Nombramientos     
 
 Informaciones.    30/06/1973.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

NOMBRAMIENTOS

NUEVA promoción —la segunda, veintidós personas— de la plantilla de altos cargos, nombrada el jueves en el Consejo de ministros. A falta de la tercera, el presidente del Gobierno completa } da forma a todo su equipo polítíco-administrativo.

Don Francisco José Fernández Ordóñez —que hace ya algunas semanas dudaba en una conferencia si las ideologías estaban realmente crepusculares o no eran más que un eclipse— ha sido nombrado subsecretario de Economía Financiera (Ministerio de Hacienda). Subsecretario también de este departamento será don José López-Muñiz, cuyo cese de consejero del Reino en 1970 dio lugar a una interesante modificación de la Ley Orgánica del Consejo del Reino. El Ministerio de Planificación del Desarrollo cuenta entre sus cabezas con don Juan Velarde Fuertes, conocido economista.

El nuevo director general de Radiodifusión y Televisión es don Rafael Orbe Cano —treinta y seis años—, quien en 1970 fue el gobernador civil más joven del país. En desigual triángulo, dos figuras mus han sido llamadas a Información y Turismo: don Manuel Blanco Tobío, periodista profesional, que ha sido nombrado director general de Cultura Popular; a don Francisco Javier Carvajal Ferrer —ahora decano del Colegio de Arquitectos de Madrid, y autor del pabellón español en la Feria Mundial de Nueva York (1964)— le ha sido encomendada la dirección general de Promoción del Turismo. Para director general de la Vivienda, el titular del ramo ha designado a don Ramón Andrada Pfeifer, arquitecto del Patrimonio del Estado. Asuntos Exteriores, sin embargo, no ha tenido ningún cambio.

Los agudos y perspicaces escudriñadores políticos leen y repasan estos días con singular interés las audiencias civiles del Jefe del Estado, porque aseguran haber encontrado en ellas el último eslabón para predecir cargos y nombramientos —los señores Orbe Cano y Fernández Ordóñez, por ejemplo, fueron recibidos en El Pardo hace escasamente dos semanas—, aunque el «run-run» más interesante estos días se refiere a la Alcaldía de Madrid, importante por varias razones: primero, por ser Madrid; luego por la capital, y finalmente por una urbe de tres millones y medio de habitantes. Según la ley especial para el Municipio de Madrid de 1963, el titular de la Casa Consistorial es una decisión directa del Jefe del Estado (artículo 7, 1.º de dicha ley), lo que confiere además al nombramiento una especial relevancia.

Nombres... muchos, pero verosímiles, menos. La alcaldía de Madrid —lejos de ser ahora una canonjía— es un puesto comprometido y difícil. El nuevo titular deberá añadir a sus méritos y virtudes, talante deportivo; le hará falta para resolver agudos problemas urbanísticos.

 

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