Autor: F. J. . 
 Tras una semana de especulaciones. 
 ¿Ante una nueva etapa política?     
 
 Informaciones.    23/08/1975.  Página: 1-2. Páginas: 2. Párrafos: 11. 

TRAS UNA SEMANA DE ESPECULACIONES

¿ANTE UNA NUEVA ETAPA POLÍTICA?

1TWÍ uno. de. loar, últimos números del semanario «Time», Ct- el corresponsal en Madrid´ de la revista norteamericana venía a. decirvniás o menos, que es muy difícil encontrar mi apijeror informativo en los complicados meandros de la política española^ Si hasta, para; lora- periodistas extranjeros resulta, difícil; averiguar lo- que- pasa, no es de sorprender que, de lo tratado ens los «pasillos» de La, Coruña no haya-trascendido- iiada^. o casi- nada, hasta los informadores nacionales. Y no- es de sorprender que la Prensa «p tíava. lanzarlo a una especulación* sin precedentes..

Especulaciones, por ejemplo,, en torno de la visita- del Príncipe al pazo de Meirás, interrumpiendo sus vacaciones mallorquínas. Invitación de Franco al presidente-Arias para ir a vivir al mismo pazo- —¿fortalecimiento de la posición de Arias?, ha sido la pregunta unánime—. V las numerosas especulaciones en torno a la figura del ya-casi ex embajador en Londres, Praga. Su-, entrevista con el Jefe del Estado y la «conversación marinera» que mañana debe- mantener con- et secretario general del Movimiento, So> lis, plantea, no pocos, interrogantes, ¿Va a proponer el ministro alga al ex ministro? ¿Nuevo- rumbo para las asociaciones, con. un Fraga´ tal. vez integrado- en- ellas? De momen»-to, una dudar interesante en relación con este ultima punto estribaría en saber si Praga, esta, o no. integrado en F.E£).r.S-A^ Por- cierta-que la S.A. celebra su «cumbre» el lunes en el. gallega- hostal de los Beyes Católicos Con: Ib que; el- interés política sigue- centrado en tierras del Noroeste: Después, hasta-septiembre en San´ Sebastián.

La crónica política ere; la semana tiene- que ser, quiérase o no, especulativa. .Y" recoger algunas de las. muchas especulaciones; qu e —basta una ojeada, A cualquier periódico— se han. venido,´haciendo en los últimos siete días.. Pasar, lo que SB dice pasar; pasan: pocas cosas, que sepamos, a nivel de «altas esferas». Pero, por ejemplo, e] «ABC» del martes decía que «parece» qae estamos en los umbrales de una gran operación´, política. Aunque el despiste nacional es mayúsculo! ^ pocos podrían dar detalles más,concretos sobre tal operación. Jiménez de Parga, recogiendo una idea- lanzada antes por el letrado litigue! Herrero, hablaba de sucesión gradual. «A. favor de ella —decía; el´ comentarista, dé «Nueva Diaripsi— están quienes sueñan con retardar; ´o inclusos frenar, lai marcha de´la-Historia.», ¿Se-habrá iniciado, sin que nos enteremos, una-nueva etapa- 0oIíMra en- este mes de agosto?

El1 ministro dolis, désete1 la primara, página´ de tipografía de «ABO,, - viene-ar frenar esperanzas; a reprir in|r^ ffiqíatetuflás,^ ´feNo estamos en los umbrales cié acontecimientos políticos importante», dijo, añadiendo-que «lr.3 c;5?i continúan1, normalmente, x:on un presidente del Gobierno, que- tiene un mandato de cinco años». Naturalmente, anadia, no hay escisión alguna entre los-rniembros del Gobierno. La misma idea fue recalcada por el propio ministro secretario del Movimiento-durante una. cena, en La Coruña con los periodistas allí destacados: el. rumor de una posible remoción del presidente del Gobierno no tiene fundamento alguno Pese a que algunos cronistas políticos´ (ver encuesta en estas mismas páginas) consideraban este rumor como no totalmente descartable.

A, base- de desmentidos- y- de «no pasa nada», Galicia era una fiesta, aunque con. no- muchos invitados. Claro- que, pese a las fiestas, los prosternas del" «establlshment» con-: tinúan.,No envvano una revista, política salía, esta, semana, hablando de «alta; tensión»..

• Eos nú e v e militares arrestados, han. v4sto ,cTe se timado ´el re

(Pasa ai la. pág. siguiente.)

¿Mueva etapa política?

(Viene de la primera pág.)

urso contra su procesamiento. La Prensa se ha ocupa-o extensamente del tema, entrevistando a familiares de Iguno de los oficiales detenidos. Entretanto, el coman-lante don Julio Busquéis ha sido puesto en libertad; próxi-namente se incorporará a su nuevo destino, el Regimentó de Zapadores de Salamanca. En relación con temas mlitares, cabe destacar el próximo pase a la «situación B» le nueve de los 19 tenientes generales del Ejército de 7ierra actualmente con mando, lo que significará una mportante renovación en la cúspide del escalafón militar. Pero hablábamos de problemas. Está el de Huertas Cla-•eria, cuyo Consejo de guerra podría comenzar la semana >róxima y para el que se piden tres años de prisión. Al iempo, en los medios periodísticos se cree, a través de ucesivos expedientes y sanciones, que habrá un próximo ndurecimiento en materia informativa. Está también el .cercamiento entre las llamadas Plataforma de Conver-;encia y Junta Democrática, reunidas, según reza un lacó-üco comunicado puolicado en algunos diarios, «para exa-ninar sus respectivas posiciones cara a la coyuntura po-ítica actual y a las exigencias de ruptura democrática». Todo eso, por si el terrorismo fuese poco. Y para colmo, la iguerra santa», con que Hassan amenaza constantemente.

«OTOÑO CALIENTE»

Con todo esto y la posibilidad (que el sobrino del Jefe del Estado, Nicolás Franco, no ha desmentido) de .un «otoño caliente», no es extraño que los rumores no hayan cesado del todo. Desde La Coruña se extienden al resto del país y muchas veces aparecen en las páginas de la Prensa: hipotética sustitución de algún que otro ministro, por ejemplo, y vuelta de algún «ex». Ricardo de la Cierva, en su crónica política para «La Gaceta Ilustrada», recogía las especulaciones que hablan de una «rentrée» de miembros del Opus Dei. Y se habla de muchas otras cosas. Ahora que, según Nicolás Franco (hijo), caer, lo que se dice caer, no es probable que caiga nada este otoño. Ni nadie.

En este ambiente, con la presión un tanto disminuida al conocerse de antemano algunos de los temas que deberían ser tratados, se celebraba ayer el Consejo de ministros. El aecreto-ley antiterrorismo, lo más sobresaliente del mismo, supone, es evidente, una especie de «medidas de excepción limitadas», al dejar en suspenso algunos artículos —pocos, al parecer— del Fuero de los Españoles. Por lo demás, el Código Penal prevé las máximas penas (reclusión mayor a muerte) para determinados tipos de terrorismo en los que concurra, además, la muerte o lesión grave de alguna persona. Por lo pronto, y algunos días antes de la celebración del Consejo de ayer, ya se habían solicitado cinco penas de muerte contra cinco acusados de pertenecer al F. R. A. P. y ser los autores y cómplices del asesinato de un policía armado.

Está épocc veraniega siempre es propicia para las declaraciones políticas. Muchos ministros, abordados en La Coruña, las han hecho, y algunas de ellas las hemos recogido a lo largo de esta crónica. Otras figuras políticas significativas también han expresado sus opiniones ante la Prensa, desde el ex director general de Cultura Popular, tion Ricardo de ´la Cierva, hasta el ex presidente del I.N.H., don Francisco Fernández Ordóñez, manifestando este último a «Triunfo» que «el Príncipe debería disponer en su día de un Gobierno-púenté», con el mandato expresp.de efectuar las primeras transformaciones o reformas esenciales que permitan con garantías el juego democrático. «Ya» publicaba una de las raras entrevistas que en la Prensa española aparecen con el profesor Tierno Galván. Decía.Tierno, entre otras cosas, que «debemos entrar en,un proceso de cambio y que este proceso debe ser, además, constituyente», añadiendo que «la situación política actual es claramente Interina».

Y.una vez mas, ante la taita de informaciones concretas, los rumores: por ejemplo, en lo referente a las negociaciones España-U S. A. ,Se dice, aunque no haya confirmación oficial, que las exigencias españolas impondrían que Estados Unidos abandonen las bases de Torrejón y Morón, quedándose —submarinos nucleares incluidos— en la base de Rota. De cualquier forma, concluida una ronda más en las conversaciones hispano-U. S. A., es muy poco lo que los españoles sabemos.

F. 3.

 

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