Señor Gutierrez Cano, en Valladolid:. 
 "Aceptamos el cambio, pero no el cambio por el cambio"     
 
 Informaciones.    04/04/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

SEÑOR GUTIÉRREZ CANO, EN VALLADOLID:

«Aceptamos el cambio, pero no el cambio por el cambio»

VALLADOL1D. 4. (INFORMACIONES.)— «Aceptamos el cambio consciente, responsable, con clara idea de dimensión y destino; el cambio como vivificación constante de nuestro pueblo, pero no el cambio por el cambios, ha dicho esta mañana en Valladolld don Joaquín Gutiérrez Cano, ministro de Planificación del Desarrollo, en su discurso conmemorativo de la fusión de Falange Española con las J.O.N.S. hace cuarenta y un años.

Tras poner de relieve los ideales de José Antonio,´Le-desma Ramos y Onésimo Redondo, quienes «no irían ahora, podéis estar seguros, a remolque del tiempo, sino que lo precederían, lo condicionarían, serían como en su tiempo, forjadores del futuro», ha rendido un tributo de homenaje a Franco, «a quien nuestro pueblo debe una paz y un progreso sin igual en nuestra historia». Después ha resaltado la «entrega plena al servicio de la patria» del Príncipe de España, «su inquebrantable ánimo y su voluntad decidida», que «son garantía de que nuestro Movimiento, el Régimen nacido del 18 de julio, tendrá en él un nuevo capitán». «Sabemos —ha añadido— que nuestro Caudillo ve en él el hombre prudente, tá-bil y flexible ai tiempo, plenamente capacitado para asumir el relevo en la altísima tarea de guiarnos en la nueva singladura, continuando la obra de Franco.»

«Es preciso —ha dicho -. continuación— abrir nuevas náginas en el acontecer de España. El presidente del Gobierno ha llamado a la participación a todos los espafio.es que deseen servir « la comunidad y a servirla acatando nuestros Principios Fundamentales y las leyes que «« desarrollan; pero estamos al tiempo dispuestos a defender este bien incalculable que es nuestra bien ganada paz. No queremos repetir experiencias trágicas ni c-nfrentamientos felizmente superados.» Ha insistido después en que «estamos hoy unidos en torno a nuestro -Caudillo y seguiremos mañana unidos a nuestro Príncipe», y en que «sfbremos dar cumplida réplica • a ios que quieran perturbar la tlr-me e incontenible marcha de nuestro pais hacia el futuro y rechazaremos a los que intenten dividirnos».

Ha hecho hincapié después en la línea de perfectibilidad defendida por el presidente Arias y en «hay aún mucho por hacer»; «pero dejemos a un lado cautelas " advejten-cias para proyectar con ánimo recio nuestras convicciones hacia adelante. El tiempo en rápido cambio lo demanda. La España de hoy no es la España de 1934, ni siquiera la de 1960, como tampoco habrá de ser igual la España que alumbren los años 80. Por eso las respuestas a nuestros problemas nabr&n de tener la flexibilidad que los tiempos requieren. El reto. pues. « hacer nuestro futuro con nuevo talante, con nuevo lengua-je, incluso con nuevas soluciones valientes v decididas».

Ha abordado después las ideas maestras del IV Plan de Desarrollo, cuyo principal objetivo es «una ambiciosa política de Justicia social» «Aspiramos —ha Indicado-que apoye un modelo de sociedad y esté capacitado para, a través de los cambios estructurales precisos, mantener a nuestro país en la vía de desarrollo armónico y continuado.» «El pleno empleo, la educación de todos, la equidad en la distribución de la riqueza y de la renta, la lucha contra los desequilí bríos estructurales y territo ríales y la protección del me dio ambiente, han de ser me tas de las que no podremos nunca abdicar.»

«Aún hemos de capear mu chos temporales», ha pronos ticado, y casi al final de si discurso ha abordado el tema del orden público: «Nuestro orden será preservado; le apoyan nuestras fuerzas armadas, que sirvieron a la Patria cuando estaba amenazada y no vacilarán en hacerlo de nuevo si la amenaza se repite.

Están firmemente, indisolublemente unidas en un bloque compacto, sin fisuras, ante el cual se estrellarán con toda certidumbre los intentos ñe subversión, que pretenden ahora presentarlas a) país dentro de una imagen de disensiones v controversias.»

 

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