"Con la reforma estamos asistiendo a una obra de arte político"     
 
 Ya.    21/01/1977.  Página: 12. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

"Con la reforma estamos asistiendo a una obra de arte político"

"El camino que, más o menos Intuitivamente, ha elegido el Gobierno actual, a poco que se paren mientes, parece el más afortunado. Entiendo que trata de aunar, de un lado, la legitimidad de las Leyes Fundamentales vigentes, válida para un sector de la población, a cuyo fin se ha respetado escrupulosamente el procedimiento de reforma previsto en el artículo 10 de la ley de Sucesión, y de otro se sunia la legitimidad democrática que emane de unas Cortes auténticamente constituyentes, elegidas por sufragio universal en elecciones que confiamos sean realmente libres y competitivas. Es una afortunada síntesis entre la legitimidad de la sociedad pseudounánime que se acaba y la fuente de legitimación natural de la sociedad pluralista que hemos de alumbrar entre todos. Y queda enervada la posibilidad de impugnación formal del nuevo orden democrático por la extrema derecha", ha dicho don Oscar Alzaga Villaamil en la conferencia que, sobre el tema "Visión retrospectiva del proceso constituyente actual", pronunció ayer tarde en el Club Siglo XXI, dentro del ciclo "la Corona y la nneva sociedad española ante un año histórico".

E1 señor Alzaga dijo también, entre otras, las siguientes cosas: * Si se salvaguardan los requisitos democráticos mínimos, el juicio que merece la andadura del Gobierno en esta hará constituyente—ley Electoral inclusive—habrá de ser francamente positiva por conducir a que el nuevo orden constitucional se apoye en una doble legitimidad—lo que le hará difícilmente impugnable—, incluso para los situados en las extremidades del espectro de las fuerzas políticas. Aún más, esa misma obra reformista bien merece ser calificada de auténticamente artística. Estamos asistiendo, creo, a una verdadera obra de arte político.

LA RESPONSABILIDAD DEL CENTRO

Creo que se puede afirmar, con toda claridad, que si el peso de unas constituyentes, tras un fenómeno de ruptura, habría podido corresponder a la izquierda, como en 1931, el actual proceso constituyente, por el curso natural de las cosas, va a hacer gravitar en las fuerzas democráticas de centro la grave responsabilidad política de encarrilar definitivamente a nuestro país por vías de libre convivencia. Dicho en corto, hay que lograr que de las elecciones salga una mayori a parlamentaria de centro.

• Creo sinceramente que es escandaloso que los partidos democráticos de la oposición mantengan a estas alturas aún innumerables divisiones. Y lo creo estando ubicado, como lo estoy hoy y lo he estado desde que tengo uso de razón política, en esta zona del espectro.

Unión electoral

• Subrayo la gravedad de la situación de fraccionamiento actual y como las fusiones parecen imposibles por falta material de tiempo, abogo por respaldar hasta las últimas consecuencias una unión electoral democrática que cobije a liberales, demócratas cristianos y socialdemócratas. La coincidencia de estas fuerzas, tanto se definen de centro derecha como de centro izquierda, puede ser total a lo Hora de redactar un programa constitucional que es Ia tarea a abordar.

El Gobierno, al margen

E1 Gobierno debe mantenerse al margen del procedimiento electoral. Su actividad en este terreno debe acabar con la proclamación de la ley electoral y la convocatoria de las elecciones para una fecha concreta.

A partir de este momento corresponde a las Juntas del censo, sin intromisiones de ninguna, especie, en su condición de órganos políticamente neutros, ser celosos guardianes de cuantas garantías son precisas para que las elecciones sean Ubres y competitivas. Deben velar por que el censo no se falsee, salvaguardar la libre proclamación de candidatos, contribuir a que en la campaña electoral no haya cortapisas indebidas, cuidar de la pureza y secreto del acto de emisión del voto y, ni que decir tiene, insta* que no haya ni la menor adulteración en el recuento de votos. No se podría cometer error más grave que profanar la libre voluntad del pueblo en hora tan decisiva. Vero todo esto es enteramente Compatible con que el Gobierno, en pie de igualdad con los demás protagonistas de la campaña electoral, haga oír su voz centrista. Al fin y al cabo no hacen otra cosa los Gobiernos de todas la« viejas democracias, que en buena parte pueden servimos de modelo.

• Una coalición de centro debe ser consciente del problema y, consecuentemente ha de salvar lo salvable de los hombres del período que acate, -con experiencia en la gestión pública, y reunir por la tarea constituyente personas con preparación teorética y capacidad creadora suficiente. Si para ello en algún distrito hay que dar cabida a personalidades independientes que ofrezcan la necesaria solvencia, los diriígent&s de los partidos de centro no deberían oponer reparos.

• Unas nuevas Cortes en que tome asiento una mayoría configurada por liberales, democristianos y socialdemócratas estaría en condiciones de dar al país un texto constitucional moderno que siente las bases de la libre convivencia política de todos los españoles. Una constitución aceptable sin desdoro tanto para la izquierda como para la derecha del país.

El actual proceso constituyente va a ser tarea de las fuerzas democráticas de centro"

"Hay que respaldar una unión electoral democrática que cobije a liberales, demócrata cristianos y socialdemócratas" • Conferencio de don Oscar Alzaga Villaamil, en el Club Siglo XXI, sobre "Visión retrospectivo del proceso constituyente actual"

 

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