Don Nemesio Fernández-Cuesta. 
 "Estamos viviendo por encima de nuestras posibilidades"     
 
 Informaciones.    20/01/1975.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 21. 

DON NEMESIO FERNANDEZ-CUESTA: DE NUESTRAS POSIBILIDADES AUTOÍMAS>

MAUR1I>, X*. (INFORMACIONES.)-«tire» asa e* precito trarr lai Ideal cUru. Nt «tamo* ant* «o problema o» gestión al >e mera fut.dc mn oíd», tino ante, «alii; I» mi* grave erUli del sistema econtmloo Internacional, lo «jn* «ij-f« planteamiento* nuevos. No pódenlo* tlilr tí muero dt •na, evolución citerior, y «11» «Mira a «na estrategia global. TdBas »ntrmt batas deben»* jurarla* lía perder d* vIsU C» en «u «ciado »* M «1 n*e*in, v >B «na Europa «• «• U tM>«lra, «Bando M precipitan mu lo* acontecimiento* M nreden bu situaciones no podemos Inhibirnos. Ovando travé* de toa hilo* d* nuestras relacione* económicas con «i «i (criar M rnorUlusí ya más de ¿Mea millonea di dolara Boale*. baj «m reconocer, entro «Irma eoaaa, ajta lot a*g*a las orbb di loe dnnai también lo* dtofnilanmoc • pa.3*-erano* aejd*, ha dicho d ministro di Omercto, don Ntma-alo Ftrnánda-CvMta, al contestar a la racnesta na U Bgen-ela Cifra ha realliaao catre lo* mlenbna dil Debiera* *o-bre ti babne* y pinpectlTai di n Departamento,

En IM presenta dnuns-Uncía» Internacionales, —i«-nala el mtnlitro— crecer´un A por 100. con una tan de In-fladón det lt por 100, un des-empleo de 141 por 100 J una, perdida neta de menas de alrededor de aoo millón» de dolare*, no a un balance comparativamente malo, pero U realidad que envuelve ea-toe dato* DO* obliga a un planteamiento pro fundo y •Incero de loa problema» de nuestra economía y « que no podamos aceptar el mantenimiento y, mucho menos, la aceptación de la actual tendencia.

—i Quiere decir el «flor ministro qui tocto» lo* problemas de la economía española son Importado*?

—En modo alguno. Eanaftn, padecía unas tensión» íníla-cionUtat, que notaban como un Iceberc ocultando tu cara mol importante. E agotamiento d* la Inercia, .Inversora y la brutal subida del petróleo j de la mayoría de las materias prunas provocó un* explosión en líTS. que *e ha extendido y autokflmentado, como siempre ocurre, a lo lar-10 del pasado ano/ Piense que bemol entrado en ´1974 con une. Inflación de mas del 14 por loo j sobre ella han Incidido lea efectos directos e tn-dlreotoa de lo* mayores costea de la producción y los servicio*. En estas condiciones, y necesitados de cobertura exterior una serle de consumos básicos Internos, no era difícil de prever lo que podía dar de si el ano.

—Vayamos al futuro. ¿Cuíi-I» son, en su opinión, las perspectivas de 187S respecto al alia del coste de la vida y la evolución de la situación en general?

—Un proceso de Inflación no puede cortarse de -un ma-notor.o sin riesgo grave de colapso. Requiere una aminoración progresiva a través de una acción continuada y un esfuerzo de acomodación razonable. El bloqueo absoluto de los precios a espaldas de la realidad y tí cerrojo a las Importaciones nos llevarla, a la descapltallzación y a una economía de velas de sebo. Por eso hay que capear la situación acudiendo selectivamente a pallar los problemas mus críticos y. evidentemente, los efecto* de la menor actividad en el desempleo, y sentar unas bases mas armes para principios de 1970, que coincidirá tal ves con la reanimación de laa principales economías occidentales.

VIVIMOS A LO GRANDE —A la vista de este planteamiento, ipodrla anticiparnos sus previsiones sobre

nuestra balanza de pagoaf

—La evolución de la baten-ta de pagos, sin dada, es uno de los problemas claves con que nos enfrentamos. Nuestro nivel de reservas, de alrededor de «.000 millones de dólares al concluir 1674, permite ganar tiempo, pero esta cifra satisfactoria no puede ocultar Que Un U acción compcn-sadora de lo* créditos j laa invenlonet xtranjera», el déficit hubiera, sido mucho mayor. El decir, .vhrinuaipor encima de nuestros posibUldadet autónomas y esto debemos tratar de eorreilrlo cuanto antes, aunque, naturalmente, el plato de un kilo, y en circunstancial taj) singulares como las presentes, no n tundente pan esperar ratonablemente una mejora sustancial

—{Puede explicarnos un poco m&s cuales ion loa factores que han tratrocado nuestras cuentas «xterloresT

—La respuesta « mu/ sen-ollla. Sin el mayor coate adicional del petróleo simplemente, nuestra, balanza de pagos hubiera arrojado en 1(74 un superávit de 700 millones de dólares y la cobertura de nuestras exportaciones (obre las importaciones, en reí da descender del 53,8 al 4SJ por 100, «hubiera mantenida El turismo M ha lostenldo bien y nos ha anortado t.OOO millones di dólares) pero, lógicamente, no ha podido registrar los fuertes ritmo de crecimiento de otros •nos, ante una situación de regresión internacional absolutamente adverse.

Análoga; consideración merece 1» evolución de las remesas de emigrantes, y en cuanto & la exportación, pese a un crecimiento del t\a por. 100, queda muy lejos de compensar el peto cíe nuestra enorme Importación. Nuestras compras al exterior han aumentado en valor el 69J por 100, debido principalmente, aparte del petróleo, a nuestras necesidades de aceites comestibles, oiúcar, cerealet-plenso y lecha y a los mayores precios da las principales materias primas que necesita nuestra economía. De ahí que el déficit superará seguramente lo» 8.000 millones´ de dólares.

—¿Y no se podía hacer un esfuerzo para Importar menos t

—En eso estamos, naturalmente, y puedo decirle que la Importación está ya estabilizada en torno a loa ochenta, mil millones de pesetas mensuales. Por el momento, dada la situación económica, no es previsible a corto Plaso nn gran tirón, y la deuiberallzaofón d» determinados partidas nos permite tener la situación bajo control. El objetivo ea producir en el Interior, a -precios que sean competitivos, caía TU mas productos, para evitar en lo posible importaciones. Piensa que muchas de ellas Do adío nos cuestan divisas, sino, también pesetas.

EL LARGO CAMINO DEL COMERCIO

—un problema, llamado comercialización. {Qué pueda decirnos «obre estol

—La eficiencia de nn sistema económico orlentúdo al bienestar depende d» la distribución, que compro, transporta, almacena, normaliza, clasifica, financia, asuma «i riesgo del mercado, Intorma y vende.

Naturalmente, en todo asto proceso no sólo Intervienen toa comerciantes ma-yortstM f detallistas, sino también lot propios fabricante*. Bancos, cornpanus da transportes, oteguradorai, em-presat d* e o m unlcadones, agendas da publicidad, da estudio di mercados, ú* ooatuV ttv y agente* "comerciales, entra otros. Plauso, en primer lugar, ene debemos otorgar • U distribución «u papal y no tratarla,, con ligereza.

Comparar Jo que rtta un producto en origen y lo qua •rale en´ la tienda datalllsto aa excesivamente simple. En EsUdos Cuidos, da caía dolai qu* gasta al consumidor en productos terminado*, unos sesenta centavo* aa destinan a pagar acUvIdade* de distribución. Una economía moderna, necesariamente desuna cantldadet creciente* aJa distribución, da la misma fonna qua emplea coda vez manca población a ios actividades primarias.

En segundo lugar, pienso qua la producción y la distribución son aliados naturales e Inseparables, y que Intentar montar una dialéctica entra ambas actividades sólo conduce a deteriorar el equilibrio, del mercado. D Gobierno trata d* conseguir, aportando para alio loa medio* oportunos, que el mercado fúndeme efectivamente y reporte operaciones y recunoa ea rundía-fie la encada. Lo contrario serla una economía da dirección controlada, no una economía Ubre.

EMTRE8A8 SANAS

cEl pojs —dice et sefior Femandec-Cuesta—. debe ser una suma de empresas sanas y no una sumo de Intervencionismo* dudosos y ´dispares, basándose la noUtfca comercial interior en el respeto a la economía- da ampresas y, al mismo tiempo,-en la exigencia da eficacia, y de servido, sin mercados cautivos y sin posiciones moBOpolistlcu.»

—jEs usted optimista frente al ano 1178?

—No cabe esperar que en este anoKruede completamente cercenado al actual proceso Infladonlsta en que nos vemos inmersos. No obstante, creo que existen diversos motivos como pora albergar un razonable optimismo: han comenzado a flexlonar loa precios Internadonales de producto* allmentldos y da materias primas; el Gobierno ha Instrumentado «n aparato da dlsposidones legales que considero adecuado para contribuir a superar las dificultades Eon qu« nos enfrentamos, y ísta dispuesto a loa tatúenos aecesartot para plantearse con sinceridad los problemas, en busca de m autentica solución. Analmente, eontto en JToe la cordura, a nivel internacional acabara por Imponerse.

Con todo, nuestros eefuer-VM necesitan encontrar un amplio respaldo por porte de la población. No bastan las dlspcelclonea emanadas desda arriba; hay que contar UmbUn con la positiva cote-boradón da empresarios y trabajadora: la lucha contra la Inflación tiene «que ganarse coa-opinión´pública. Espero que loe españoles estén, lo suficientemente tesponsablll i a-doa como para responden esta Ineludible convocatoria con prontitud j generosidad: en definitiva, aquí esti la clave de la situación.

 

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