"Alianza Popular no ha nacido ni vive bajo el signo negativo de nada"  :   
 (Conferencia de don Federico Silva Muñoz sobre "El cambio: su cuadro y sus perspectivas"). 
 Ya.    22/03/1977.  Página: 11. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

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INFORMACIÓN NACIONAL

"ALIANZA POPULAR NO HA NACIDO ni vive bajo el signo negativo de nada"

(Conferencia de don Federico Silva Muñoz sobre "El cambio: su cuadro y sus perspectivas")

"Alianza Popular no ha nacido ni vive bajo el signo negativo de nada. No somos anticomunlstas ni antimarxias porque estenios contra una doctrina o contra quienes la encarnen en un momento determinado. Si somos antimarxistas y antlcomunistas es porque tenemos fe y convicción en un cuerpo de doctrina que es incompatible con el marxismo y con el comunismo. Porque afirmamos nuestra fe inalienable en la persona humana, porque defendemos la libertad frente a cualquier forma de opresión, porque defendemos el acervo de cuarenta años que han hecho de un pueblo famélico y pulverizado por la guerra civil una nación respetada y respetable en el concierto de las naciones; porque afirmamos nuestra fe en España como nación frente a ia injerencia y dominio de las internacionales", ha manifestado el ex ministro don Federico Silva Muñoz, presidente de AUE y miembro de Alianza Popular, en el transcurso de la conferencia que sobre "Ei cambio: su cuadro y sus perspectivas" pronunció ayer tarde en el Palacio Nacional de Congresos y Exposiciones de! Ministerio de Información y Turismo, ante un auditorio que se calcula en unas mil trescientas personas.

En su intervención, el señor Silva Muñoz dijo también: • ¿De dónde sacarán que queremos una sociedad explotada en provecho de unas minorías? Eso ea lo que están haciendo otros, los que explotan a cientos de millones de seres humanos bajo la ley del terror para tener tanquea y bombas atómicas, loa que niegan la libertad d« trabajo, de consumo, de enseñanza y de todo, sometiendo a la persona humana a los férreos dictados de la planificación. Nuestra actitud está definida en nuestro programa, y si no nos creen, igual derecho tenemos los demás a no creer a los socialistas cuando proclaman su respeto por la libertad individual.

RECONCILIACIÓN

• Al cabo de los año», el sentido de la reconciliación tiene que ser diferente: una cosa es que no vuelvan a enfrentarse las ideas, encarnadas en otra generación de españoles en las trincheras, las barricadas o las esquinas de nuestras ciudades, y cosa diferente es que se nos quien, imponer el dominio de aquellas que fueron entonces derrotadas en una supuesta convivencia que sólo encierre un positivo revanchismo.

RACIONALIZACIÓN

• Nosotros sugerimos al -país la fórmula de la regionalización, regionalización para todos, no para unas pocas regiones muy importantes y muy entrañables, donde este problema haya podido tener una especial virulencia o sensibilidad. Regionalización que permita poner en manos de los órganos legítimos de las regiones un poder económico y un poder administrativo, pero partiendo de la base de que hay prerrogativas, facultades y esencias del Estado unitario que no pueden ser trasladadas en modo alguno a unos supuestos gobiernos regionales,

• Recuerdo que el cardenal Herrera me comentaba en cierta, ocasión que, hablando con tina importantísima personalidad de la Iglesia de los años treinta, le decía que era imposible que el pueblo español pudiera tolerar la dosis de veneno que la prensa de entonces le suministraba. Pendularmente, y obedeciendo a las circunstancias especiales de la guerra, se dictó la ley de Prensa de 1938, que convertía la prensa en una institución nacional. Así las cosas continuaron hasta íí)C,6, en que se dicta la, ley de Prensa, hoy vigente.

La situación fáctica de la prensa en el último decenio es sobradamente conocida: nosotros estamos contra la mentira, la deformación de los hechos, la manipu-¡ación de las informaciones y, en general, contra todo lo que conduzca a la desinformación y a la privación a los ciudadanos de la libertad de conocimiento de los hechos tal y como son. Estamos, por el contrarío, a favor de la verdad, de la transparencia, informativa, de la sanción mediante la oportuna ley de Libelo, de toda injuria o calumnia, rechazando todo monopolio informativo que cree una falsa imagen de los hechos a la opinión pública- Estamos con la prensa que haga posible la convivencia democrática, que defienda la, unidad nacional y qwe asegure la pas entre los españoles.

ELECCIONES

• Es, a mi juicio, fundamental, que la voluntad popular sea auténtica y realmente respetada. Para ello, lo normal sería que el pueblo se pronunciase de la manera más directa posible sobre los representantes que, en definitiva, han de dilucidar las grandes cuestiones políticas, económicas y sociales del país de la hora presente. Y para ello seria preciso que de la forma más pura, el pueblo español eligiese a sus representantes. Para elegirlos sería lo más lógico que lo fueran aquellos que obtuvieran el mayor número de votos. A. esa democracia, que es la más razonable y pura, y que si fuera elección como la presidencial de los Estados Unidos daría la victoria al que tuviera más votos, se oponen tres falsificaciones de la democracia: ia que me atrevería a calificar de democracia impuesta, la que no vacilo en llamar democracia mágica y la que pudiera calificar de democracia invertida y disolvente.

 

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