Autor: Campmany y Díez de Revenga, Jaime. 
   Paréntesis     
 
 Informaciones.    19/05/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

LETRAS DEL CAMBIO

PARÉNTESIS

Por Jaime CAMPMANY

UNA bomba ha saludado la llegada a Madrid del vicepresidente Móndale, que venía a traer fio sólo palabras de paz, sino la mano tendida a la amistad. Ayer, un nuevo miembro de las tuercas del ardan fue asesinado por alguien para quien —en caso de ser apresado por la Justicia— se pedirá la amnistía total.

Está cfaro que aquí, en este pafs, alguien quiere cerrar, a precio de sangre y fuego, el paréntesis de la reforma política antes de que los españoles terminemos de escribir la frase reformista y conciliatoria.

Parece que nos hubiéramos empeñado todos, o casi todos, en escribir la Historia de España con párrafos sangrientos, ominosos o miserables, encerrados entre paréntesis más o menos largos. Borrón de sangre y cuenta nueva. Hay unos que quieren cerrar el paréntesis de la evolución política hacia el Estado de Derecho y hacia la democracia, y recomenzar el perlado histórico en el 39, con un Franco que no había cumplido los cincuenta años. Otros alargan el paréntesis y pretenden deslizarse por el túnel del tiempo al año 36, amena-cando de nuevo con ta guerra. Hay quienes intentan volver al 14 de abril y despliegan la bandera tricolor mientras gritan eso de que «España mañana será republicana». Otros más dan el mismo salto de medio siglo y enlazan «I comienzo del reinado de don Juan Carlos I con las postrimerías del de don Alfonso XIII. Y los más embravecidos atunes políticos remontan el río de la historia y se van a enlazar con los Reyes Católicos, para volver a conquistar Granada y descubrir América.

Queremos conjugar el futuro con las desinencias verbales del pasado. Y en vez de aplicarnos a perfeccionar el presente y hacerlo más habitable y apacible, preferimos cargar las culpas de los problemas de hoy sobre la frase histórica encerrada en el paréntesis de ayer. A los «cincuenta años de incuria íibe-ral» han sucedido los «cuarenta años de la oprobiosa». Los males de la II República fueron cargados en la cuenta de los últimos años de la Monarquía. Y las debilidades de la «Dictablanda», a la herencia de la Dictadura. El desastre del 98... Sueno, asi sucesivamente, es decir, regresivamente, hasta Indívil y Mandonio, o Dios sabe hasta dónde. Quizá hasta las cuevas de Altamira, que nos han dado el ejemplo de cazarnos los unos a (os otros como si fuéramos bisontes.

Podríamos intentar alguna vez olvidarnos de cerrar loa paréntesis con sangre pan decidirnos a empezar los capítulos de la Historia sin mirar atrás con ira, con palabras sencillas de trabajo, de sombras y de esperanza.

 

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