Autor: Hernández Domínguez, Abel. 
   Pertsov y Carrillo     
 
 Informaciones.    17/03/1977.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

PERTSOV Y CARRILLO

Por Abel HERNÁNDEZ

VLADIMIR Pertsov, cincuenta y dos años, diplomático de carrera, que ha llevado el peso de la negociación por parte soviética para el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con España, se perfila como el primer embajador ruso en Madrid, de acuerdo con filtraciones llegadas de Moscú a Occidente.

Si se consuma este nombramiento, don Santiago Carrillo y sus partidarios van a torcer él gesto. Al «eurocomunismo» español no le favorecería nada la presencia de Pertsov en la capital española al frente de la sede diplomática soviética. Sería tener en casa a uno de sus peores adversarios.

Vladimir Pertsov, en efecto, ha trabajado muchos años, como especialista de temas ibéricos, en la sección de Europa occidental, dirigida por Vadim Zagladin, del Departamento Internacional de1 Comité Central del Partido Comunista Soviético. Este departamento, presidido por Boris Ponomarey, se ocupa precisamente de las relaciones con los partidos comunistas de los países donde el comunismo no está en el Poder. Pertsov es un experto en temas españoles. Visitó España por primera vez en 1964 y desde entonces ha sido asistente asiduo al Festival Cinematográfico de San Sebastián.

Tras la «cumbre eurocomunista» de Madrid, que ha pretendido demostrar la independencia de los Partidos Comunistas de España, Italia v Francia frente a Moscú (sobre todo la independencia del P.C.E., pendiente de su legalización), el nombramiento de Pertsov —según un informe confidencial elaborado en Londres que ha caldo en nuestras manos— «puede afectar negativamente a los esfuerzos de los comunistas españoles por demostrar, con reuniones de este tipo, que no están sometidos a una disciplina internacional. Podría considerarse, en efecto, su nombramiento como una prueba de que el liderazgo soviético intenta obligar al partido del señor Carrillo a volver a la línea ortodoxa o, al menos, a controlar sus impulsos». El socialismo en democracia, con pluralismo político, respeto a los derechos humanos y posibilidad de cambiar al Gobierno de acuerdo con los resultados del sufragio universal, no es precisamente la idea de Pertsov. De confirmarse su nombramiento de embajador en Madrid, agudos analistas europeos opinan que esto significaría que Moscú ha decidido presionar al más descarriado de los partidos comunistas occidentales.

En estos momentos, la mansedumbre y la blandura de don Santiago Carrillo ante la política gubernamental (a pesar de que se considera una hábil táctica hasta que el Supremo diga que sí) está provocando malestar en las filas comunistas españolas. Y eso que los dirigentes del P.C.E. tienen ya dispuesta la artillería pesada para el día siguiente de su legalización. * * *

P. D.—El profesor don Salustiano del Campo, sociólogo, nos ha rogado que puntualicemos que, sin merma de su amistad con el señor Fraga, no tiene intención de integrarse en Reforma Democrática ni en Alianza Popular. Dicho queda.

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