El comisario jefe de Policía, a los encerrados. 
 "Vuestra huelga es sagrada, pero la convocatoria, ilegal"  :   
 Negoció con los obreros de la construcción de Pamplona la supresión de una pancarta. 
 Ya.    09/01/1977.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

El comisario jefe de Policía, a los encerrados

"Vuestra huelga es «agrada, pero la convocatoria, ilegal"

Negoció con los obreros de la construcción de Pamplona la supresión de una pancarta

PAMPLONA, 8. (Logos.)—Hacia las dos y inedia de la tarde, cuarenta y dos trabajadores de la construcción, que se encuentran en huelga desde hace mes medio, se han encerrado en un edificio en construcción situado en las proximidades de la Casa Sindical.

A su encierro se llevaron mantas, sacos de dormir y comidas para unos cinco días. De los diver-fioe puntos del edificio colgaron cuatro pancartas, cuyos textos eran los siguientes: "Cincuenta días de huelga, apóyanos", "Solidar i d a d construcción", "Amnistía laboral" y "Día 10, huelga general".

Hacia las ocho de la tarde, el comisario jefe de Policía de Pamplona, provisto de un megáfono, se acercó hasta las obras, diciéndoles que quería hablar con una comisión de los encerrados y que bajara alguno hasta la calle. "La Policía no tiene nada que ver con la huelga y con el encierro—les dijo a través del megáfono—, pero si con una de las pancartas, que convoca a un acto ilega]." Pidió que fuera retirada, por favor, esta pancarta y les dio quince minutos para decidir. Transcurrido este tiempo, los encerrados contestaron al comisario jefe de Policía que retirarían esa pancarta, pero tomando su palabra de que respetaba el resto de las colocadas y de que la Policía no Intervendría en su desalojo.

"No queremos ir en contra vuestra; vuestra huelga es sagrada— les contesté el comisario—, pero la- convocatoria a la huelga es ilegal y no podemos permitirla."

Tras retirar esa pancarta, el comisario les dijo que se alegraba y que les daba las gracias. Poco después se retiraba, y hacia las ocho y media de la tarde la Policía intervino para disolver una manifestación de quinientas personas que se aproximaban al edificio donde Be hallaban los encerrados.

 

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