Autor: Pablo, F. L. De. 
 La semana política. 
 El Gobierno hablará con partidos de la oposición     
 
 Ya.    28/11/1976.  Página: 14. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

EL GOBIERNO HABLARA CON PARTIDOS DE LA OPOSICIÓN

MADRID. (Crónica política de Logos, por F. L. de Pablo.)

El Gobierno sigue manteniendo la iniciativa en lo político, pero con eso no come el país, cuyos bolsillos están roídos por la Inflación, las medidas de control de precios de determinados productos y servicios llegan, como siempre, tarde. Aunque se han adoptado con la mejor de las voluntades de mantener el nivel adquisitivo de los salarios, ¿quién garantiza » las rentas más bajas o fijas que están en condiciones de cubrir con ellas las necesidades más vitales a los precios en que se han puesto? El Gobierno es consciente de ello y, por eso, ha subido, en lo que puede, las pensiones y subirá el sueldo de los funcionarios.

El ambiente en que llega al pueblo la reforma política no ea cómodo ni apacible. El Gobierno hace lo que puede por sembrar la confianza, convencido de que sólo cuando concluya el proceso de reforma política tendrá el fondo de autoridad suficiente para acometer Jae transformaciones estructurales qu« exige un afrontamiento era serlo de los problemas económicos.

La oposición

El Gobierno tiene prisa en llegar a la tercera fase del proceso: las elecciones. E1 referéndum no va a ser problema, porque la mayoría del pueblo está convencido de que con esta reforma puede recuperar su protagonismo y convertirse en fuente de soberanía. Aunque la oposición proabstencionista pudiera utilizar sin discriminación los medios audiovisuales del Estado, la mayoría de los 23 millones de españoles mayores de «dad votarán que sí a la reforma. Convencidos de esa evidencia, la oposición responsable sólo va a utilizar su actitud ante el referéndum como baza de presión y negociación para garantizarse de que los dispositivos correctores del sistema de sufragio proporcional para la elección de los diputados no van a primar demasiado a las fuerzas que hasta ahora han dominado en las instituciones representativas de la anterior legalidad, y que aspiran a permanecer con la nueva.

Además de chalanear con su actitud ante el referéndum, a la oposición no le quedan otras bazas para negociar las normas electorales que las de presionar con su paso por "ventanilla". Pero el señor Suárez tiene la sartén por el mango, porque ha sido capaz de legalizar la ruptura con el pasado y de arrebatar en cuatro meses todas las banderas que la oposición enarbolaba. Sabe también el Gobierno que la oposición puede salir descalabrada si se empeña en identificar abstenciones en el referéndum como votos a su favor.

No es menos consciente el Gabinete de que tiene también en BU mano la oportunidad de fijar tanto las normas electorales como la feiha de las elecciones, dato Imporante para las coaliciones como Alianza Popular, que pide eleccianes cuanto antes, pero sobre todo pana la dividida oposición, en la que los partidos que en ella se autoincluyen están pidiendo que loa elecciones se retrasen para tener tiempo de fijar su identidad ante el electorado.

Equipos

Ahora bien, la baza fundamental de la oposición tampoco es desconocida por el poder. Lo ha dicho con toda claridad el señor Tierno Galván en Barcelona: "Las monarquías necesitan más que nunca do la izquierda." Lo que puede traducirse por la afirmación de que la democracia es una cuestión de equipos de diferentes colores. El Gobierno también es consciente de la necesidad de que haya diferentes equipos.

Con la entrevista que el señor Suárez mantendrá, el lunes con el Equipo Democristiano, el Jefe del Gobierno continuará la jugada que inició esta semana con su viaje a Portugal, para tratar de ligar al equipo socialista que quiere capitanear el PSOE renovado.

Si el presidente Suárez logra que los "grupos legalizables"—según la expresión del señor Martin Villa— concurran en las primeras elecciones el éxito del proceso de normalización democrática estará asegurado.

De lo contrario, nuestro "modelo democrático" saldrá deforme.

Legalizar la "tolerancia"

De otro lado, el Gobierno no puede dilatar mucho más el período de tolerancia sin incurrir en la ilegalidad. Ahí está, por ejemplo, la solicitud del PSOE histórico, varios meses congelada por altas razones de Estado. La prudencia política que obliga al Gobierno a no inscribir en el Registro de Asociaciones a un partido que inclusa hodicho que alienta a sus miembros a votar en el referéndum es una razón más a favor de los que piden al Gobierno que incumpla o modifique la ley de Asociaciones, flexibilizando ese trámite de la ventanilla.

El diálogo, que no negociación, que el Gobierno mantendrá la próxima semana con la mayoría de los partidos que hoy han acudido a la reunión con la que la "oposición autoconvocada" quiere cerrar filas será decisivo. Si antes del 16 de diciembre el presidente Suárez llegara a un acuerdo con todas las fuerzas políticas sobre las normas electorales, la mayoría de los partidos centrarían su esfuerzo en organizarse para las elecciones, olvidándose del referéndum. En ese caso hasta podría encontrarse un modo para que, "legalizados y legalizables", pudieran disfrutar de una cuota de pantalla o micrófono en los medios audiovisuales del Estado para exponer su punto de vista sobre el contenido de la reforma, que no es lo mismo que predicar la abstención, o pedir las ondas, como algunos pretenden, para poner en cuestión tema» de los que no ce ocupa la reforma propuesta.

Tiempo habrá para qua loa constituyentes planteen loa temas que realmente interesan a las opiniones mayoritarias del pala representadas en las Cámaras. En nada beneficiaría a la propia oposición acudir ante un electorado mayoritarlamente conservador y bastante amedrentado y confuso presentando un programa que alargara, el ya prolongado período de Inestabilidad político-social que la na ción viene padeciendo desde 1969.

La obsesión de todos los políticos en estos momentos debería ser la da crear opciones y alternativas claras para que el pueblo pudiera escoger libremente, sin sentirse coaccionado por los fantasmas del miedo o de la revancha. Estoy seguro que ésta es la preocupación fundamental del presidente, asi como la conducción del proceso electoral con las máximas garantías de imparcialidad, pero sin hacer dejación de la autoridad que ha recibido y que ha sabido defender desde la antigua legalidad, para ir en busca de la nueva legitimidad que sólo las elecj clones pueden aportar. Porque el referéndum no es ni sobre el Gobierno ni sobre la Corona, como algunos pretenden. Simplementen será la opinión del pueblo sobra una opción de cambio. Ni el Gobierno podría utilizar el resultado del referéndum para su beneficio, ni se Jo permitiría el electorado.

Coalición de centro

En cualquier caso, la semana que entra será Importante por la autorización del congreso del PSOE renovado y las conversaciones para intentar el lanzamiento de un partido o alianza electoral que aspira a ser bisagra entre la derecha y la izquierda para satisfacer a un electorado que no está con ninguno de los extremos del espectro político, pero que tampoco se alinea con Alianza Popular o con lo que puedan representar los partidos que se auto-Incluyen bajo la rúbrica de "oposición democrática". Ese partido de centro, liberal en lo político y socialdemócrata en lo económico, podría recoger a muchas gentes de la generación que pretendió hacer la apertura con Franco y que ahora está haciendo el tránsito.

Conversaciones para ello continuarán el lunes en algún lugar de Madrid.

 

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