Autor: Pablo, F. L. De. 
 Semana política. 
 La crisis económicas podría provocar el adelantamiento de las elecciones     
 
 Ya.    05/12/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 16. 

SEMANA POLÍTICA

LA CRISIS ECONÓMICA PODRÍA PROVOCAR EL ADELANTAMIENTO DE LAS ELECCIONES

Se cree que un Gobierno representativo podría enfrentarse mejor con las consecuencias die la subida del petróleo y la inevitable devaluación de la peseta Se van perfilando tres grandes alianzas electorales El trámite de la "ventanilla" quedará eliminado después del referéndum

MADRID. (Crónica política de Logos, por F. L. de Pablo.)

Con su viaje a Levante el Rey dio un, nuevo paso en su camino de Identificar al pueblo con la Corona, tarea, en la que está recibiendo una gran ayuda del presidente Suárez, 1q|ue está manteniendo el ritmo de cambio que Su Majestad pidió, ahora hace cinco meses, a la nueva generación que tomaba el relevo, al frente de la gobernación del Reino.

Si se repasa la declaración de propósitos del Gobierno hay que convenir en que se esté cumpliendo, al menos en sus aspectos políticos. Cada vez estamos más cerca de su intención prioritaria de llegar a establecer un Gobierno que tenga el consenso de los gobernados.

Sólo falla la cuestión económica, que en definitiva es la que está más cerca de las preocupaciones inmediatas del pueblo. Como además las circunstancias exteriores no acompañan, de ahí que va a ser verdad el comentario que "sotto voce" circula entre todos los grupos políticos: "Suárez adelanta las elecciones para que sea un Gobierno de consenso democrático el que se enfrente con las consecuencias del aumento del precio del petróleo y la devaluación de la peseta."

En efecto, los indicadores económicos y los expertos coinciden en la inevitabilidad de ambos hechos, por el endeudamiento exterior creciente y el déficit de la balanza de pagos que ya algunos llaman de "deudas", y el segundo, porque no parece que Cárter esté dispuesto a frenar el justo deseo de los árabes de no seguir vendiendo petróleo´a precios que no les permitan nacer frente a las importaciones que necesitan de Europa occidental, cada vez más caras para ellos, por causa de la inflación, que no cesa.

Tres alianzas electorales

Sólo razones de tipo interno, como el de la escasa preparación de las maquinarias de las tres grandes formaciones electorales que ya se delinean, podrían decidir al presidente a convocar las elecciones en mayo que, según las informaciones de los partidos políticos, deberían celebrarse a finales de marzo.

Como deben mediar dos meses entre la fecha de convocatoria y el día de las elecciones, éstas sólo pueden celebrarse en los meses citados. Porque el 30 de junio con-c 1 u y e n su mandato las actuales Cortes.

Conscientes de estas urgencias del calendario, muchos políticos están agotándose en una carrera por darse a conocer entre el electorado. Hay algún líder que se pasa la semana durmiendo en el coche, mientras se desplaza de un lugar a otro predicando el programa de su partido. En esta carrera parece que lleva ventaja Alianza Popular y aspira a ponerse a su altura el Partido Popular. La izquierda, p r i n cipalmente el PSOE y él PSP—-con otro tipo de estrategia—, también están muy adelantados. El gran altavoz que para todo el socialismo supondrá el Congreso del PSOE renovado les hará ganar terreno. Pero su electorado está más en los centros urbanos que en la España rural y provincial, a la que s,e dedica la derecha.

Por el momento se destacar tres alianzas electorales: una de izquierda, desde el PCE—más o menos disfrazado—al PSOE (R); otra alianza de derechas (Alianza Popular), y haciendo de bisagra entre ambos contendientes, el centro, cuyo núcleo será el Partido Popular. En los extremos podrá haber otras formaciones, que muy difícil van a poder entrar en las Cámaras si se fijan porcentajes minimos de sufragios nivel nacional.

Compromiso electoral

Ya casi está garantizado, que la izquierda moderada jugará en las elecciones. Incluso se asegura que se eliminará por decreto - ley el trámite de la ventanilla después del referéndum, lo que propiciará el buen resultado de las negociaciones con una oposición que parece más moderada y realista en BUS planteamientos. La ´comisión nombrada está prevista que sea rechazada por el Gobierno, al figurar en ella un representante del PCE. Aunque, a lo mejor, Suárez nos asombra con alguna otra habilidad para que el PCE se encuentre representado, es muy probable que pida que la comisión sea más reducida. Entre tanto, se celebrará el congreso del PSOE con toda clase de facilidades, hasta el punto que la presencia de numerosas personalidades extranjeras representará una buena ocasión que brinda la Izquierda para "vender" la imagen de la nueva democracia española entre los países de la CEE que aún se muestran reticentes.

El viaje del señor Suárez a Cataluña estimulará el voto afirmativo entre los 3.657.276 electores catalanes y rectificaré la mala´ prensa de sus malentendidas declaraciones sobre el catalán^ al declarar la cooficialidad de esta lengua, al tiempo que se aceptan las propuestas para la creación de instrumentos de decisión y representación que gestionen loe intereses le esta región de un modo más autónomo.

Entre el 15 de diciembre y el 1 de enero, en que se proclamarán oficialmente los resultados del referéndum, el presidente tendrá que conciliar a todos los grupos en torno a dos puntos clave: las normas electorales y un reajuste ministerial que garantice la neutralidad del Estado en la conducción le las elecciones y permita una tregua social de los grupos que hasta ahora venían solamente jugando a la contra, a fin de que el Gobierno y las instituciones representativas que salgan de los comicios no hereden una situación socioeconómica tan deteriorada ?ue haga imposible la democracia y la consolidación constitucional le la Corona.

Si el presidente logra poner de acuerdo a todos los grupos en torno a. esos dos puntos básicos, se acreditará como el hombre del ´compromiso democrático", con el que habrán de contar los diversos grupos políticos que dominen en las futuras Cortes, ya que no es probable que ninguna de las alianzas electorales enumeradas logre clara mayoría. Para arbitrar entre las corrientes de opinión que estarán representadas en las futuras camaras serán necesarios hombres como Suárez, que hayan demostrado capacidad suficiente para conciliar los Intereses de todas las actitudes generacionales y grupos políticos que concurran en la cancha democrática.

El partido de los triunfadores

A esa tarea están llamados muchos de los hombres y mujeres que asistían el pasado miércoles i la presentación del partido de los "pe-pes", que se configura como el partido de una nueva clase le triunfadores. No son los nuevos tecnócratas, sino los españoles 3 la generación desligada de los en-Frentamientos del pasado. Son los jue hicieron el desarrollo en puestos de filas y acceden ahora a los ríe. mando. P; logran fliminar de su estilo todo elitismo y aciertan a ser auténticamente populares, podrán aspirar, como dicen, a ser mayoritarios.

Según corvensaciones celebradas esta serrana, los "pe-pes" podrian verse reforzados con la integración en su área de gentes del talante del presidente, que empujaron la apertura con Franco y ahora están conduciendo, la transición. Grupos regionales, como el que puede alentar en Cataluña el nuevo alcalde de Barcelona, señor Socias Humbert; el otro Suárez (don Fernando), en Castilla y León; Sánchez de León, en Extremadura; Daniel Regalado, en Galicia..., que contribuirían a reforzar socialmente una alianza electoral de centro, en la que podrían federarse .desde el Partido Social-Demócrata y la Federación Social-Demócrata hasta el Equipo Democristiano. De momento sólo son tentativas, pero la idea puede dar fruto si las figuras deponen todo personalismo.

Tregua social

Si se logra esa tregua social que comprometa a todos los grupos a alentar a sus respectivas clientelas a esforzarse por cumplir las normas de estabilización económica y de austeridad que el presidente Suárez, como la propia oposición, están convencidos de que es necesario implantar cuanto anr tes. "las dificultades económicas actuales podrían, al menos, no agravarse, y preparar el clima de confianza y estabilidad necesario para que la reforma constitucional que habrán de proponer las nuevas Cortes sea debatida con sosiego, al tiempo que se adoptan algunas de las decisiones de tipo estructural más urgentes

Pero no parece probable que antes de las elecciones pueda el Gobierno acometer más reformas que tas de Secretaria General del Movimiento, que podría encargarse, como se hizo en 1945, a un vicesecretario, pero no para enmascararla como entonces, sino para su definitiva liquidacion. La otra urgente reforma, la sindical, será difícil de encajar en el escaso tiempo que falta hasta las elecciones. Las ponencias que estudiarán las enmiendas a los dos proyectos de ley presentados—el que regula el derecho de asociación-sindical y el del Consejo de Economía Nacional—no concluirán SUE trabajos antes de la Navidad. Si los proyectos se van a discutir a mediados de enero, y las elecciones son en marzo, más valdría esperar a lo que iecidan las futuras Cortes, sobre todo si se logra un compromiso social con las diversas organizaciones sindicales.

 

< Volver