Autor: Orosa, José Luis. 
 Presentación pública en Madrid. 
 El Partido Popular quiere establecer alianzas con liberales, cristianodemócratas y socialdemócratas     
 
 Informaciones.    02/12/1976.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 25. 

PRESENTACIÓN PUBLICA EN MADRID

El Partido Popular quiere establecer alianzas con liberales, cristianodemócratas y socialdemócratas

MADRID, 2 (INFORMACIONES, por José Luis Orosa).

EL Partido Popular gastará el dinero que haga falta para ganar las elecciones. Eso supone cientos de millones, pero es de esperar que el Gobierno pague una buena parte de ese costo, como ocurre en otros países», dijo ayer don José María de Areilza en respuesta a una pregunta formulada durante la rueda de Prensa posterior a la presentación del manifiesto para la constitución del Partido Popular.

En el acto, celebrado en un hotel de Madrid, se ratificó el carácter centrista del partido y su disponibilidad a negociar alianzas con partidos afines, de procedencia liberal, demócratacristiana, socialdemócrata o independiente. El partido se sitúa al margen de la derecha continuista y de la izquierda de inspiración marxista.

SI AL REFERENDUM Y A LA LEGALIZACION DEL PARTIDO COMUNISTA APUNTALAMIENTO INMEDIATO DE LA ECONOMÍA, SIN ESPERAR A LAS ELECCIONES

GASTARA EL DINERO QUE HAGA FALTA PARA GANAR LAS ELECCIONES

En la rueda de Prensa, intervinieron la mayor parte de los 14 miembros de la Comisión Ejecutiva que presidian el acto: don Juan Antonio Ortega y Díaz Ambrona, don Pío Cabanillas, don José María de Areilza, don Emilio Attard, don José Luis Ruiz Navarro, don Manuel Fraile, don Ricardo de la Cierva, don José Enrique García de la Mata, don Fernando Castedo, don José Luis Alvarez, don José Pedro Pérez Llorca, don José Armengod, don Alejandro Royo Villanova y don Juan Carlos Guerra Zunzunegui.

Este Comité Ejecutivo y el Secretariado, tienen carácter provisional hasta su ratificación en un próximo Congreso del partido, que se celebrará, posiblemente, en el mes de enero.

Con un planteamiento que puede calificarse de serio y ordenado, la mesa fue respondiendo a las preguntas de los informadores de los más diversos medios. La ley de Reforma Política fue calificada por el señor Pérez Llorca como «una ley de mutación constitucional». ("Ello —añadió— es positivo.»

El señor Attard —de Alianza Popular Regional Valenciana— dijo que el Partido Popular ((participará en el juego y en la concurrencia del referéndum afirmativamente».

Acerca de la legalización del Partido Comunista, el señor Ruiz Navarro manifestó que «el P. C. E. debe ser legalizado», pero añadió: ¡(Ahora bien, si estorba a la democracia, tendría que ser deslegalizado.» En este sentido, se dejó claro que el P. P. asiste como observador a la «autoconvocatoria» de la oposición democrática cara a la elección de una comisión negociadora con el Gobierno.

«EL TERCER ESPAÑOL»

El señor Areilza afirmó la aceptación por su partido de la Monarquía «como forma de Gobierno instituciona1». El conde de Motrico precisó, ante una pregunta, que había visitado recientemente al Bey para cumplimentarle, que «la audiencia había sido larga y sustanciosa» y que en ella don Juan Carlos pronunció palabras de «profunda esperanza» sobre el futuro de España.

El señor Areilza se refirió, en otro aspecto, a la financiación de su partido, «que será pública, a base de donativos, apoyos y cuotas de los miembros del partido». «No habrá dinero extranjero», afirmó.

Don Pío Cabanillas —que dijo que el Partido Popular piensa ganar las elecciones— declaró que no existe una ideología de centro, y que el P.P. busca el voto del «tercer español» que no quiere comprometerse con antagonismos. Se puso también de manifiesto, en la rueda de Prensa, que el P.P. no se aliará ni con los marxistas ni con Alianza Popular.

Parale lamente, don José Luis Alvarez negó la vinculación de miembros del Gobierno con el P. P. ¡(Algún ministro próximo a la línea del partido podría integrarse en él una vez abandonado el Gobierno.,, añadió. Tal vez, se aludía aquí a la posible incorporación al P. P. de los señores Oreja Aguirre y Landelino Lavilla. En relación con los contactos mantenidos con partidos afines al P.P., INFORMACIONES ha podido saber que existen conversaciones con U. D. E. y con Alianza Liberal, aunque, en este último caso, don Joaquín Satrústegui, según parece, se ha mostrado reticente.

FUTUROS MINISTROS

En relación con recientes rumores, y a la pregunta de si el P. P. aceptaría carteras ministeriales en un hipotético y próximo reajuste de Gobierno, el señor Attard manifestó: «Si ello se planteara, se aceptaría para colaborar en la pronta implantación de la democracia y la legalización de todos los partidos políticos.»

En otro orden de cosas, don Pío Cabanillas declaró que el P. P. está «profundamente preocupado por el fenómeno de la emigración, y no sólo con palabras». Finalmente, los señores Areilza y Cabanillas quisieron dejar en claro que «el P. P. no es un partido de "vedettes", ni de ex ministros, ni de figuras, sino un partido de ideas al servicio de España».

Después de la rueda de Prensa y previo un pequeño descanso, el P. P. se dirigió a los presentes (no informadores) en un mitin durante el cual hablaron don José María de Areilza, don Pío Cabanillas y don

Emilio Attard.

MANIFIESTO DE CONSTITUCIÓN DEL PARTIDO POPULAR

Los principales aspectos del manifiesto para la constitución del Partido Popular son: «Creemos hallarnos en el inicio de un proceso que puede instaurar definitivamente la libertad en España, superando los fanatismos opuestos, las soluciones impuestas desde el Poder y el dogmatismo de unos principios que una gran mayoría no compartía. Aspiramos por ello a una sociedad justa y estable, alejada de cualquier totalitarismo ideológico o de cualquier revanchismo pendular, basada en la aceptación de la voluntad mayoritaria.

El P.P. nace como respuesta al reto de nuestro tiempo de crear un Estado moderno y democrático, eficaz y flexible, en el que cabe y se desea la colaboración de todos. El P.P., abierto a democristianos, liberales, socialdemócratas e independientes, aspira a asociar al mayor número posible de españoles que se sientan solidarios con aquella tarea.

LOS DERECHOS HUMANOS

Colocamos en lugar primordial los derechos humanos, civiles y políticos, y para la defensa efectiva de su ejercicio propugnamos el establecimiento de un sistema democrático que exige una auténtica transformación de la vida política del país, que deberá desembocar en una nueva sociedad. Para ello postulamos un cambio real en los hábitos y costumbres, un nuevo modo de enfrentar los problemas públicos y privados que despierte en los españoles una exigencia de participación y conformación de la vida general del país.

El sufragio igual, directo y secreto de todos los españoles ha de articular su representación política. El Gobierno será así representativo y responsable ante el Congreso de los diputados, sin perjuicio de la estabilidad, pudiendo actuar eficazmente la Corona como marco y cumbre institucional para la organización democrática del Estado v como garantía de la unidad e integridad nacionales, permitiendo una fórmula que reconozca la personalidad y autonomía de los países y regiones españoles.

El P.P. proclama la necesidad de alcanzar la justicia social, forzando una política redistributiva y llevándola a cabo. La libertad sin justicia es mera etiqueta.

Es igualmente urgente el efectivo acceso de todos a la educación y una especial atención a los medios de comunicación, única educación real de muchos españoles.

El sombrío panorama y la grave situación del sector laboral y del empresarial existen una solución pensada, negociada y de largo alcance. La Inacción puede conducir a la pérdida de los puestos ganados en el exterior Por ello, el P.P. propugna el inmediato lanzamiento de un proceso estabilizador de gran alcance sin esperar a las elecciones, convencidos de que un saneamiento económico en profundidad producirá en todo el país un sentimiento inmediato de alivio v esperanza.

Sin menoscabo de la atención debida al sector Industrial, consideramos que es urgente devolver al sector agrícola, injustamente marginado, el lugar que le corresponde, para evitar una polarización en dos Españas geográficas, rica una v pobre la otra.»

 

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