Autor: López de Pablo Alises, Francisco. 
   La batalla centro-derecha, personalizada en Suárez y Fraga     
 
 Ya.    01/05/1977.  Página: 12. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

LA SEMANA POLÍTICA

LA BATALLA CENTRO-DERECHA, PERSONALIZADA EN SUAREZ Y FRAGA

El presidenta del Gobierno garantiza un modo de hacer las cosas que ha tenido éxito hasta ahora

(PS seguro que Adolfo Suárez encabezará una lista de independientes por Madrid con grandfo figuras del centro sociológico y político

Parecen poco probables (os debates audiovisuales entre líderes políticos

MADRID, 30. (Crónica política de Logas, por F. López de Pablo.)

E1 presidente Suarez ha vendido bien la Imagen de la nueva España en su viaje a Estados Unidos y trae un amplio crédito par» apoyar •u programa electoral de consolidación democrática. Suárez ha sembrado confianza en quienes pueden ayudarnos a evitar que la crisis económica haga Invlable la segunda fase dt la reforma.

El candidato por Madrid señor Suárez ha acreditado en Norteamarica su dominio del arte de encantar a todos; al menos por lo que dicen las crónicas. Desde el Presidente Cárter a los financieros de Wall Street, pasando por los difíciles periodistas de los influyentes rotativos americanos, a todos ha cautivado.

Ahora le toca el turno al electorado. El presidente, que al parecer tiene previstos otros viajes a Libia e Inglaterra antes del 15 de junio, explicará el lunes o martes cuáles son sus planes electorales y su programa, aunque las líneas básicas de éste ya las ha avanzado en América. No se diferencia "mucho del que propugnan otras formaciones políticas. Sóío se distingue de su gran adversario, Alianza Popular, en que se pronuncia por el carácter constituyente de las próximas Cortes. Por lo demás, todos piensan en arreglar ia economía y abordar la reforma fiscal. Pero hasta ahora nadie dice cómo. El hecho de que Suárez quiera abordar antes la crisis económica que la reforma constitucional le acerca « Igs planteamientos de Alianza Popular.

El éxito de Suárez

Suárez garantiza unos modos de hacer las cosas que han tenido éxito hasta ahora, al menos en el plano político y de las relaciones humanas. Pese a todos los retos y momentos difíciles que ha tenido que superar, Suárez ha logrado desdramatizarlos y obtener de ellos nuevas ocasiones para ensanchar el área de la convivencia española. Ha demostrado arrojo en sus decisiones y astucia en el trato con sus adversarios.

Cierto que ha disfrutado del poder sin muchas trabas, pero, también ha sabido utilizarlo para cumplir su compromiso básico: devolver ei protagonismo al pueblo.

En efecto, dentro de cuarenta y cinco días el pueblo va a señalar cuál es te opción mayoritaria de Gobierno que desea para este momento. Aceso en esta primera ocasión la ciudadanía se tropiece con dificultades para emitir un voto consciente. Porque a estas alturas, y pese a que nuestras ciudades están plagadas de carteles y pintadas antes de que haya comenzado la canil fia, el hecho es que los´ electores van a tener que fiarse más de las trayectorias biográficas de los candidatos que de las confusas explicaciones que los partidos dan sobre las opciones ideológicas y de Gobierno que aspiran a representar.

La batalla Fraga-9uárez

De otra parte, para mas simplificación, y supuesta la debilidad estructural de los partidos de Izquierda, la batalla entre el Centro y la derecha estará personalizada entre el presidente Suárez y el aspiran Fraga. Este último parece que t´-cne ya elaborada su lista de 31 acompañantes, que, según todos los indicios, ha dado lugar a disconformidades en cuanto al orden en que han sido colocados los candidatos. Por -su parte, Suárez, sin pertenecer formalmente a ningún partido, es seguro que encabezará una lista de independientes por Madrid a la que parece se unirán muchos "pesos pesados" del centro sociológico y político.

Para que los electores puedan distinguir y discutir, antes de votar, sobre las soluciones concretas que los candidatos propugnan, no estaría de más que se abrieran los medios audiovisuales al debate entre los líderes, pues aunque no se trate de unas elecciones presidenciales, sino legislativas, la forma en que se están planteando conduce a que, por la opción entre personas, el elector tendrá que escoger entre dos modos de entender el ejercicio del poder: Suárez, más cercano al sistema arbitral, y Fraga, como él mismo dice, partidario de frenar con autoridad la degradación de la sociedad permisiva.

Campaña desde el despacho

Sin embargo, hasta el martes no sabremos si esas confrontaciones audiovisuales serán posibles. Me temo que no, que todo se reduzca al otorgamiento de unos c.uantos minutos de pantalla o micrófono para que los candidatos duerman al respetable durante los quince, días que dura la campaña que Suárez hará desde au despacho.

Hay otra cuestión cierta, tras el viaje del presidente: después á« las elecciones no tendremos todavía una democracia parlamentaria al uso. Habrá que esperar a la reforma constitucional para que e1 Gobierno responda ente el Parlamento. La única garantía de control del electorado será 1a del mandato a plazo de cuatro años de sus representantes.

No obstante, el presidente Suárez, aunque su mandato es de cinco años, necesita revalidarlo en las urnas para disponer del consenso democrático que exige la segunda fase de la Reforma. Aunque los Gobiernos no dependerán legalmente de la mayoría parlamentaria, necesita también obtenerla para evitar el hostigamiento parlamentario que supondría tener que formar un Gobierno de coalición con mayorías relativas endebles. Como puede surgir esa mayoría del espacio político de´centro, es cuestión que Suárez ha explicado a los americanos, y parece que los ha convencido. Ahora le toca convencer a los españoles.

 

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