España-Mercado Común     
 
 Informaciones.    30/06/1973.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 2. 

ESPAÑA-MERCADO COMÚN

A este paso es muy posible que todas las naranjas nos resulten agrias. La Comunidad Económica Europea, más exactamente, su Consejo de ministros de Asuntos Exteriores, acometió en Luxemburgo el examen de su política mediterránea: firmó mandatos para que la Comisión Europea y España inicien negociaciones que sustituyan nuestro actual acuerdo con los «seis» por otro con los «nueve», con vigencia a partir del primero de enero del próximo año. La Comunidad propone a España que los derechos aduaneros de los productos industriales desaparezcan gradualmente desde la fecha de entrada en vigor —1974— hasta el año 1977, si bien unos ciertos productos —caucho, hidrocarburos y sus derivados; ciertos textiles de algodón, lana y fibra— debidamente contingentados tendrían temporalmente un régimen especial.

El embajador español ante la C. E. E., señor Ullastres, ha declarado que la oferta hecha a nuestro país era disparatada y utópica, con escasas concesiones agrarias, ambiguas referencias a los trabajadores y absolutamente imprecisas las referentes al capítulo cooperación, ya que la Comunidad nos excluye de la asistencia financiera. Como acompañamiento a todos esto figura la oposición italiana al establecimiento de cupos de exportación de aceite de oliva a granel. El señor Ullastres se encuentra en Madrid preparando con el Gobierno la respuesta española, sobre la cual se negociará el nuevo mandato. ¿En qué términos? Ante todo es una cuestión que habrá de decidir el Consejo de ministros, y nadie les envidia la tarea, pues los comunitarios no están por las concesiones graciosas, ni por las simpatías altruistas. La Comunidad defiende sus intereses frente a terceros con rigor; estamos recibiendo las consecuencias de pertenecer a este grupo de «terceros».

 

< Volver