Intentan secuestrar al embajador Ullastres  :   
 Cuatro hombres armados penetraron en su residencia de Bruselas. 
 Informaciones.    08/11/1973.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

INTENTAN SECUESTRAR AL EMBAJADOR ULLASTRE

CUATRO HOMBRES ARMADOS PENETRARON EN SU RESIDENCIA DE BRUSELAS

BRUSELAS, 8. (EFE.) -Cuatro individuos armados irrumpieron ayer violentamente en la residencia particular del embajador de España cerca de las Comunidades Europeas, don Alberto Ullastres, sin que haya que lamentar víctimas ni daños.

Estos individuos, que eran jóvenes y hablaban español, según manifestaciones de la empleada doméstica del embajador, se personaron en la residencia, sita en la tercera planta de un edificio de seis pisos, de una zona residencial de Bruselas, poco después de la una de la tarde, hora local. Llamaron al timbre de la puerta como cualquier visita, pero una vez que la sirvienta les abrió, la obligaron, bajo la amenaza de un arma de fuego, a franquearles la entrada.

Los asaltantes recorrieron varias estancias del apartamento, pero, al parecer, no se percataron de la presencia de una segunda empleada, la cual logró refugiarse, sin ser vista, en una estancia provista de Pestillo interior, que cerró, y en la que se encontraba Un teléfono que inmediatamente utilizó para llamar a la Policía y a la Embajada de España, donde se encontraba el señor Ullastres.

Es posible que los intrusos oyeran algún eco de la conversación o también puede ser que al -comprobar que el embajador Ullastres no se encontraba en su residencia, decidiesen dar fin a su allanamiento. Lo cierto es que pocos minutos después los individuos abandonaron el domicilio del embajador de España de tal manera que cuando llegó la Policía, por un lado, y el señor Ullastres acompañado de personal de la Embajada, por otra, no se encontró rastro de las asaltantes, aunque, según se supo después, varias habitaciones estaban en desorden.

No se tiene, sin embargo, noticia de que se haya producido ninguna sustracción, y las empleadas del embajador no han sufrido más percance que el natural susto.

Aunque se sospecha por la forma violenta de presentarse y por las armas que llevaban consigo, asi como por la hora, que es la habitual en que el señor Ullastres almuerza en su residencia, que los allanadores tenían la intención de secuestrar al embajador, no se tiene absoluta evidencia de ello.

La Policía belga piensa, por los detalles recogidos, que no se trata de delincuentes profesionales, sino de malhechores con poca experiencia.

Afortunadamente, el embajador de España habla tenido, por necesidades de su trabajo, que prolongar su jornada matutina en la Embajada y llegar más tarde de lo acostumbrado al almuerzo en su domicilio, lo cual echó por tierra, según toda evidencia, los planea de los delincuentes.

 

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