Autor: Crespo de Lara, Pedro. 
   La construcción de la derecha     
 
 ABC.    30/04/1975.  Página: 11. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

LA CONSTRUCCIÓN DE LA DERECHA

Desatados entusiasmos ha despertado el encuentro, en Barcelona, de los seño-res Fraga y López Rodó. Se habla de acuerdo, de pacto, de próxima confunción de fuerzas políticas; de asociación, en suma.

Otras fuentes, allegadas a otro ex mi-nlslro, a don Federico Silva, anuncian, con cierto comedimiento, la próxima botadura de la asociación democrática «sil-vista». Por todo ello ha comenzado a hablarse, con indudable ardor, traducción de los deseos He la España oficial, de {a Inminencia de las asociaciones de primera división, las que darán sentido a la tan manoseada participación. Falta rigor, sin embargo, en tal apreciación, y sobra algo de optimismo.

Q RECONCILIACIÓN.—Quienes especulan con el encuentro Fraga-López Rodó, en la segunda capital de esta España bicéfala, olvidan que 1975 está consagrado como año de la reconciliación. Los dos ex ministros, enfrentados en el pasado, se ´han estrechado la mano. Malesa está para resolverse por la vía Judicial.

Pero uno apostaría a que el hecho no tiene mayor trascendencia o, al menos, que no la tiene inmediata.

Que no habrá asociación Fraga-López Rodó. Aunque haya un acuerdo de principio, lógico, por otra parte.

El propio Fraga, en el ágape celebrado en la Ciudad Condal con miembros selectos de la profesión periodística —ninguno con cartegoria inferior a J»f« de delegación de agencia o subdirector da periódico Independiente— lo dio a entender así. Aunque López Rodó procure magnificar ese acuerdo.

Mea importancia tendría la entrevista Fraga-Herrero Tejedor y el posible asentimiento de este último, a titulo persona!, a! quinto —y por el momento definitivo— borrador del proyecto de asociación del primero, Incluido el confllc-Hvo punto del sufragio universal en la elección de las Cámaras.

(3 REGRESO.—Sin embargo, Fraga ha regresado ya a Londres. Y, como ya anunciamos en esta misma sección, ha,vuelto con la vista clavada en el verano y en el regreso en octubre a Madrid, cuando los responsables de la reconversión del sistema, del intento de construir la derecha válida para 1976 y años posteriores, hayan ordenado sus exigencias a nivel práctico.

Fraga es consciente de que la derecha no puede anclarse en el pasado, buscando sujetar al país en su lógica andadura, ni quedar a merced de una corriente en cuya generación no haya participado. Y espera a que et país oficial esté lo suficientemente maduro.

D Y LOS ACTORES. —Los actores —tanto de cine como de teatro— están a punto de firmar su primer convenio. Todo resulta nuevo para uno y otro extremo de la negociación. Se mezclan la inexperiencia técnica y el problema político. Las izquierdas de entre los cómicos —palabra que no tendrá más remedio que quedar borrada después del convenio— apabullan verbalmente a sus vocales y representantes, y hasta se producen amenazas, como en las películas de la «mafia».

Por ello, el señor Campmany, presidente del Sindicato, ha optado por una especial democracia: la del correo. Por correo con lista certificada s» está consultando a la profesión, a todos loa actores sindicados.

Los sobres, ya Impresos, que se reciben los abren los representantes sindicales. El sí a la firma es realmente masivo.

Y es que, en las formas democráticas, las voces, por altas que se emitan, no valen nada frente a la rotundidad del voto. La derecha nacional debería lomar ejemplo sin tener que irse a pensar en Portugal.—

Pedro CRESPO.

 

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