio o proponer una alternativa

de quien llega a interpretar ese párrafo como «matrimonio sin contrato». En

efecto, hay legalización de la poligamia. No es así, ni lo pretendía así la

Ponencia. Me parece que el énfasis hay que ponerlo más en la expresión «en

igualdad de derechos»; es decir, sin supremacías absolutas de los derechos

paternos sobre los maternos.

- LAS «NACIONALIDADES», UNA APUESTA

-¿Hay en la redacción última algún punto que te inquiete especialmente?

-Sinceramente, la palabra «nacionalidades». Aunque tratemos de trivializarla y

desdramatizarla, su recepción en el texto constitucional es una decisión

importante y arriesgada. Una apuesta a que los sentimientos autonomistas, si se

encausan, lleguen a ser factor de integración más que de separación. Pero en

cualquier caso, es un riesgo calculado.

-¿Cómo se prevé la actuación del Senado sobre el texto de la Constitución que

apruebe el Congreso? ¿Podrá «ponerle el cepo» en la Comisión?

-Yo creo que el Senado ha de intervenir, con sus aportaciones, especialmente en

dos grandes temas que quegan aún muy desdibujados: las competencias senatoriales

futuras y la estructura autonómica regional. La fórmula que hemos logrado

nosotros es, políticamente, satisfactoria para la concordia; pero técnicamente

requiere elaboración. De todos modos, el Senado está quejoso del «borrador» por

la falta de competencias legislativas que se le dejan. Pero entiendo que sería

un error volver a un bicameralismo de facultades simétricas. El Senado ha de ser

Cámara de las Regiones.

-¿Una ausencia en la mesa de ponentes? Un no-candidato...

-Tierno Calvan. Es de lamentar que no estuviese con nosotros. Debo decir que los

ponentes, en varias ocasiones, hubíésemos querido consultarle; pero... no

hallamos el cauce adecuado. Yo comprendo que su crítica haya sido dura. Dijo,

del primer «borrador», que lo hubiese hecho mejor un estudiante de segundo de

Políticas.

-Bueno..., los hay muy sobresalientes.

-Pilar URBANO.

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