Autor: Cortés-Cavanillas, Julián (ARGOS). 
   Habla el Marqués de Arriluce de Ybarra     
 
 ABC.     Páginas: 3. Párrafos: 27. 

«LA MONARQUÍA ES PARA LOS ESPAÑOLES EL SISTEMA MAS AUTÉNTICAMENTE NACIONAL, AL TIEMPO QUE GARANTIZA NUESTRA IMAGEN INTERNACIONAL»

«PARA EL LOGRO DE UN LÓGICO EQUILIBRIO EN LA NACIÓN DEBE EXISTIR UNA PRUDENTE, PERO NE-CESARÍA, DESCENTRALIZACIÓN DE COMPETENCIA, A LA VEZ QUE UNA DES-CONCENTRACIÓN DE FUNCIONES DE LA ADMINISTRACIÓN DEL ESTADO»

«EN VASCONGADAS EXISTEN PROBLEMAS DE TIPO POLÍTICO Y RELIGIOSO, ALGUNOS DE INFILTRACIÓN MARXISTA, QUE EN AQUELLAS PROVINCIAS HAN BUSCADO SU MARCO EN SEPARATISMOS TRASNOCHADOS QUE, AFORTUNADAMENTE, A MUY POCOS HACEN MELLA»

ri ERNANDO de Ybarra. marqués de p Arriluce de Ybarra, director general de Administración Local, consejero acional del Movimiento en representación 2 su Vizcaya natal, un hombre joven, que inda la cuarentena incorporado hace casi •es años a la Administración Central, con cperiencia de alcalde de su pueblo —Gue-10— y de presidente de la Diputación zcaína. Casado, dos hijos. Este es el hom-•e. Un hombre que ha llegado a la política pañola, escalón por escalón, en plenitud

onsciente, aceptando el trabajo y las pre-cupaciones que ella proporciona. Yo le onocí hace años allá en su tierra... Era ntonces un joven empresario que habia tuesto en marcha, de acuerdo con otros mígos jóvenes e ilusionados como él, un rupo de empresas que hoy pueden medir-e a nivel internacional. Dejar todo esto tara entregarse al servicio de los demás ha upuesto sin duda para él un gran sacri-iclo.

«MADRID» DESDE «PROVINCIAS»

Conserva el acento vascongado, porque Ha ha vivido la mayor parte de su vida, lia se ha formado y, por venir de la peri-eria a Madrid, de la empresa, de la polí-ica provincial a la Administración Central, » pregunto: ¿Cómo se ve «Madrid» desde provincias»?

—En «provincias», como tú dices, se ilensa en que es absolutamente necesario m centro que sirva para coordinar la vida tolitica y administrativa de la .nación, •ero no tengo por qué ocultarte que se ve on temor una cierta tendencia a que U abeza absorba todo, de tal modo que producá un monstrua cuyo cuerpo quede tplastado por su peso. Yo estoy convencido le que para el logro de un lógico equilibrio ¡n la nación debe de existir una prudente, tero necesaria, descentralización de com-tetencia, a la vez que una desconcentración le funciones de la Administración del Es-ado. Una armónica coordinación de comletencias, con desaparición de exclusivis-nos, puede ser el eje de una perfecta con-´ivencia ciudadana.

—¿Cómo se ve este problema desde la Administración Central?

—En mi parcela, que es de la que te pne-lo hablar con más conocimiento de causa, es donde más claramente se percibe esta necesidad. La necesidad que te exponía antes, vamos... y que, por supuesto, estamos tratando- de darle satisfacción. Porque, aparte de las razones de mayor eficacia que lo aconsejen, tanto mayor será la real participación ciudadana en la´ vida de la nación, cuanto más cerca se esté de los centros de decisión. Por otra parte, es innegable que cnanto más camine el mundo hacia esquemas planificadores —y camina a pasos agigantados— será -cada vez más necesario revitalizar el nivel local, comar? cal, provincial y regional. De este modo se lograría que el hombre, destinatario en-definitiva de los objetivos y resultados de la Administración, se interesara más por ella. Buenos ejemplos de estas tendencias los tenemos en los Consejos Económicos Sindicales de ámbito regional y en las directrices del m Plan de Desarrollo.

—Entonces, ¿cuál sería a tu juicio la clave para la auténtica participación ciudadana en la vida pública?

—No conozco panaceas. Pero como continuación a lo que te acabo de decir, cuanto más se aproximen las responsabilidades a quienes pueden intervenir • en sus soluciones, habrá un mayor aliciente para su intervención. La familia, el Municipio y el sindicato son los cauces que nuestro ordenamiento jurídico prevé para tal fin. Es evidente que cuanto más se vitalicen estos cauces, mayor será «1 beneficio en aras a una participación inás interesada de los ciudadanos.

VASCONIA, BANDERA DE VANGUARDIA ´EN EL QUEHACER NACIONAL

—Antes de pasar a otros temas y po-especial condición de vizcaíno «que ej«ii* ¿Qué pasa en Vascongadas?

—En Vascongadas existen, sin duda, problemas de crecimiento normal, pues no nos olvidemos, que con su desarrollo industrial, comercial y social de todo orden, estas provincias están recogiendo los excedentes de mano de obra de las provincias agrarias, lo que por otro lado está permitiendo la reestructuración de España. También existen problemas de tipo político y religioso, algunos de infiltración marxista, que en aquellas provincias han buscado su marco en separatismos trasnochados que, afortunadamente, a muy pocos hacen me- • lia. Vasconia ha sido siempre bandera de ´ vanguardia en el quehacer nacional, en la civilización que España dio ai Nuevo Mundo, y hoy como siempre mantiene la misma trayectoria. Lo que no cabe duda es que este conjunto de problemas y situaciones requiere un» continua y permanente atención de la Administración Central, y una comprensión hacia lo peculiar que entraña, al tiempo de ´buscar las soluciones a cada caso.

—Vamos a ir al grano. ¿Eres optimista o pesimista ante el futuro político de España?

—Te adelanto que por naturaleza soy optimista. España está inmersa en una línea de evolución, en todos los órdenes, que ´lleva hacia metas europeas, conservando, por supuesto, la originalidad de su sistema. Esta perspectiva, para´ mí, es lógicamente optimista.

-r-Has hablado de Europa, ¿cómo ves nuestra integración en ella?

—Es indudable que España ha sido, es ´ ir será siempre parte del quehacer europeo, opinión compartida por todos ios españoles y, por tanto, nuestra vocación europeís-ta es clara, decidida. Yo no veo que con el pleno desarrollo de nuestro sistema institucional y habiéndose buscado las adecuadas soluciones a los planteamientos económicos haya dificultades insalvables para nuestro ingreso en el Mercado Común.

EL MECANISMO SUCESORIO

—Conforme. ¿Crees que el mecanismo sucesorio podrá funcionar normalmente y garantizar el tránsito sereno de la actual y excepcional Jefatura del Estado a una Monarquía sin hipotecas políticas de ningún género?

—Si todos los que boy dicen identificarse con la previsión sucesoria, propuesta ñor «1 Caudillo y aprobada por las Cortes en julio del sesenta y nueve, son consecuentes con sus compromisos en el momento que ésta se producá, creo sinceramente que todo funcionará bien. Fero si en esas horas las ambiciones personales o los intereses parciales tienden a aprove* charse de la. situación, no .sólo la sucesión, sino «1 futura de España´ correría peligro. Como antes té be dicho, soy optimista por naturaleza^ y creo que en ese momento* todos los españoles serán consecuentes con .su responsabilidad hacia la Patria.

ANÁLISIS DEL RÉGIMEN

—Tú, que eres un hombre joven, ¿te atreverías a hacer, en cuatro palabras, un análisis del ¡Régimen?

—Quienes no hemos vivido otro sistema carecemos de perspectiva par» establecer comparaciones con situaciones anteriores. Sin embargo, soy plenamente consciente de haber vivido una etapa trascendental en la Historia de España, cuyo aspecto más destacado podría resumirse en la plena recuperación de su dignidad nacional, para lo cual han sido precisos, los sacrificios de ´oda índole por los que hemos travesado y españoles. Pero querías una contesta-i telegráfica, cuatro palabras. Te las he

,~s ya: Plena recuperación dignidad nacional.

—¿Pasamos al tema del Movimiento?

Fernando de Ybarra me contesta pidiéndome la pregunta. Se la formulo.

—¿Orees que lo que se llama Movimiento Nacional tiene un contenido que le garantiza su futuro?

—Creo que el Movimiento Nacional, precisamente, es nuestra garantía de su futuro. Su propia definición contiene en sí la dinámica necesaria para conseguirlo.

—Pero, ¿consideras que son intangibles o revisionables las Leves Fundamentales?

—Nuestras Leyes Fundamentales, Julián, como toda obra humana, son lógicamente perfeccionabas. Su propia estructura de constitución abierta prevé los mecanismos necesarios para ello. Pero, a mi modo de ver, lo importante está más en la plena realización de su contenido que en la obsesiva preocupación de su mejoramiento.

EL PAPEL DEL REY

—Dados tus antecedentes familiares, es en ti la adhesión a la Monarquía cuestión de sentimiento?

—Poco importa si mi adhesión monárquica es cuestión de sentimiento o tradición. Sí creo, sin embargo, que sin renunciar » mis antecedentes lo realmente importante es que la idea monárquica, refrendada masivamente por los españoles, satisface plenamente las aspiraciones y necesidades actuales de España.

La Monarquía es para los españoles el sistema más auténticamente nacional, al tiempo que garantiza

nuestra Imagen internacional.

—He dejado para el final una pregunta Importante. ¿Cuál es el gran papel del Rey en el futuro inmediato de España?

—El Príncipe Don Juan Carlos es quien en el futuro encarnará la esencia de la nación y, sin duda, su principal tarea habrá de ser la de cuidar del perfecto juego de las Instituciones. El futuro Bey será sucesor «en la» Jefatura del Estado y no «del» Jefe del Estado. Las especiales características del Generalísimo Franco no son susceptibles de transmisión.

Entiendo que las respuestas han sido claras y precisas. Es el mejor elogio que puede hacerse de Fernando Ybarra.

Julián CORTES-CAVANILLAS

 

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