César a España     
 
 Ya.    03/05/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

3-V-77

ver, oir y... contarlo

Cesar a España

Don Julián Marias escribe en "El País":

"Algunos periodista*, algunos políticos y algunos aficionados a ambas cosas han decidido dar el cese a España. Con un fondo de magia nominal que descubre su arcaísmo, han creído que para ello basta con omitir su nombre. Hay que ver los rodeos que dan para evitarlo, para sustituirlo por cualquier alusión-indirecta, perífrasis o "equivalente administrativo".

En algunos casos puede pensarse en una suerte de penitencia. Cuando se ha monopolizado el nombre de España, basta usar el atroz, nombre "antíEspaña" para nombrar a los discrepantes de sus intereses o su punto de vista; o cuando se ha tomado durante decenios el nombre de España en vano (es decir, sin razón, sin Justicia o sin tentación necesidad), se puede sentir la de dar a ese nombre unas vacaciones y sus-

tituirlo por cualquier otra cosa. Pero yo me atrevería a advertir que no hay derecho a imponer la penitencia a los demás; en otras palabras, a abusar primero del nombre y despojar luego de él a ios que no tienen ni quieren otro.

Están convocadas para dentro de pocas semanas unas elecciones legislativas. Se discute si van a ser o no constituyentes las Cortes resultantes. La discusión es bizantina: naturalmente que van a serlo, pues van a restablecer la soberanía nacional enajenada, van a tener tina función absolutamente distinta de la que han tenido las hasta ahora llamadas Cortes, van a legislar sobre la estructura, es decir, sobre la Constitución de España. Lo de menos es que esta palabra lleve o no una mayúscula, que sea una ley única, difícilmente modificable, o Un conjunto de leyes de mayor flexibilidad y fluidez."

 

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