Autor: Cortés-Cavanillas, Julián (ARGOS). 
   Miguel Primo de Rivera     
 
 ABC.    08/04/1972.  Páginas: 2. Párrafos: 34. 

MIGUEL Primo de Rivera, marqués de Estella, duque de Primo de Rivera y Grande de España es el hijo de Fernando, hermano pequeño de José Antonio, que murió vilmente asesinado en la .cárcel Modelo de Madrid en julio de 1936. £1 joven Miguel es una clara vocación política que trabaja con entusiasmo y fina Inteligencia. Fue alcalde de Jerez de la Frontera y hoy es consejero del Reino y, sin duda, su benjamín.

Con él he celebrado un coloquio eordlalisimo, como es de rigor entre buenos amigos, que ha transcurrido de la siguiente manera:

—¿Qué debe caracterizar a los nuevos políticos de cara al futuro?

—Creo que tanto los nuevos como otros más experimentados han de tener ferrosamente unas características consustanciales con el noble ejercicio de la política: la sinceridad, la honestidad, el sentido común, ser consecuentes con sus ideas, respetar las instituciones y la legalidad y tener la permanente obsesión de buscar el entendimiento y la armonía entre los españoles. Y, de cara al futuro, 70 diría que hay que exigir una mayor preparación y ser consecuentes también con 1a época en que vivimos, teniendo una inerte dosis de imaginación creadora en el servicio del pueblo y de sus vivas realidades.

—¿Cuáles son los medios y las posibilidades que ofrece el Estado actual para la participación en el Poder de lo* vocaciones poitficas?

—Creo que nuestra Constitución ofrece Una serie de cauces para el acceso de esos taaperamentec políticos, si bien en machos casos se Ten recortados por imperativos de tipo económico, como ha sucedido en los procesos electorales de procuradores en .Cortes familiares por lo costosas que resultan las campañas propagandísticas. De otra, parte, existe pereza en hombres que debieran tener conciencia píen» d* su responsabilidad política y que no «Hieren

Intervenir en «1 juego establecido para el quehacer común.

LA MISIÓN DE IA MONARQUÍA

—¿Cuál debe *er la misión de la Monarquía al terminar el régimen excepcional de Franco?

—Consolidar la na» entre los espadóles; establecer un poder por encima de grupos Y tendencias y realizar una profunda reforma social mediante la participación de tolas tos españoles dentro de unos principios fundamentales que aneo & la gran ma-roría.

—¿Crees ajustado el Consejo del Reino il mecanismo constitucional del futuro?

—Por supuesto que sí, y además debo leclrte que creo es «1 instrumento más ori-rinal y que puede alcanzar la máxima trascendencia en un momento clave del equilibrio d« nuestro país.

—7 el Consejo Nacional, ¿qué papel desempeñaría?

—Nada más y nada menos que el que le asigna la Ley Orgánica del> Movimiento. Es decir, el papel importantísimo de promover T atentar el desarrollo político 4e España.

—¿Se pueden realmente ensanchar las cauces úe participación ciudadana?

—Entiendo que se debe y se puede. Y que el complemento de los entes naturales,

que,son la familia, el municipio y el sindicato, es la vida del asodacionismo político, tal como la señala la Ley Orgánica y con las cautelas necesarias para evitar el pluri-partidlsmo que tanto daño lleva consteo.

—¿Qué sistema de sufragio debería regir en la convocatoria electoral?

—Exceptuando el «aso de un referéndum, tos instrumentos o «1 instrumento apto sería el sufragio orgánico en segundo y en tercer grado en los casos que fuera necesario.

—¿Crees Que existe diferencia entre un partido político y una asociación política?

—Desde negó. Para mi el partido tiene cocoo objetivo fundamental «1 mantenimiento >de su propia existencia y d legro del Poder, incluso algunas veces por encima de las necesidades e intereses nacionales. Por el contrario, la asociación tiene como finalidad el ejercer la critica política dentro >de anos cauces legales para una mejor convivencia y entendimiento de los ciudadanos. Una cosa es la conquista del Poder y otra la participación en el Poder.

LA FALANGE Y EL FUTURO

—¿Qué ptípel podría jugar Falange en el futuro?

—I* Falange, como tal, no existe desde U unificación. Otra cosa son ios falangista». T sa misión futura es conservar la nares» de la ideología joseantoniana, mantener el sentido revolucionario y las reformas

qne él propase y no se bajan cumplido, pera dente» siempre del juego establecido, con. inmensa lealtad a España, a Franco y al Principe.

—¿Cómo debería* regularse las relaciones de España con el Mercado Común?

i—Bueno, 70 no soy quién .para, tratar de decir cómo «e regularían anas relaciones «oe, por el momento, no existen con el Mercado Común. Lo qoe sí digo es qne no nos queda otra solución que nuestra integración • en Europa, aun sabiendo el riesgo qne corremos. Por ello tenemos qne ir, en su momento, provistos de seguridades y cautelas, además d« la autoridad y de la fe ciega en nuestra empresa, que nos marca un rumbo obligado tanto en el continente europeo come en «t americano.

—¿Crees en la conveniencia de los Planes de Desarrollo?

—Por snpnesto que si, siempre que tengan fundamentos reales. Pero, adema», y* pienso que el desarrolla no la producen los planes, sin* ct propio pácete, aunque es evidente que son necesarias los prognunasjde actuación como formólas indicativas para «I equilibrio def sector público y como orientación para el sector privado.

CAMINAR HACIA LA SEPARACIÓN

—¿Cómo ves las relaciones entre la ígle-tiavel Estado?

—Caminando hacia la separación, pero con un acuerdo permanente y revisable y, sobre todo, con un respeto mutuo en el ejercicio de sus respectivas misiones.

—¿Crees posible plantear una democracia moderna sobre el concepto clásico? -—El concepto clásico de democracia ha •ido rectificado .en .el. mondo •» raíz -de 4a segunda guerra mundial y en España como consecuencia de nuestra guerra. Yo no creo en la democracia pura ni en el libera-ünno a nUranza. En mi credo político está el equilibrio entre la libertad de tos derechos y las obligaciones del hombre dentro de las reglas del juego y el permanente contraste entre loa diferentes pareceres o criterios. No debemos engañarnos pretendiendo ocultar las diferencias qne hay entre nosotros. Debemos disentirías ahora para no luchar laceo por días. No debemos tampoco intentar tapar la grieta que separa nuestras posturas, sino establecer «n puente para poder entendernos.

—El tema del regionalismo, ¿de qué manera habría que tratarla vara sin romper la unidad nacional reconocer la propia personalidad dentro de la integración?

—Te diré que el municipio y la provincia como limites administrativos están tan anticuados como la propia ley de Administración Local. -Por -te tanto, -eon -tes -planteamientos económicos, «ocíales y políticos le nuestro tiempo, es Imprescindible el Uacar valientemente el tema de las nucas delimitaciones administrativas a ¡ra->és de las divisiones naturales como son la «marea, la provincia o la región. Por su-luesto qne es un tema delicado y peligro-o que hay que atacarte y plantearlo con rran delicadeca y habilidad para no provocar uno de los mayores espantos que siempre hemos combatido: los separatis-

LA LEY MAS IMPORTANTE

—¿Qué me dices de la ley áe Bases- de la Administración Local?

—Desde nace mucho tiempo vengo diciendo que es necesaria esta ley y que además seria la ley más política, más "importante ,y más .necesaria que el.régimen tenia que plantearse. No m* equivocaba al

decirlo a juzgar por el número de enmiendas presentadas y por el movimiento y las preocupaciones que alrededor de ella se están creando.

—Una última /pregunta. ¿Crees que lo que se llama Movimiento Nacional representa una ideología política unitaria?

— Sinceramente, creo que. no y de otra parte considero que tampoco sería conveliente. La Ley´Orgánica • lo def toe > como-la comunión de todos los definitiva, partieron y compartieron los ideales que simboliza la fecha del 18 de Julio. Los llamados principios fundamentales son comunes e indiscutibles y en su torno caben todas las ideologías qne tos ad-´ mitán y lo respeten, una variedad perfectamente compatible con el Movimiento.

Hasta aquí don Miguel Prjmo de Rivera. El lector dirá la última palabra.

 

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