Autor: Cortés-Cavanillas, Julián (ARGOS). 
   Ante la crisis política-económica     
 
 ABC.    04/12/1973.  Páginas: 1. Párrafos: 1. 

EN POCAS LINEAS

ANTE LA CRISIS POLITICA-ECONOMICA

El último Consejo de Ministros ha aliviado, en principio, con sus decisiones —parece que enérgicas— la alarma y la inquietud que reina en el ambiente de todo el país por la siutación política y económica, que va desde el terrorismo al inflacionismo. Veremos ahora si, efectivamente —como nos lo auguramos por el bien común de todos los españoles—, se pone freno al crecimiento de los precios y de las rentas; se eliminan las actitudes inflacionistas y los comportamientos especulativos; se produce un reparto más justo de los beneficios del desarrollo y se tiende a mantener el proceso de este desarrollo en un clima de mayor equilibrio. También conviene frenar, al mismo tiempo, el desorbitado pesimismo de algunos, que ya ven poco menos que a los cuatro jinetes del Apocalipsis cabalgando desde los Urales a los Pirineos. La situación interior y exterior es la que es, pero sin exagerar, ya que tampoco nos encontramos, ni tampoco otros pueblos vecinos, en el trance agónico de la extremaunción. Además, si se quieren soluciones y remedios los hay para afrontar con garantías de éxito la crisis política y económica. Ahora bien, es lógico que muchas gentes se pregunten y no comprendan —y sería deseable que no lo hicieran saber a través de los potentes medios de comunicación que posee el Estado— el porqué si somos tan amigos de los pueblos árabes ricos existe «I peligro de que nos quedemos sin petróleo el día menos pensado —o él ya pensado—; de qué nos sirve, en otros órdenes, tener tan fuerte reserva de divisas, y el porqué si se nos recomienda el ahorro de energía eléctrica están colocando, por ejemplo, en Madrid, mulares y millares de bombillas para despilfarrar luz en las próximas fiestas navideñas. Hablen directamente los gobernantes al pueblo por medio de la eficacia de la televisión y se disiparán muchas dudas, equívocos e incomprensiones. Y háganlo frecuentemente que las gentes lo agradecen y es un estímulo para la colaboración con los Poderes Públicos y que éstos te sientan respaldados por la adhesión popular.—ARGOS.

 

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