Hacia un consejo regional para Andalucía     
 
 Pueblo.    29/11/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

HACIA UN CONSEJO REGIONAL PARA ANDALUCÍA

CÓRDOBA. (Cifra.)—«Andalucía está iniciando un proceso germinal de regionalización a través del movimiento mancomunado de sus Diputaciones provinciales», ha manifestado al corresponsal de Cifra el profesor José Javier Rodríguez Alcaide, secretario de la comisión promotora del ente regional para Andalucía.

«La llegada a buen puerto de este movimiento —añadió— depende de que los plenos de las Corporaciones acojan la idea y la ratifiquen después de discutirla; de que el Consejo de Ministros otorgue esta escasa e incipiente fase administrativa de regionalización a Andalucía, y de que. en el contexto futuro, la asamblea regional de la mancomunidad de Diputaciones andaluzas, democráticamente elegida, seleccione al presidente de la mancomunidad, evitando protagonismos y localismos y buscando la eficacia como criterio de elegibilidad.»

«La c o n s titución de la mancomunidad —agregó— es sólo un primer paso hacia la regionalización andaluza, Ei éxito dependerá de que la asamblea general de la mancomunidad sea

capaz de promover un Consejo regional que dote a Andalucía de personalidad jurídica y que se potencie en un esquema de Consejos comarcales democráticamente elegidos.»

Ha dicho también que «el avance hacia la identificación, como región, es un proceso de aprendizaje y acción social permanente».

«Y ello va a exigir —dijo— una especial dedicación de los partidos políticos andaluces a la gestación y nacimiento de aquella personalidad j u r 1 dica regional. Cataluña propone un Consejo regional en el que los senadores y diputados al Congreso de aquella región sean miembros natos de¡ mismo; con ello se consigue la participación política de la región a nivel nacional y se evita cualquier tendencia primaria a la separación y federación política.»

El señor Rodríguez Alcaide terminó sus declaraciones con estas palabras: «Necesitamos estar preparados para, unitariamente, como región, diseñar nuestros programas de inversión pública y conseguir, cuando lie-gase el momento, descentralizar al máximo la máquina administrativa.»

 

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