Señor Rodríguez de Valcarcel, en Badalona:. 
 "Hay que alejar criterios excluyentes: En el futuro de España caben todos los españoles"     
 
 Informaciones.    12/06/1973.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

SEÑOR RODRÍGUEZ DE VALCARCEL, EN BADALONA:

"Hay que alejar criterios ecluyentes: En el futuro de España caben todos los españoles"

BADALONA, 12. (Resumen de EUROPA PRESS.)—«SI Gobierno debe defender a la comunidad de toda coacción política, de toda violencia. Hay que alejar criterios exduyentes: en el presente y en el futuro de España caben todos los españoles.* Esto dijo ayer el presidente de las Cortes, señor Rodríguez de Valcárcel, en una conferencia pronunciada en el Museo Municipal con motivo del 2.100 aniversario de la fundación de Badalona.

EI señor Rodríguez de Valcárcel. que afirmó la necesidad de «proclamar que no .podemos, ni queremos, desengancharnos de la historia», manifestó que «España es el primer ejemplo europeo de Estado moderno», y repasó los acontecimientos históricos relacionados con la dimensión española de universalidad.

LA REPÚBLICA

Se refirió después a la República con estas palabras: iLa República desaprovechó la ocasión que España y los españoles tanto anhelaban: la ocasión de realizar la transformación necesaria en el Estado, en el Gobierno y en el pueblo, dentro de unos esquemas de ilusión y de asistencia popular. Y la República tampoco fue capaz de realizar 1 a transformación social y económica, como no consiguió mantener una estabilidad política. Al contrario, al carecer de firmeza nacional y aceptar en toda su ingenua disolución ei Juego de partidos políticos, lo que hizo en realidad fue abrir un camino directo a la subversión.»

«El nuevo Estado -dijo luego— se plantea desde su misma fundación el tema mas capital de nuestra historia: la unidad nacional. EI nuevo Estado entiende que la unidad nacional es una cuestión total: no sólo política, sino administrativa: no sólo Jurídica sino que. fundamentalmente, la unidad sólo es posible cuando se dan unas bases firmes, culturales, económicas y, en definitiva, de solidaridad social.»

Tras afirmar que «si hay que mirar hacia adelante no se debe perder la vista de la historia, porque el pasado tiene enseñanzas cuyas esencias hay que conservar», el presidente de las Cortes dijo: «No puede haber ni lenguaje ni guarismos ocultos en la cuenta y en el libro abierto de la Administración -de la empresa política del Estado, sino que en esa empresa, en ese servicio, debe darse activa participación a todos los quí quieren integrarse en esa comunidad que se llama nación y ello debe llevar Implícito con aquella publicidad, la más íntima y próxima relación entre los órganos de las decisiones y los interesados en ellas.»

«Y para todo ello no es necesario que la técnica y las formas y los modos pierdan ni un ápice de la originalidad y la conveniencia específica de lo que deben ser modos y técnicas de respuesta y planteamiento político en cada país, adecuado a la metafísica de cada pueblo y cada tiempo. Lo que si se precisa es la adecuación y la armonía de esa originalidad para que entrañe la eficacia y la esperanza.»

AUTORIDAD-LIBERTAD

El presidente de las Cortes y del Consejo del Reino dito más adelante que «ser partidarios de la .libertad, como lo somos, no excluye sino que exigí, que sintamos la necesidad de mantener una autoridad que defienda esa propia libertad, al velar y tutelar los derechos de la comunidad».

«El Gobierno —continuó— ha de mantener el principio aristotélico ¿a "la razón exenta de pasión". Para que la comunidad se vea defendida de toda coacción política, de toda violencia, con la misma energía con que hemos de oponernos a toda cerrazón. Je-bemos propugnar toda acción encaminada al entendimiento de los ricos y variados pareceres de las diferentes posiciones que integran la comunidad.» Ya al término de su conferencia, el señor Rodríguez de Valcárcel manifestó: «Y os repito, tenemos que alejar criterios exduyentes. En el futuro de España caben, como caben y deben estar en el presente, todos los españoles, con la rica variedad de sus pareceres contrastados y múltiples, sin más denominador común que la coincidencia en la empresa solidaria y deseada».

 

< Volver