Autor: Ortega, Marisa. 
 Jornada de lucha en solidaridad con los obreros de la construcción y del metal. 
 "Saltos" y barricadas en el centro de Valencia     
 
 Informaciones.    15/01/1977.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

JORNADA DE LUCHA EN SOLIDARIDAD CON LOS OBREROS DE LA CONSTRUCCIÓN Y DEL METAL

«Saltos» y barricadas en el centro de Valencia

VALENCIA, 15 (INFORMACIONES, por Marisa Ortega).

UN impresionante despliegue de efectivos poseíales antidisturbios impidió ayer la concentración masiva. Que después de numerosos «saltos» previstos en distintos puntos de la ciudad, debería celebrarse en el cruce de Peris y Valero-Zapadores.

El contingente policial —gran parte de las brigadas especiales antidisturbios— llegado de Murcia, Zaragoza. Linares y todo el País Valenciano, consiguió tomar todos los enclaves neurálgicos del centro y alrededores de Valencia, impidiendo, desde el inicio de la manifestación, la mayor parte de las concentraciones previstas por la convocatoria que, como se dijo ayer, llamaba a una jornada de lucha en solidaridad con Jos trabajadores de la Construcción y el Metal, en huelga desde hace varias semanas.

Las actuaciones policiales —que se produjeron siempre en bloques de varías docenas de agentes— imposibilitaron Jas concentraciones masivas, pero obligaron asimismo a los manifestantes a utilizar métodos nada usuales aquí desde hace muchos años. Las barricadas de coches, cubos de basura, arbustos, vallas, lograron proteger a los manifestantes durante sus «saltos», algunos de los cuales sé prolongarían durante casi media hora. Los atascos creados con las barricadas en varios puntos de la ciudad al mismo tiempo y la multiplicidad de manifestaciones en distintas zonas, también paralelamente, permitieron a los manifestantes llamar desde diferentes concentraciones a la solidaridad con «Construcción y Metal, a la huelga general», que seria el grito mas escuchado.

Pese a las cautelas, el numeroso despliegue y la acción del helicóptero, llegó a impedir algunas de esas concentraciones, como la manifestación final, en la que participaron dos o tres mil personas. Manifestaciones de varios miles se produjeron en todo el centro —Colón, Gran Via, plaza de toros, avenida de José Antonio...— mediante las referidas barricadas. Dos incidentes destacados tuvieron lugar en la misma calle de Ruzafa: tras una de las cargas, un grupo de manifestantes se reagrupó en esa vía y quemó una bandera roja y gualda para exhibir después la tricolor de la República. Más tarde, en la misma zona, dos policías de paisano fueron rodeados de manifestantes al ser reconocidos. Uno de ellos exhibió una pistola, la cargó e intimidó al grupo, integrado por trabajadores. La Policía Municipal, insistentemente requerida por otro grupo de. manifestantes, condujo a los dos agentes a un coche-patrulla, del que saldrían pocos minutos después, para ser vistos paseando fie nuevo por la misma calle. Otro agente policial fue abucheado cuando llamaba por teléfono desde una cabina. Media docena de jóvenes le obligó a salir, pero la llegar da de otros policías les "hizo dispersarse rápidamente.

Los «saltos» se prolongaron hasta pasadas las diez de la noche, y hacia esa hora, varios centenares de motocicletas habían sido requisadas por la Policía Armada junto al palacio de Justicia y el Gobierno Civil.

En general, se obligó a los motoristas a dejar su vehículo cada vez que alguno pasaba junto a un destacara e n t o policial, para impedir los contactos que pudieran establecerse entre las distintas manifestaciones por ese medio. Al final de la jornada se habían registrado numerosas retenciones y unas cinco personas han sido detenidas.

 

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