Autor: Cortezo, Jaime. 
   Motivos para ser optimistas     
 
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EN POCAS LINEAS

MOTIVOS PARA SER OPTIMISTAS

No todo se va a componer de tintas sombrías y perspectivas negras. Hay también motivos para iluminar las mentes, elevar los corazones y templar el ánimo, porque lo tempestad de pesimismo que sacude a Europa y, en general, ai Occidente, es posible que se desvanezca con el fin de 1973. En cuanto a España, hay noticias tan confortantes, como la de ser el único país, no perteneciente a la Comunidad Económica Europea, que ha sido invitado a estar presente con voz y voto en la gran reunión que tendrán en Bruselas el día 23 las industrias aeroespaciales del Mercado Común, De esto manera —y el hecho es más importante de lo que a simple vista parece— España, con su firma de Construcciones Aeronáuticas, estará jauto a las diez grandes industrias aeroespaciales de los países de la Comunidad, donde los altos ejecutivos tratarán de definir las líneas generales para una estrategia de la industria aeronáutica en Europa. En el orden interior, el subsecretario del Ministerio de Planificación del Desarrollo, don Fernando de Ybarra, afirma que el ritmo de crecimiento de la economía española no tiene por qué disminuir, sino al contrario, cree que se logrará una consolidación del mismo sobre bases muchos más seguras, que debe ser —a su juicio— el principal objetivo de la planificación. Y no es precisamente malo el síntoma del aumento de las reservas netas de oro y divinal en 71,8 millones de dolares, con lo cual el total volumen de nuestro depósito asciende a 6.747,2 millones de dólares. Pese a lodo, la nota negativa es que España se encuentra en la actualidad a la cabeza de la inflación europea, por encima de Irlanda e Italia, que son los países que nos siguen a la zaga. Sin embargo, se nos dice que no hay motivos para alarmarse y que tras la tempestad viene la calma. Mientras tanto, don Ricardo de la Cierva, lleno de buenas Intenciones, como director general de Cultura Popular, ha dicho estas palabras incomprensibles: «En este momento decisivo de la vida española, con humildad y sin petulancia, aquí en Sevilla, yo me atrevo a convocar a todos los intelectuales españolea y a construir el futuro de España». ¿Qué? la verdad es que, en este orden, si que no encuentro ningún motivo para el optimismo.—ARGOS.

 

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