El dinero de los políticos     
 
 Ya.    18/03/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

El dinero de los políticos

De "Posible":

Joaquín Satrústegui, de la dirección de Alianza Liberal:

Mis ingresos como abogado y otras actividades se han reducido mucho desde hace un año, debido a mi plena dedicación « lo que juzgo mi deber en estos momentos: la político No creo que superen las 500.0000 pesetas al año. Dispongo ahora de mis ahorros, producto de muchos años de intenso trabajo que tuve que realisar en circunstancias especiales. En 1957, una empresa de instalaciones eléctricas, de la que yo era abo/yado, que realizaba trabajos para el Ministerio de Obras Publicas, tuvo conocimiento de que este Ministerio no contratarla con ella más instalaciones. Yo no era , propietario de una sola acción de dicha empresa, que tenia su sede fuero de Madrid y había otorgado un poder a mi favor para que fuera yo quien firmara en stt nombre la contrata con dicho Ministerio. El nuevo ministro—que me conocía—debió ver mi firma en varios contratos, y creyendo, sin duda, que era uno de los propietarios de aquella empresa, decidió castigarme sin nuevas contratas por ser—como en efecto lo era—contrario al régimen imperante.

Al comunicarme la empresa lo que ocurría, renuncié en el acto, ante notario, al poder que tenía, y se lo notifiqué asi al ministro por escrito. En la carta le aclaraba que carecía de iodo interés en el capital de la sociedad y que no podía aceptar la. idea de que por causa de mi actitud política resultara perjudicada la empresa con sus más de mil trabajadores. Protestaba, por supuesto, enérgicamente en dicha carta por lo que fue un verdadero atropello.

Desde aquel momento quedó muy claro para mi que todo actividad política independiente (a la que yo estaba decidido) era. incompatible con una participación destacada en el mundo de los negocios. Opté, en consecuencia, por retirarme de los pocos consejos de administración de que formaba parte. Hoy no pertenezco a ninguno.

Continué asesorando a sociedades, pero en la práctica renuncié a prosperar como directivo de ellas.

Cuando comparo esta renuncia con las persecuciones y privaciones sufridas por otros españoles, me parece muy poca cosa, pero creo que no es inoportuno recordar ahora, como sintomático, aquel ambiente en que hube de desenvolverme.

Hoy, además de ser propietario del piso que habito en la avenida del Generalísimo, de Madrid {adquirido-con el producto de bienes heredados de mis padres), poseo otros dos pisos y cinco apartamentos en la tnisma eona, a nombre de la sociedad conyugal. En conjunto son unos 600 metros cuadrados en alquiler.

Entre los bienes parafernales de mi mujer existen también píaos y apartamentos en alquiler. Mis valores en acciones son pocos, no-aloasan la cifra de 500.000 pesetas.

Tengo un buen mobiliario. Alguna piesa heredada es valiosa. Ocurre lo mismo con las heredada por mi mujer. Especialmente sus cuadros. Tenemos bastantes libros.

Poseo un coche Vauxhall adquirido hace doce años. Mimu-jer conduce un Renault 5. No tengo embarcaciones ni colecciones filatélicas o de otro tipo, ni videocassette. Poseo un juego de golf y televisión en color. Nuestro servicio doméstico consiste en dos empleadas" .

 

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