Los niños del secuestro     
 
 Ya.    19/02/1977.  Página: 18. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

Los niños del secuestro

Don Roberto Conesa relata a doña Pilar Urbano en "Á B C" detalles del secuestro del señor Oriol:

"APARECEN DIFERENTES NIÑOS...

— ¿Cuántos niñós aparecen en escena, durante los sesenta días que duran ambos secuestros ?

—De Gil Araújo y Josefa Gil es la niña Felisa, que ahora está con sus abuelos en Alcira, y que en el momento del rescate de Oriol estaba en el piso de Vallecas. Al fin y al cabo era el piso de Gil Arauaja, o sea su casa. Aunque ha habido confusión, porque la tenia en brazos una mujer que no era su ma-~ dre: Celsa Barcia.

Hierro Chomón y Celsa Barcia, son padres de otro niño, Javier, que ahora debe tener un año. Y que fue con el que Oriol pasó casi todo el tiempo del encierro. El le llamaba "Jacinto", pero su nombre es Javier Hierro Barcia. Este y su hermanito Jorge aparecieron en Bilbao.

Y, por último, el hijo de Enrique Cerdán y Encarnación, de-unos cuatro o cinco años, Da-nielito, a quien ahora tienen también sus abuelos. Una noche, ante la víspera del rescate, no fue nadie a recogerlo de la guardería. El director de ese centro, al día siguiente, lo llevó al comandante del puesto de la Guardia Civil de Alcorcon

Me dieron parte, y -yo, a mi vez, avine a sus abuelos para que fuesen a recocerlo. Y éste es, que yo recuerde, el cuarto niño que aparece en esta historia.

—Entre las mujeres "grapo" detenidas están la de Barcelona, Isabel Santamaría; Celsa y Encarnación... ¿Quiénes f altan?

—Faltan la mujer de Abelardo Collazo y la de Gil Araújo, Josefa Gil.

——¿Por qué han dicho ustedes que está prácticamente desarticulado el GRAPO ?

—Porque son muy pocos y casi todos están detenidos, convictos y confesos, Hay muchos datos y pistas para cercar a los restantes en cuanto se muevan. Ademas, el partido—me refiero al motor ideológico—estaba aterrado ante las dimensiones que iban tomando las acciones terroristas. Su propia gente dejó de acudir a las "citas orgánicas" — esto lo supimos por deteníaos—y Pío Moa —que no sé hasta qué punta es el "cerebro intelectual" o simplemente "la pluma" d-él GRAPO—les advirtió del peligro de quedarse sin gente. Entonces decidieron amainar las acciones violentas para reagrupar a sus miembros. Fue cuando intervinimos nosotros. —¿ Apoyo extranjero ? —Eso es una novela. Nada m absoluto."

 

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