Autor: Sánchez Agesta, Luis. 
   Los partidos en el horizonte político español     
 
 Informaciones.    10/01/1975.  Página: 3-4. Páginas: 2. Párrafos: 14. 

Los partidos en el horizonte político español

Por Luis SÁNCHEZ AGESTA

UIN una entrevista publicada en estas mismas páginas, mi amable encuestador o inquisidor (inquisidor es quien inquiere o pregunta con el propósito más o menos velado de cogernos en un renunció de ortodoxia) me preguntaba: ¿Qué diferencia hay entre asociaciones políticas y partidos? ¡No tengo a la vista el texto, pero poco más o menos debí responderle: Ninguna o muy poca. Porque la verdad es que los partidos son asociaciones con un fin activo específico, orientado al ejercicio o al control del poder político.

vida pública y que cubren algunas funciones que no podrían realizarse sin su intervención. En todo caso, puede parecer paradójico que quienes critican a los partidos organicen a su vez otros partidos, aunque a veces se resistan pudorosamente a aceptar ese nombre.

Quizá lo´inás simple sea recordar al lector las funciones que los partidos cumplen en una sociedad contemporánea. Como en tantos otros casos, podemos dejar a los

Desde luego, esto no es una definición, que, como todos los conceptos científicos, estaría sujeta a salvedades y polémicas, pero puede ser muy bien un concepto provisional, que entiendan todos los lectores, de lo que constituye la naturaleza de un partido político. Un mínimo rigor me obliga a aclarar que hay partidos y partidos y que constituyen una formación contemporánea, cuyos orígenes más remotos pueden remontarse al siglo XVIII, con un primer desarrollo en el siglo XIX y una madurez crítica en el siglo XX. Bueno será también añadir que hoy existen partidos en casi la totalidad de los Estados organizados, bajo formas muy diversas, que obligan a relacionar los partidos con el sistema político en que se desarrollan.

En su origen los partidos no tuvieron buena fama y se les denigró como facciones y grupos sos-

* Los partidos son un elemento de comunicación e integración entre los individuos, los grupos y los órganos políticos de Gobierno.

pechases. Y hasta nuevos días, a lo largo de dos siglos, se reiteran estas críticas denunciándolos como elementos de división, fo lentado-res de intereses partisanos, o incluso grupos patológicos que deforman las instituciones básicas de una democracia representativa. Pero la universalidad actual del fenómeno pone de manifiesto que responden a una necesidad de la científicos devanarse los sesos sobre -la esencia de una fuente de energía (como la electricidad o el átomo) y contentarnos con com-píender los efectos tangibles que derivan de esa para nosotros misteriosa fuente de vida pública.

SEIS FUNCIONES BÁSICAS

Las funciones básicas que los partidos cumplen en los regímenes contemporáneos pueden reducirse" a seis:

1. Recluían y seleclonan los hombres que pueden ejercer puestos de gobierno y organizan eso que llamamos la clase política, con sus líderes, sus activistas, cus burócratas y sus propagandistas.

2. Preparan, difunden y defienden programas políticos que corresponden a una orientación Ideológica maso menos profunda y matizada. Son los partidos, en fin de cuentas, los que definen las día-tintas opciones con que un pueblo puede responder a los problemas políticos.

3. Son los grandes organizadores de los procesos electorales. Seleccionan y presentan los candidatos, los apoyan, orquestan a nivel local y nacional una campaña electoral, Intervienen en la mecánica jurídica que acompaña a toda elección, revisando las listas electorales, fiscalizando en las mesas el acto de la votación y, en suma, con una acción concreta, que hace poco realista pencar en una elección en la que Intervienen millones de votantes, sin esa organización electoral de los partidos. Hasta tal punto es Importante esta función que históricamente los partidos se maduraron como comisiones electorales, que la frecuencia de las elecciones cristalizó en asociaciones de hecho.

4. Los partidos son también un Instrumento de gobierno. No sólo porque crean equipos homogéneos que participan de una Ideología y un programa común, sino porque, sobre todo en las democracias occidentales y p o r la presencia de sus miembros en los parlamentos, permiten la formación de mayorías y minorías, que hacen posible el juego de un gobierno coherente y una oposición que lo controle. Dado que los partidos se formaron al calor de tos procesos electorales, es natural que sean los parlamentos o asambleas el escenario principal en que desempeñan

-saisu acción. Los llamados "grupo parlamentarlos", que comprende la élite elegida de un partido, ( en todos los países una pieza bá ca de su organización. Tamb esta función tuvo un papel imp tantísimo en su desarrollo hisW co jr los grupos parlamentaria las comisiones electorales fue las dos formas embrionarias « que los partidos se manifestai

5. Los partidos cumplen t: bien otra función que sorprenc a quienes estén dispuestos a ; nunclarlos como un artificio de visión. La ciencia política cont poránea. en un análisis más rrecto de la realidad política, define hoy como instrumentos derosos de agregación de intei y de unificación nacional. ¿G seria capaz de unificar ese ro: cabezas suizo de lenguas, re] nes jr tierras separadas por abrupta geografía, si no exist cuatro grandes partidos nac les Y lo mismo cabría dec. la Federación norteamerlcaní loa grandes partidos que une Intereses contrapuestos del i y el Este con los del Sur y el te. En la misma Bélgica han los partidos nacionales quiene. una hábil fórmula de compn han salvado la unidad de un que hace´ diez años estaba e. lindes de la escisión o la g civil. Y hasta el propio Reino do de la Gran Bretaña que deshiciera en localismos, siemj ´flor de piel, sin el vínculo d partidos. Además, los partido dudando a ideas generales, > por ejemplo, la justicia socia Intereses de grupos contrapu como, por ejemplo, los salar la distribución de la renta r nal, agregan, ajustan y slm can los Intereses en grande: rrientes de opinión.

8, Los partidos, por ultime un elemento de comunicación consiguiente, de integración e los Individuos, los grupos y 1 ganos políticos de Gobierno. C propaganda y promoción apoy. decisiones políticas de los gobe tes, e Incluso en la medida e M definen partidos de oposici gíUma, canalizan las discrep: en cauces pacíficos. La cont electoral sustituye asi a la i´ y a la subversión. Las dem tienen cauces para elevarse los órganos que han de ádopt decisiones políticas, o incluso moderar, cuando los partidos sentan la voz de la oposición, Has otras decisiones que puede niílcar un privilegio de los m bre los menos. •

FORMULAS PARA EVITAR FALLOS

Me temo que esta descripci> las funciones de los partidos :

(Pasa a la pág. stguiei

Los partidos en el horizonte político español

(Viene de la pág. anterior.}

parecer apologética. Tienen, en efec-to, sus fallos. Pero como en España le ha insistido tanto sobre los aspectos negativos, me parece» que la obejtividad requiere destacar .esas funciones que son, por otra parte, patentes y que cualquier lector po-irá Identificar quizá, en lo que sabe del mundo a través de la lectura de la Prensa. Lo que si es necesario subrayar es que han existido y existen muy diversas clases de partidos, cuya, completa clasificación exigiría sasl una obra. Apenas será necesario recordar que los partidos, en cuanto están en fundón de un régimen político, tienen funciones y estructura distinta según el régimen político en que se encuadran. Cualquier lector podrá, destacar las diferencias de función de los partidos en países en que sólo existe un partido, como ocurre, por ejemplo, en la Unión Soviética, o existen dos partidos básicos, como en el Reino Unido ,de la Gran Bretaña, o el número de partidos es mayor, con tres, cuatro, cinco o más partidos, hasta

lo que se llama hoy «pluralismo extremo», en el que se pueda encuadrar la IV República francesa, la

11 República española o el actual régimen italiano. Este pluralismo extremo se puede hoy limitar coa técnicas muy conocidas, como las que aplican los alemanes o los suecos, excluyendo de la competición politica los partidos que no tienen m determinado tanto por ciento de rotos. Más discutible es si los llamados sistemas electorales mayori-tario y proporcional limitan o am-ilian el número de partidos.

También conviene recordar otra distinción que se ha desenvuelto en y historia de los partidos. Los llamados partidos «de cuadros» o «de otables» fueron la forma Inicial sn que nacieron los partidos, comp`

uestos por un numero limitado de politicos unidos entre sí por vincu-los personales de amistad, de rela-ones privadas y, a veces, hasta de trentesco. Estos partidos tenían un imero reducido de miembros Que talaban como agentes electorales. aunque aún hoy subsisten algunos ,- estos partidos, y e» >!e presumir K esta será la forma que puedan loptar Inicialmente en España, Ia» verrdad es que en el siglo XX los irtidos han evolucionado hacia formas mas amplias como «partidos » masas» que traten de penetrar ^fundamente en la sociedad, «ando múltiples instituciones pa-ipolítlcas (locales de recreo o de >rmación, economatos, organtaacio-X Juveniles, asociaciones páralelas, ndicatos, etc.) con,las tp» tratan í captar indeptos, acompasando la da del ciudadano, como dicen los igrosajones, desde la cima a la imba. Para ello necesitan una com-plicada estructura burocrática y .ia extensa organización nacional, le llega a "constituir una especie de aquinaria con valor propia Asi co-o el partido de cuadros es acusa-unente ideológico, el partido de asas difumina su ideología para oger a todos. El caso extremo lo presentan los partidos norteameri-nos, cuyas diferencias ideológicas nivel nacional no seria capaz de ¡scribir el más experto.

y no me atrevo a decir más, aun-que me dejo en el tintero lo que qul-; podría ser el análisis máa euges-vo.

El tema ha sido abierto por el presidente del Gobierno a1 declarar una revista americana el proposito y la esperanza de que en fecha proxima existan en España tres o cuatro grandes partidos. El compás leda abierto más allá de dos, y al irecer rechazando lo que hemos miado un extremo pluripartidismo. Como y para qué se van a constituir los partidos será posiblemente uno } los temas que encontraremos en discurso del presidente del Gobierno ante las Cortes.

 

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