Señor Carro, ministro de la Presidencia. 
 "Las fuerzas armadas deben contribuir ahora a conquistar el futuro"     
 
 Informaciones.    04/02/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

SEÑOR CARRO, MINISTRO DE LA PRESIDENuiA

«Las fuerzas armadas deben contribuir ahora a conquistar el futuro»

MADRID, 4. (INFORMACIONES.)—«Históricamente, el poder militar se nos presenta como originarlo o germinal respecto del poder político. El Estado nace por la necesidii de organizar una defensa en común», ha dicho esta mañana el ministro de la Presidencia, don Antonio Carro, en el cnr-so de la conferencia que ha pronunciado en el Centro Superior de Estadios de la Defensa Nacional .(CESEDEN), sobre el tema de ´«El Estado y las fuerzas armadas».

Se refirió ni fin primario y esencial, tanto del Estado como de las fuerzas armadas: la defensa nacional. Y anadió: «Quizá la defensa nacional sea el único fin de las fuerzas armadas, mientras que en el complejo Estado contemporáneo pueden distinguirse también otros fines, pero lo cierto es que la defensa nacional es un fin primordial del Estado, de manera que un Estado que descuide su misión de defensa corre el gran riesgo de desaparecer como ente soberano.»

EN ESPAÑA

Concretando su disertación a España, el ministro de la Presidencia recordó cómo la ley Constitutiva del Ejército, de 1878, que aún sigue siendo un Código aplicable a la milicia española, disponía que la primera y más importante misión del Ejército es «sostener la independencia de la patria y defenderla de enemigos exteriores e interiores», y asimismo se refirió a la ley de Prnciplos del Movimiento Nacional, de. 1958, y a la ley Orgánica del Estado, que «diferencian nítidamente —precisó— a las fuerzas armadas del propio Estado, pero las consideran parte integrante, de forma sustancial, de la misma contextura esta t a 1».

«Tanto es asi —añadió—, que a nuestras fuerzas armadas, además de las típicas funciones de defensa

nacional les corresponde también la misión de defensa del orden Institucional, y esto debe interpretarse en el sentido de que las fuerzas armadas son depositarías de los principios, esencias e ideologías consustanciales a nuestro Estado.»

El señor Carro hizo referencia al criterio de Franco sobre esta materia y a la plena justificación de la Intervención del Ejército el 18 de julio de, 1936. «El general Franco y las fuerzas armadas a sus órdenes —dijo— fueron la clave de lo que Justamente se denominó guerra de liberación. En aquellos momentos, una vez másv las fuerzas armadas y el Estado español se fundieron como si fueran una misma cosa. Franco, en virtud del decreto de 29 de septiembre de 1936, se convirtió en Jefe del Estado y a la vez en Generalísimo de los Ejércitos.»

Destacó seguicíam e n t e. el conferenciante el dilatado y prudentísimo proceso institucional del Régimen, debido a la figura de Franco, quien >mos ha dotado —destacó— de una const i t u c 1 ó n política abierta y perfectible que asegure el tránsito de su magistratura excepcional e irrepetible a la instauración de la Corona en el Príncipe de España, como culminación de nuestro proceso constitucional». A este objeto, últimamente se ha formalizado el pluralismo político a través de la vía asociativa a fin de preparar, como hace un año dijera el presidente Arias,´el tránsito del consenso nacional expr e s a d o en torno a Franco en forma de adhesión, a un futuro consenso en torno a la Monarquía en forma de participación.

Abordó seguidamente el ministro de la Presidencia el tema de la participación de las fuerzas armadas en el futuro del pluralismo político y aludió a la respuesta dada a este tema por los tres ministros militares «con exacta coincidencia».Por último, el conferenciante reiteró su profundo sentimiento de admiración y respeto hacia las fuerzas armadas, y refiriéndose a los militares que le escuchaban dijo: «Las fuerzas armadas, bajo la capitanía de Franco, vencisteis en la guerra. Las fuerzas armadas con indecl i n a b 1 e lealtad al Caudillo habéis ayudado a ganar la paz. Se impone ahora conquistar el futuro, y para esta cita estoy seguro que las fuerzas armadas contribuiréis esencialmente a ello.

 

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