Señor Gimenez Torres en el Club Siglo XXI. 
 "La Corona tiene que abanderar la reforma social"     
 
 Informaciones.    30/04/1974.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

T7] SEÑOR GIMÉNEZ TORRES, .,% f EN EL CLUB SIGLO XXI:

"La Corona tiene que abanderar la reforma social"

* «HAY QUE CONFIGURAR UN SINDICALISMO DE LOS TRABAJADORES, PLENAMENTE AUTÓNOMO, DEMÓCRATA Y REPRESENTATIVO»

* «AHORA COMO NUNCA ES NECESARIA UNA DEMOCRACIA DE PARTICIPACIÓN A TODOS LOS NIVELES»

MADRID, 30. (CIFRA.)—«El futuro Monarca, en el terre-n 7 de Jo social, en el campo de IQ laboral, no puede ser una mera Instancia arbitral, no puede quedarse en el papel de moderador de tensiones», dijo don Francisco Giménez Torres en su conferencia sobre «La Monarquía y la España social», pronunciada ayer tarde en el Club 81-gio XXI.

Asistió a la conferencia numeroso público, entre el que se encontraba el ministro de Relaciones Sindicales, don Alejandro Fernández Sordo; ex ministros señores Arburúa, Nieto Antúnez, Solís, García-Ramal y Garicano; secretario general de la Organización Sindical y otras personalidades, entre las que figuraban numerosos procuradores en Cortes

El señor Giménez Torres scfialó que «acaso en otras áreas el papel del Rey como írbitro moderador sea esencia] para la nueva Monarquía, pero en el terreno de lo social, no. La Corona tiene que abanderar la reforma socjal, en pos de una mayor justicií»; tiene que ser beligerante en lo social. Y ha de serlo desde el primer momento de su nacimiento, pues le va en ello su arraigo popular verdadero y su definitiva consolidación».

Seguidamente dijo el señor Giménez Torres: «España, hoy por hoy, vive dentro del área de lo que se llama economía de mercado. España, con todos los matices que se quiera, vive en un régimen capitalista.»

El conferenciante señaló que «el sistema capitalista, si se deja a sus propias fuerzas, tiende a situaciones oligárquicas que ponen en peligro la propia titularidad de . las decisiones políticas. Es necesario compensar y equilibrar esa inercia, esa tendencia del poder capitalista, con . dos fuerzas de presión y control: el Estado (como agente tíe • la libertad,- como agente de la voluntad de las mayorías) v la fuerza obrera (como movimiento coher ente, crítico y cada veí más ilustrado)».

«La Monarquía —dijo más adelante— va a llegar cuantío la onda mundial de crisis económica acaba de iniciarse. No se trata de pesimismos ni de optimismo. Se trata de realidades que no pueden ser exorciadas o escamoteadas. De ahi que, ahora como nunca, sea necesaria una democracia de participación. De participación que habrá de plantearse a todos los niveles y no solo a nivel de las instituciones políticas.»

LOS SINDICATOS

Pasó luego a ocuparse de los Sindicatos: «No puede establecerse un paral elismo exacto entre el Sindicato empresarial y el Sindicato de trabajadores. El Sindicato empresarial es sólo uno de los medios de representación de los empresarios, mientras que, prácticamente, el Sindicato obrero es, si no el único, sí BU Instrumento esencial de acción.»

«Probablemente no existe en el horizonte de nuestro próximo futuro__dijo el conferenciante— problema alguno que supere por su dimensión, alcance, entidad y urgencia al de actualizar la Organización Sindical y, dentro de ella, al de configurar con autenticidad, imaginación y pragmatismo, un sindicalismo de los trabajadores plenamente autónomo, demócrata y representativo, capaz de aglutinar a todas las corrientes de opinión sindical en una unidad superior, libremente aceptada, sin uniformidad ni confusionismos esterilizantes, liberado de paralizantes tutelas paternalistas que carecen de sentido en la nueva sociedad española. Si alcanzáramos esta plataforma de partida, este sindicalismo se afianzaría como portavoz del mundo del trabajo, reconocido y tratado por el Estado como interlocutor válido, sujeto y actor social, titular junto a la empresa y al Estado de un poder social - económico compartido. Sólo este sindicalismo estará en condiciones, además, de hacer operante y efectiva la misión esencial que la propia ley Sindical le asigna: la de contribuir a la transformación y desarrollo del sistema social-eccnómico y al progreso de la comunidad nacional conforme a las exigencias de la justicia social.» Terminó el señor Giménez Torres diciendo que este tema es para él el principal reto de la España social a la nueva Monarquía; «pero la Monarquía ´ .puede aceptarlo para dominarlo y resolverlo, haciendo posible que nuestro próximo e Inmediato destino sea un destino comunitario de libertad, de justicia, de esperanza y de alegría».

 

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