Autor: Garrigues, Antonio. 
   El comunismo dentro de casa     
 
 Ya.    12/07/1973.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

El comunismo dentro de casa

Don Antonio Garrigues dice en "ABC":

"El problema político de fondo en Italia es el partido comunista. El primero de Europa y el segundo de Italia, don. de totaliza más de una cuarta parte del electorado. Es el partido de Togliatti que, con De Gasperi, fueron los que crearon la estructura política de Italia que ahora está tocando a su fin.

El problema del comunismo no sólo en Italia, sino en Europa, es un problema que se va clarificando, pero en el que queda mucho camino por recorrer. Con los países donde el comunismo está establecido hay que mantener relaciones como con el resto de los países. Las fronteras ideológicas solamente son un inconveniente, pero no pueden ser un obstáculo; no son deseables, pero han existido siempre: así entre Oriente y Occidente; entre el Islam y la Cristiandad; dentro de ésta, en. tre protestantes y católicos, por poner algunos ejemplos.

El Papa Juan formuló muy bien este problema: una cosa son los sistemas ideológicos y otra su realización histórica. ¿ Qué tienen que ver hoy la enemistad entre China y Rusia y el diálogo amoroso entre Breshnev y Nixon con Marx y Engels?

Por otra parte, es bueno para la Humanidad en su conjunto que la experiencia comunista, con sus víctimas sus injusticias y el daño moral que supone a importantes valores humanos, siga su curso. Lo que no sería bueno, aunque fuese factible, es que en Rusia o en China se interrumpiera bruscamente y caóticamente esa experiencia. La amenaza comunista ha hecho ya posible una transformación social del mundo libre que sin ella no se habría realizado, como ha hecho posible una nueva concepción de la pro. piedad y de la empresa públicas. En otras palabras, ha puesto fin al liberalismo económico en lo que este tenía de simplista y de injusto. La continuación de esa experiencia puede traer nuevas aportaciones y nuevas enseñanzas para, debidamente depuradas, ser asumidas por el mundo libre.

Lo que no «e puede es transigir con el comunismo dentro de, casa. Para ello hay que acudir al empleo de la fuerza en cuanto ésta sea necesaria. Pero la tuerza solamente no basta. Hace falta también ir al acortamiento, con una política fiscal, de la distancia entre pobres y ricos; al fomento de la iniciativa privada, pero a la condenación de las formas puramente especulativas y no digamos fraudulentas, de enriquecimiento; a una profunda justicia social de signo cristiano y a un respeto, frente al totalitarismo comunista, de los valores esenciales de la libertad del hombre."

 

< Volver