Autor: Apostua, Luis. 
   Últimas dificultades del compromiso electoral     
 
 Ya.    01/05/1977.  Página: 12. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

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INFORMACIÓN NACIONAL

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SEMANA ESPAÑOLA

LA COCINA

ULTIMAS DIFICULTADOS del COMPROMISO ELECTORAL

El presidente Suárez se toma dos días para el anunció definitivo

El apoyo de Cárter, igual al de Eisenhower a Franco en 1959

Es falso presentar la elección como un debate

Fraga-Carrillo

Todavía hasta el lunes o martes no decidirá el presidente Suárez anunciar la forma de su participaron electoral; la participación está clara que sí. Ahora estamos en las cuestiones de detalle, que a veces son tan ímportantea como e1 fundamento.

Igual que la visita del presidente Eisenhower al generalísimo Franco, en diciembre de 1959, supuso una total cobertura política y un apoyo económico decisivos—en una situación tan mala cotno la presente—para sostener al Régimen, ahora los Estados Unidos han apostado clarísimamente par el binomio Rey Juan Carlos prestdente Suárez, Especialmente por el primero, al que consideran como motor o fundamento de la "operación democracia", a la cual sírve eficazmente la fulgurante táctica del segundo, basada en golpes de mano.

En esta misma columna se escribió, ya hace meses, que desde noviembre pasado el presidente Suárez tenía en Ja cabeza eu idea electoral. La causa decisiva de que pénense en las elecciones consistía en e1 acertado juicio de que el referéndum y las elecciones genérale* eran dos piezas indisolublemente unidae de una misma operación, la reforma constitucional. Por consiguiente, hubiera sido disfuncional que el presidente que hace la primera operación no haga la segunda. Si miramos bien la cuestión, la reforma política y constitucional ha roto definitivamente el viejo esquema dialéctico franqulsmo-antifranquismo.

En la reforma están franquistas y están antifranquistas. Y en la oposición a la reforma están franquistas y antifranquistas. La consecuencia ee que sirven de poco los esquemas dialécticos de la nostalgia o de la revancha. Desde el momento que e1 propio Partido Comunista de España acepta el hecho de la

bandera rojigualda como simbolo del Estado y el"hecho monárquico, ni siquiera él sueño republicano es materia electoral. Ahora tenemos democracia o dictadura; e« decir, reforma constitucional o involución.

Pero en la práctica todo ello es enormemente difícil. El esquema ideológico es relativamente fácil de concretar, pero la operación electoral es más compleja porque ya intervienen razones tácticas o ambiciones humanas, que son un factor inherente a toda, operación política.

A causa de ello, es muy Importante la decisión concreta electoral del señor Suárez. Si opta por "inventar" un centro independiente dentro o al margen del centro que, a trancas y barrancas, ya ha nacido, tendremos el más confuso panorama electoral. SÍ e1 señor Suárez optar por reforzar con su propio liderazgo indiscatido ese centro, este se potencia mucho y puede suministrar unas Cortes constituyentes tan estables que pueden gobernar.

Por ejemplo, hay quien quiere presentar esta elección como un duelo Fraga-Carrillo. Eeo es falso.

Ninguno de los dos tiene fuerza electoral suficiente para polarizar el país; hecho que, además, sería una desgracia objetiva. EU verdadero duelo ce Suárez-Fraga, que quiete reflejar !a duda metódica de nuestra derecha, que aún no ha renunciado a las formas autoritarias para apuntarse claramente a la democracia. Con Suárez la derecha hace la reforma constitucional; con Fraga, la dificulta. Ese es el verdadero duelo electoral. En mi opinión personal, expuesta aquí mismo hace años, la reforma constitucional es una necesidad objetiva de España, porque ésta no se reconoce en el arcaico modelo autocrático de las Leyes Fundamentales.

De hecho, la operación electora) del centro está detenida. Sólo en pocas provincias los partidos y los líderes locales han llegado a acuerdos reales. Pero una vez que «1 presidente Súargz decida, todos ¡os implicados deben pensar que ésta fe la última oportunidad de constituir una confederación electoral en la que se reconozcan los españoles que quieren avanzar, pero que no quieren líos. Ya lo hab!a dicho De Gasperi, el gran democratiano de Italia: progreso eln sobresaltos.

Luis APOSTUA

 

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