Autor: Cortés-Cavanillas, Julián (ARGOS). 
   Nuestro mundo, mañana     
 
 ABC.    04/05/1975.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 3. 

EN POCAS LINEAS

NUESTRO MUNDO, MAÑANA

En torno a Editará Pesie?, director del Instituto ¿e Tecnología de Hannover, se han reunido en convenio de estudios ctn. co figuras importantes ~at el campo de las Ciencias Políticas y Económicas. ri™~ Arespacochaga, Mengo, Sampedro, Tomantes y Trías de Fargas, actuando como moderador Francisco Fernández Ordóñez. Objetivo de este encuentro, en el Palacio de Congresos y Exposiciones, era discutir sobre el Segundo Informe al Club de Roma, elaborado por Pestel y Mesarovic, a más de 40 especialistas y técnicos en demografía, alimentación y energía.

Allí se ha dicho que algo tan improbable, hace tan sólo muy pocos años, como la unión de los países productores de petróleo, el consiguiente incremento del precio del mismo y la fuerza política derivada de esta unión, ha sido el catalizador de la crisis económica más Importante con que los países industrializados han tenido que enfrentarse, de forma global, en el íl-glo XX. Por causas más o menos aparente» de esa crisis han surgido problemas tan universales y diversificados como el aU-mentido, el posible agotamiento de ciertas materias primas o el suicidio, que para el mundo significa el crecimiento demográfico, bajo su actual estructuración.

Nuestro mundo de mañana va a representar seis mil millones de habitantes en el año 2000. Con la masa de dólares que la venta del petróleo va a proporcionar, anualmente, a los países productores, ésto» podrían controlar en un plazo de diex año» casi toda la industria mundial. Si se quiere hacer frente al crecimiento de población de la India, es necesario construir, desde ahora mismo, mil nuevas escuelas, mil salas de hospital y diex mil nuevas viviendas cada día durante los próximos veinte años. Y sin una actualización y rectificación inmediata en la política agrícola y demográfica —el plazo es de cinco años—> ciento setenta millones de niños complementarlos podrían morir. Lo grave es que nada se exagera en estas previsiones, unas cuaitas, entre otras. ARGOS.

 

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