Autor: Valverde, José Antonio. 
 España, hoy. 
 Estos son los cerebros de las corrientes políticas     
 
 La Actualidad Española.    16/05/1968.  Página: 28-33. Páginas: 6. Párrafos: 81. 

ESTOS SON LOS CEREBROS DE LAS CORRIENTES POLÍTICAS

Es el momento de abrir un tragaluz y que sus rayos lleguen a todo el que le interese. Que el hombre de la calle (al que hasta ahora mismo se íe ha creído agente pasivo) sepa quiénes son los «cerebros» de las diversas corrientes políticas en España. Sus nombres aparecen todos los días en la prensa... Sus nombres se pronuncian en centenares de despachos cada día y en las comidas que unos y otros organizan. No vamos a hacer un estudio exhaustivo de la España-política, sino más bien un esbozo^ de las diversas corrientes que han ido naciendo al amparo de la mayor libertad de España. Nuestro propósito es sencillo: que esos nombres que tanto suenan a una minoría, suenen también de alguna forma al resto de los españoles, para que nadie se sienta extraño en su propia casa. Ese es nuestro único propósito. Aquí están las corrientes políticas y los hombres ´que públicamente ´las sostienen.

Un reportaje de losé Amonio VALVERDE

CON esto no vamos a hacer política. Tampoco vamos a denunciar a nadie. (¿No sería estúpido sólo pensarlo?). Se trata simplemente de un juego muy sencillo. Sugestivo y atractivo, como lo es siempre la política. Y un Juego en el que, por vez primera en España, se invita a los lectores (al´hombre medio) a que participen. Aquí los protagonistas no están directamente invitados al juego, porque ellos ya lo conocen. Por eso no vamos a descubrir nada nuevo, simplemente a cumplir con nuestra primera condición de informadores: informar a los españoles, informarles de lo que una minoría de expertos ya conoce suficientemente.

La tarea es difícil. Por vez primera vamos a alinear a los nombres que juegan en la política, por corrientes de opinión o concurrencia de pareceres. No se pretende otra cosa, ni es nuestra intención hacer una radiografía política exhaustiva de la España actual, porque a la vez de ingenuo por nuestra parte sería inoperante. Aquí se van a citar muchos nombres. Y aquí se van a ofrecer diferentes columnas o grupos por concurrencia de pareceres, para poner en situación actual al español medio. Pero los grupos que aquí se van a componer no son «grupos políticos» precisamente. No pueden serlo. Ni son asociaciones. Son exclusivamente listas de hombres públicos, que, de una forma u otra, se han manifestado como de corrientes diferentes.

¿Y cómo se han manifestado?... Unas veces a través de los amplios escaños de la prensa. Otras veces desde la mesa alargada de un restaurante. Otras, en charlas animadas con amigos u oponentes. Y aquí está nuestro trabajo. Sus nombres son el resultado de una encuesta realizada muy cerca de las diversas corrientes. Son los resultados de una investigación larga y profunda sobre el papel impreso, que, por el momento, viene siendo la única forma de manifestarse. ¿Exacto nuestro trabajo?... No, no puede serlo nunca. Estamos sujetos a los cambios continuos que ofrece el juego y a la deficiente (por difícil) interpretación por nuestra parte. También a la falta de colaboración de la mayoría de los mismos protagonistas a la hora de definirse.

EN ESPAÑA NO EXISTEN GRUPOS POLÍTICOS, PERO...

Sobre la mesa tengo un recorte que dice textualmente: «Discurso de Franco en Orense. Año 1962».

Vamos a reproducir unas palabras suyas que darán fuerza a nuestras interpretaciones. El discurso dice así: «No constituye el Movimiento un,partido, el Movimiento es la obra de todos los españoles,que quieren engrandecer a su Patria, unos en los puestos de servicio, otros con su cooperación...».

También tengo dentro de un recuadro rojo otras palabras del Caudillo, entresacadas de un texto y pronunciadas en el año 1946. Dice así: «España es un país de constitución abierta y no cerrada, por ello el perfeccionamiento de sus instituciones es constante y progresivo y cada etapa se lleva a cabo en el momento en que el mayor servicio de la nación lo requiere».

Efectivamente. Y el propósito institucional del Régimen queda definido así, a partir de 1939:

— Creación y funcionamiento de las Cortes Españolas, el 17 de julio de 1942.

— Promulgación del Fuero de los Españoles, el 17 de julio de 1945.

— Ley de Referéndum, el 22 de octubre de 1945.

— Ley de Sucesión de la Jefatura del Estado por Referéndum Nacional, aprobada el 7 de julio de 1947, y

que declara constituida la nación en Reino.

— Ley de Principios del Movimiento Nacional ( de 17 de mayo de 1958.

— La nueva Ley Orgánica del Estado, sometida a Referéndum Nacional el 14 de noviembre de 1966 y

aprobada el 22 de noviembre.

Este ha sido el camino de la política marcado por el Gobierno´. Los grupos políticos no existen en España, a pesar de lo que afirmen elementos extraños a la nación, cuando hablan de los «grupos políticos» que en estos últimos años se han id formando. No son grupos. Queremos subrayar!. Sin embargo, nosotros les agrupamos, pero sol i como concurrencia de pareceres y contando siempre con un margen de error como consecuencia ; de las circunstancias restrictivas de manifestación, lógicas en el país actualmente.

La reunión de distintas personas, de igual o similar ideología, para realizar estudios y proyectos de tipo político o para elegir la persona que, por su prestigio, debe presidirles, no da lugar a la existencia ´de grupos o partidos políticos, pues de todos es conocido que éstos tienen como características principales la de ser un sistema que supone que la constitución de los Parlamentos o Cámaras se realice sobre la base de la estructuración de los partidos políticos y, además, requieran una disciplina interna de grupo, consistente en el compromiso de quienes lo Sloll

Las corrientes políticas en España componen de votar unidos, dado que el no hacerlo puede dar lugar a ser expulsados del seno del grupo o partido.

LA OPOSICIÓN, DE MODA

Pero lo que es innegable en este momento es que los cauces políticos en España se están ensanchando considerablemente. Y ya se había de una derecha y de una ultra-derecha. Como se habla de una izquierda y de una oposición moderada. Se habla también de distintas tendencias dentro de la misma oposición. Y hasta aquí, precisamente, queremos llegar. Hasta señalar las diferentes alineaciones (por corrientes) de colaboración, evolución y oposición con el actual sistema político, dentro de la reconocida concurrencia de pareceres. Matizar del todo es poco menos que imposible. Y a la hora de completar las columnas con los hombres de las diferentes corrientes, veremos que algunos de ellos se repelen. Es posible que entre dos nombres se haya producido una tensión reciente que, naturalmente, a la hora de plantear la situación general al lector no podemos llegar a precisar minuciosamente. De todo esto estamos seguros, pero es inevitable. En líneas generales, los hombres que figuren en cada columna serán los de una misma corriente.

¿Y qué conclusión se sacará de todo este trabajo?... En primer lugar, no pretendemos, directamente, llegar a ninguna conclusión. No hablamos de posibilidades, de aciertos o desaciertos, ni siquiera abrimos un interrogante al futuro. No queremos entrar en esta cuestión. Estrictamente, nos proponemos informar al lector medio, al hombre de la calle. Vamos a darle nombres. Unos le sonarán y otros le sonarán menos.

Pero son nombres que, de una forma u otra, forman parte de la «cantera» política del país y han tenido, tienen o tendrán influencia en la marcha política de España.

Que me permita el señor Martínez Esteruelas utilizar sus palabras como pretexto para este reportaje. El mismo día que tomó posesión de su nuevo cargo de delegado nacional de Asociaciones, para continuar con la labor emprendida por el señor Jordana de Pozas, dijo estas acertadas palabras:

«Se perfila la futura institucionalización del Movimiento incorporando el contraste de pareceres auténtico y eficaz, programa ai que la Secretaría General ha aportado el mejor deseo, pues en el talante humano de José Antonio se comprendía una apertura, dentro de la que cabe el pluralismo social de nuestra Patria, aceptando unas reglas de juego».

Las reglas de juego están aceptadas. Y este estudio, esbozado rápidamente para no distanciarlo excesivamente de las palabras del señor Martínez Esteruelas, entra de lleno en ese juego y es en el fondo una colaboración desinteresada que ofrecemos.

Pluralismo. Contraste de pareceres. Y... oposición. Son palabras que han entrado sólo hace unas horas por las anchas puertas de la historia nacional. Y resulta que la oposición se ha puesto de moda. Y... ¿quién es ahora la oposición? Ya se lo ha preguntado José María Gironella así: «¿Quién está en la oposición?

¿Contra quién se está, contra qué? ¿No puede darse la circunstancia de que, andando el tiempo, se demuestre que los rebeldes eran quienes declaraban "rebeldes de oposición" a los demás?».

Los que permanentemente estuvieron en la izquierda se preguntan dónde están ahora exactamente. Los que siguen estando a la derecha dicen que forman izquierda. Y los que ya han traspasado la derecha no saben ciertamente a quiénes tienen a la izquierda. Hay más frases lapidarias para citar en este momento.

Por ejemplo, Cantarero del Castillo ha dicho: «No se es, ni se puede ser de izquierdas o de derechas, sino que se está a la izquierda o a la derecha». (Lo que nos da idea de la flexibilidad de ambos laterales y de los cambios que pueden producirse entre unos y otros en un período superior a los veinticinco años.) Jesús Fueyo también ha dicho algo sobre los extremos: «La derecha no es hoy la derecha, la izquierda no es la izquierda y el centro no está en medio». Luego entonces..., ¿cómo vamos a ser exactos a la hora de clasificar definitivamente los hombres que están a la izquierda y los que están a la derecha? Hablaremos de colaboración, de derecha, de izquierda también, pero sobre todo de centro, y de centro derecha y de centro izquierda, y de oposición moderada. También hablaremos, Finalmente, de oposición dinámica.

No vamos a hacer una distinción gráfica entre la derecha general y la izquierda. Podemos hablar, sin embargo, de dos grandes grupos en España: ie quienes engloban las listas de la colaboración / de quienes forman la oposición moderada. Y dentro de uno y otro grupo marcaremos las diferencias de pensamiento más claras.

ESTOS SON LOS COLABORADORES

«La Falange no es ni de izquierdas ni de derechas». Todos los lectores conocen estas palabras de José Antonio. Sin embargo, dentro de la misma Falange hay unos más inclinados a la evolución que otros. Y aquí estriba precisamente la diferencia. Del mismo modo vamos a diferenciar, también claramente, los nombres ligados al Sindicalismo y los sujetos exclusivamente al pensamiento de la Falange.

Falange y Sindicalismo, por una parte, forman una de las grandes columnas que sostienen el Régimen y se apuntan parte de los éxitos conseguidos por él. La otra columna que lo .sustenta es la de los más cercanos colaboradores, entre los que también se marca la diferencia de corrientes, que señalaremos lo más ajustada y fielmente posible.

Falangistas

No vamos ahora a pretender ofrecer una radiografía de la Falange. Todo el mundo sabe lo que es la Falange, lo que ha hecho, lo que hace, lo que supone y lo que supondrá. Nuestro trabajo sólo dará los nombres que —más populares— «sostienen» cada una de las corrientes o tendencias. Y si falangistas son todos los que vamos a relacionar, no todos comulgan en las mismas opiniones. Por eso esta diferenciación.

Hay un grupo derecha, institucional, que encabeza el ex ministro Raimundo Fernández-Cuesta. Hay una izquierda también, con dos subdivisiones, que pueden encabezar los .nombres de José Antonio Girón de Velasco y Manuel Cantarero del Castillo, por otra. Y hay una tercera posición entre ambas, presumiblemente más avanzada, y que podemos encabezarla con Jesús Fueyo Álvarez, director del Instituto de Estudios Políticos. Y... éstos son los nombres, fácilmente agrupables en las distintas columnas:

a) Don Raimundo Fernández-Cuesta

* Don José Luis de Arrese

Don Agustín Aznar

Doña Ana Ballenilla Fajardo

Don Jaime Campmany .

Don Sancho Dávila Fernández de Celis

Don Adolfo Jiménez Millas o Don Jorge Jordana de Pozas y Fuentes

Doña Belén Landaburu González

Doña Teresa Lo ring Cortés

Don Antonio Martínez Cattaneo

Doña Pilar Primo de Rivera

Don Roberto Reyes Morales

Don Diego Saías Pombo

Don Fermín Sanz Orrio

Don Manuel Valdés Larranaga

Don Luis Valero Bermejo

b) Una de las dos columnas de la izquierda, identificada con el «Círculo José Antonio».

Don José Antonio Girón de Velasco Don Luis González Vicen Don Manuel Hedilla Larrey Don Narciso Perales Don Carlos Pínula Turiño Don Alejandro Rodríguez de Valcárcel

c) La segunda vertiente de la izquierda, identificada con el «Círcul.o_Medina».

Don Manuel Cantarero_deLCastill>5 Don Fernando Cañellas « Don Antonio Castro Villacañas Don Francisco Labadíe Otermín Don Rodolfo Ma7tm"vTlrar Don Jesús Sancho Rof Don Juan Vtejarde Fuentes

d) La última columna es la que integran los Nombres de aquella tercera posición a que nos íiemos referido:

Don Jesús Fueyo Álvarez

Don Tomás Allende García Baxter

Don Jesús Aparicio Berna!

Don José Parré Moran

Don Torcuata Fernández Miranda

Don Licinio de la Fuente * Don Fernando Herrero Tejedor

Don Cruz Martínez Esteruelas

Sindicalistas

Las diferencias ideológicas entre Falange y Sindicalismo, si no son de fondo sí están marcadas con relativa claridad. Aquí está la relación de los hombres definidos —con las advertencias que ya hemos hecho— como de pensamiento sindicalista y que encabeza el ministro secretario general del Movimiento, Solís Ruiz. Don José Solís Ruiz

Don José Bamón Alonso

Don Rodolfo Argamentería

Don Antonio Chozas Bermúdez

Don Arturo Espinosa Poveda

Don Alejandro Fernández Sordo

Don Manuel Fuentes Irurozqui

Don Antonio Gibello

Don José María Gutiérrez del Castillo

Don Carlos Iglesias Selgas

Don Jesús Lample Operé Don Jesús López Medei Don Dionisio Martín Sanz Don Fernando Mateu de

Ros Don Luis Mombiedro de la Torre Don Adolfo Muñoz Alonso Don José Navarro Villodre Don AntonioPejJrosa Latas Don Emilio jTófñero Gómez

MoMnplMs

Ya hemos señalado, pues, una de las dos grandes columnas que colaboran y sostienen el Regí´ men, a la vez que marcan su evolución. La segunda columna es la que integran los definidos como monárquicos, junto con los demócratas cristianos, que encabeza ei ex ministro Martín Artajo, por una parte, y los también democristianos más a la izquierda, por la otra, que encabeza el presidente de la A. C. N. de P., Abelardo Algora.

Pero antes de pasar a relacionar sus nombres, señalamos también que entre las dos grandes columnas ya citadas existe una tercera, que puede identificarse como de integristas y de la que forma parte un grupo también numeroso, aunque sólo citemos a las personalidades más relevantes cara al lector, como son Blas Pinar (con los hombres de «Fuerza Nueva»), Francisco Elias de Tejada, catedrático; Rafael Cambra Ciudad, catedrático, y Joaquín Pérez Madrigal. Volvemos a insistir en que el grupo ^& más numeroso, pero los nombres más populares —los que hemos obtenido en nuestras múltiples encuestas— son precisamente los citados.

Dentro también de los monárquicos es obligado hacer dos divisiones y una subdivisión. Las dos divisiones son juanistas y carlistas. La subdivisión, dentro de los juanistas. trata de reflejar

a quienes se han definido como «instltucionistas» de la monarquía (les llamamos así por ser defensores a ultranza de la institución monárquica) y a los que, dentro del sistema monárquico, puede calificárseles de «evolucionados» (aquellos que por encima de la forma monárquica ponen su plan político-social).

Naturalmente, para dar una visión exhaustiva y leal del panorama monárquico tendríamos que calar más hondo y hacer otra serie de aclaraciones o subdivisiones, pero pensamos que el trabajo perdería todo lo que tiene de digerible para nuestros lectores. Aquí están, por tanto, los monárquicos partidarios de los descendientes directos de Alfonso XIII.

luonisfos

a) En esta primera relación sólo figuran aquellas personalidades que en el resultado de nuestra encuesta-estudio han sido calificados de «ins-titucionistas».

Don Ramón de Abadal Vinyals

Don José Acedo Castilla

Don Hermenegildo Altozano Moraleda

Don Luis María Ansón Oliart

Don Fernando Aramburu y Olarán

Don José María Arana Aizpurúa

Don José María Arauz de Robles

Don Luis Arellano Dihinx

Don Iñigo de Arteaga y Felguera

Don Alfonso Bardají Buitrago

Don Juan Antonio Bravo Díaz-Cañedo

Don Joaquín Calvo Sotelo

Don Claudio Colomer Marqués

Don Juan Colomina Barbera

Don Enrique del Castillo

Don José J. Díaz de Aguilar Elízaga

Don Tomás Dolz de Espejo

Don Ignacio Escobar Kirpatrick

Don José Ramón Fernández Bugalla! y Barrón

Don Gonzalo Fernández de la Mora y Mon

Don Pedro J. de Galíndez

Don Eduardo Gil de Santivañes

Don Francisco de Gomís Casas

Don Juan Jesús González García

Don Ramón Guardans Valles

Don Ignacio Herrero y Garralda

Don Manuel Halcón y Villalón-Daoíz

Don Juan Herrera Fernández

Don Augusto Krahe Herrero

Don José Antonio Linati Basen

Don Juan I. Lúea de Tena y García Torres

Don Torcuato Lúea de Tena

Don Guillermo Lúea de Tena Brunet

Don Jesús Marañón Ruiz Zorrilla

Don Pablo Martínez-Almeida Nacarino

Don Luis Martínez de Irujo y Artazcoz

Don Ramón Maura Herrera

Don Francisco Melgar y Trampus

Don Tito L. Menéndez Rubio

Don José Luis Milá y Sagnier

Don Francisco Morales Padrón

Don Francisco Moreno y Herrera

Don Joaquín Muñoz Preirats

Don Ignacio Muñoz Rojas

Don José Muñoz Seca

Don Jesús Obregón Siurana

Don José María de Oriol y Urquijo

Don Alfonso de Orleáns

Don José María Pemán y Pemartín

Don Patricio Peñalver Simó

Don Fernando Pereda

Don Florentino Pérez Embid

Don Blas Pérez González

Don ´Antonio Pérez Herrasti

Don José María de Porcioles y Colomer

Don Miguel Quijano y de la Colina

Don Primitivo de la Quintana López

Don José María Ramón de San Pedro

Don Eugenio Rodríguez Pascual

Don Jesús Rodríguez Salmones

Don Darío Romeu y Freixa

Don Bernardo Salazar García-Vülamil

Don Francisco Sánchez Ventura

Don Juan Antonio Sangroniz y Castro

Don Ramón Serrano Súñer

Don Jesús Silva Porto

Don Santiago Torent Sostres

Don Luis Ussía Gabaldá

Don Luis Valls y Taberner

Don José Luis Vázquez Dodero

Don Eugenio Vegas Lataplé

Don Javier Vidal Sario

Don Ignacio Villalonga Jáudenes

Don José de Yanguas Messfa

Don Luis Ybarra e Ybarra

Don Juan Antonio Zulueta Cebrián

b) Los hombres de pensamiento monárquico, que pueden ser calificados de «evolucionados», son éstos (se dará el caso de que figuren después en otra columna, como en las demoqrgcías, lo cual no les excluye de ésta):

Don José María de Areilza

Don Rafael Calvo Serer

Don Juan Manuel Fanjul Sedeño

Don Antonio Fontán Pérez

Don Pedro Camero del Castillo

Don Alfonso García Valdecasas

Don Juan José López Ibor

Don Juan Antonio Maragall Noble

Don José Antonio Miílán Puelles

Don Santiago Nndal Gaya

Don Carlos Ollero Gómez

Don-Miguel Ortega Spottorno

Don Jesús Pabón Suárez de Urbina

Don Julio Palacios

Don Martín de Riquer

Don Vicente Rodríguez Casado

Don Eduardo de Rojas

Don Luis Rosales Camacho

Don José María Ruiz Gallardón

Don Pedro Sánchez Rodríguez

Don Luis Sánchez Agesta

Don Fermín Zelada de Andrés Moreno

Don Jesús Prados Arrarte

Carlistas

Anualmente celebran una manifestación en Mon-tejurra. Hace sólo unos días dimos cuenta de ella en nuestras páginas. Por lo que tiene de significativo, señalamos que se supone que unos quinientos mil españoles son monárquicos-carlistas. Actualmente tienen treinta procuradores en las Cortes, según han manifestado. Los nombres que han resultado en nuestra encuesta y fáciles de clasificar son éstos:

Don Antonio Arrúe Zarauz Don Agustín de Asís Garrote Don Agustín de Barcena y Reus Don José Carlos Clemente Balaguer

Don Jaime de Carlos Gómez Rudulfo

Don Juan Cerrillo

Don José María Codón

Don Santiago Coello

Don Antonio Domingo Francas

Don Alvaro D´Ors

Don Manuel María Escudero

Don Miguel Fagoaga

Don Manuel Fal Conde

Don Baldomcro García García

Don Carlos Felíu de Travy

Don Auxilio Goñi Donazar

Don Ignacio Hernando de Larramendi

Don Francisco Jordán de Urries

Don Pedro Lombardía

Don Mariano del Mazo Don Raimundo de Migue! Don Evaristo Olcina Jiménez Don Juan Palomino Don Javier María Pascual Don Manuel Piorno Don José Puig Peilicer Don Ignacio Romero Osborne Don Antonio Ros Campaña Don Ricardo Ruiz de Gauna Don Juan Sáenz Diez Don Antonio Segura Don José María Valiente Don Pedro José Zabala Don José María Zaldívar

Las corriente» políticas en España

Don José María Zavala Don José Ángel Zublau

Hay, auemás, una serie de personalidades que podrían clasificarse de monárquicos de oposición y que. por tanto, no tienen lugar en las dos relaciones anteriores. Estos nombres tendrían que ir ya en la seguida parte del trabajo, reservada a la oposocíón, porque así están definidos. Pero, tratando siempre de simplificar el tema y la lectura a nuestros lectores, podemos citar aquí algunos de sus nombres, dejando ya constancia de que existen como tendencia definida también. Los nombres que como monárquicos que se conocen como de oposición han resultado en nuestra encuesta son:

Don Joaqufn Satrústegui Don Jaime Miralles Don Vicente Plnies Don Iñigo Cavero

Y con estos nombres cerramos las distintas corrientes monárquicas, pero no las de colaboradores y evolucionistas del Régimen, donde todavía Irán incluidas las dos democracias cristianas que podrían considerarse encabezadas por Martín Ar-tajo, ex ministro, y por Abelardo Algora, la primera más a la derecha que la segunda.

Hay poco que diseccionar en estas dos democracias cristianas que colaboran con el Gobierno, aunque se diferencien en diversos matices. La democracia que encabeza Alberto Martín Artajo es, quizá, la más tradicional y. desde luego, la más inclinada hacia la derecha. En este sentido, la tendencia en la que figura Algora está a la izquierda. Pero sólo cuando se contraponen una y otra. Quizá esto venga a explicar en cierto modo lo que son las izquierdas y las derechas o lo que es la oposición... Si contraponemos la democracia cristiana en la que puede ser encuadrado el actual ministro de Obras Públicas, Silva Muñoz, con la Unión Democrática Cristiana del también antiguo ministro Joaquín Rulz-Giménez, entonces la .corriente en la que hemos incluido a Silva Muñoz está exageradamente a la derecha. Por el contrario, cuando la comparación se hace con la corriente que defiende Alberto Martín Artajo, entonces se mantiene en la izquierda. Aquí está la diferencia.

Democracia cristiana

Los hombres que defienden la tendencia demo-cristiana, personificada en Martín Artajo, están situados alrededor de la Editorial Católica, cuyo órgano de opinión más caracterizado es el diario «Ya-. Los hombres que podemos anotar en esta columna son los que siguen:

Don Alberto Martín Artajo

Don Tomás Cerro Corrochano

Don Ángel Herrera Oria

Don Manuel Jiménez Ouflez

Don Javier Martín Artajo

Don (Ferrfándo Martfn=Séncfígz Juila

Don Aquilino´ MoTclHtr

Don Juan Antonio Ortega y Díaz Ambrona

Don Luis Sánchez Agesta

Don Juan Sánchez Cortés

Don Manuel Villar Arregul

indudablemente, hay otros nombres relevantes, pero no vemos la necesidad de ampliar la columna. En cuanto a la democracia cristiana, encabezada por Abelardo Algora, la columna puede quedar asi:

Don Abelardo Algora Marco

Don Virgilio Añate

Don Jacobo Cano

Don Jesús García Valcárcel

Don José Jiménez Mellado

Don Andrés Reguera Guajardo f Don Federico Silva Muñoz pon-Santíago-Udlna Martorell

ESTA ES LA OPOSICIÓN

Y aquí se ha roto el tronco de los clasificados como colaboradores del actual sistema. Las restantes corrientes ideológicas del país pueden ser consideradas de oposición. Una oposición moderada, a tono con las circunstancias, no Ilegal sino consentida./Pero dentro de la mt&ma oposición TamblíFñ Hay una derecha, un centro y una izquierda.

Quizá fuese más exacto que ahora hiciéramos /en nuestro trabajo tres divisiones dentro de la /oposición. Serían éstas:

1. Oposición incomunicada.

2. Oposición dinámica. .

3. Oposición activa.

La primera sería la oposición sin posibilidades de manifestarse públicamente, bien por falta de órganos de´ opinión, o bie^j^jauerjorsu extremismo-político estáo-5CBÍ^eñ]je^s´´grlTgtfgosr cíela_Ley Orgánica. EstaprTrne7a~7oposTcTón abar-Tüaría desde la Democracia Social-Cristlana dé Gil Robles hasta el socialismo del exilio>

La segunda sería |o_OD0siclón que dispone de rnediosjde Información, ]ustarnéñler~tá~que~ más ha crecido en los dos últimos años. Esta oposición dinámica se extendería desde el pensamiento defendido por el grupo «Cuadernos para el Diálogo» hasta las tendencias sostenidas en las páginas del diario

«Madrid». Dentro de esta oposición dinámica estarían también los intelectua-^ lea de la izquierda y el grupo que comporten los fiombres de 71 «Revista de Occidente»." ´

fia tercera y última oposición según esta clasificación— sería la de los «grupos» de actuación directa, como son el llamado.Sindjcato De-mocrático Estudiantil y las llamadas Comisiones ObTeras71?a~BxrJfgsaTTiéñte declaradas ´fuera de la Ley.

Tero volviendo a nuestro fin principal, el de simplificar el trabajo a nuestros lectores, vamos a ir descendiendo por la oposición, escalón a escalón, desdé las tendencias democráticas de oposición hasta el socialismo (palabra que, desgraciadamente, todavía asusta a gran número de españoles) Identificado con la figura de Tierno Gal-van y el de tos-4iumerosos intelectuales conocidos comg^r^í^eterños firmantes^

Democracias de izquierdas

Necesariamente, a la hora de hablar de democracia, o de social-democracia, tenemos .que arrancar, por obligación, de la figura ya veterana de José María Gil Robles, antiguo líder de la CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas) en los años de la República. Hoy, en los años de la democracia europea, los colaboradores de G(! Robles han perdido actualidad e Influencia. Por eso nos limitamos a citarle como un símbolo (muy importante, sin embargo) en la democracia española.

Se debe hablar también de una democracia-centro personalizada en Jesús Barros cTe Lis, con un grupo menos numeroso de colaboradores, entre los que destacan Juan Núñez Iglesias y Alva-rez de Miranda. Sus posibilidades de opinión son escasas y podrían definirse como sustentadores de una tendencia demócrata estática.

Como democracias de izquierdas, en la oposición moderada, vienen ahora tres Importantes corrientes —dos de ellas bien claras y una más abstracta— que pueden ser encabezadas por el ex ministro Joaquín Ruiz-GIménez una, por el catedrático Rafael Calvo Serer la otra, y por Dionisio Ridruejo la tercera; clasificación más ambigua por lo que tiene de agrupación Intelectual.

La primera, la llamada Unión Democrática Cristiana, es la que sostiene su pensamiento permanente en las páginas de «Cuadernos para el Diálogo». Los nombres que componen esta columna pueden ser los siguientes:

*• Don Joaquín Rulz-Giménez " Don "Mariano Aguilar Navarro

Don Osear Alraga

Don Pedro Altares

Don Eduardo Cierco •Don Jaime Cortezo_ •Don Elias Díaz

Don José Luis García Delgado ´´-Don Manuel Jiménez de Parga * Don Antonio Ménchaca

Don Gregorio Peces-Barba

Quizá alguno de estos nombres debiera de citarse fuera de esta columna, más cerca del socialismo. Pero basta con señalarlo. Algunos de los últimos nombres que han ido colándose por las páginas de

«Cuadernos» son de tendencia más radicalizada y van alejándose, paso a paso, de la Democracia Cristiana de Ruiz-Giménez. Otra corriente democristlana de oposición es la que se manifiesta en las páginas del diario «Madrid», con Rafael Calvo Serer a la cabeza. La columna sería muy numerosa. Cada día son más los que se autodefinen en esta línea, pero quizá le baste al lector la identificación con la relación de estos nombres:

Don Rafael Calvo Serer

Don Cándido Cimadevilla

Don José Joaquín Diez de Aguilar

.Don Juan Ferrando

Don Antonio Fontán

Don Amando de Miguel

Don Alejandro Rojas Marco

Don Enrique Ruiz García

Don José Luis Souto

Finalmente, la columna más ambigua. Son demócratas e intelectuales de tendencia socialista. Para ser exactamente fieles a la hora de encuadrarles habría que hacer columnas de a dos como máximo. Por eso preferimos ofrecer a nuestros lectores una sola, haciendo hincapié en nuestra advertencia. Para evitar otras confusiones, preferimos no encabezar la columna. Estos son los hombres:

Don José Luis López Aranguren Don Fernando Chueca Goltla Don Luis Dfez del Corral

Don Antonio Espina ninur

* Don Manuel García Pelayo OlbUt

Las corrientes políticas en España

«Don Paulino Garagorri

t Don Enrique Lafuente Ferrari

e Don Pedro Laín Entralgo

Don Rafael Lapesa ti Don José Antonio Maravall

Don Julián Marías « Don Carlos Ollero Gómez

Don José Ortega Spottorno « Don José Suárez Carreño

Don Antonio Tovar

Don José A. Valverde Fuentes

Y con estos nombres, que ponen en situación al lector, finalizan las columnas de las democracias cristianas, aunque algunos de los aludidos debieran estar clasificados más bien dentro de las nuevas corrientes socialistas, que nada tienen que ver con la filosofía marxista.

SocioRstos

El viejo socialismo de ayer tiene pocos puntos de contacto con las corrientes de última hora. No obstante,

aún perduran las figuras míticas de antiguos socialistas que mantienen la última esperanza dentro o fuera de España.

El Partido Socialista Obrero Español (PSOE), en el exilio, apenas si tiene alguna Influencia sentimental en el País Vasco, en cuanto que se relaciona con los ya viejos sindicalistas de la UGT. La figura más destacada es la del exiliado Rodolfo Llopls.

Otra figura destacada del socialismo es la de Enrique Tierno-Galván. Es aquí precisamente donde son "Vnás "reales las vinculaciones de tipo personal que ideológico. Podríamos hacer tres separaciones para diferenciar la figura de Tierno Gal-ván de las de otros intelectuales y de los que ya antes llamamos «eternos firmantes», que han estampado su firma en varias ocasiones en protestas y documentos elevados

al Gobierno.

LAS FUERZAS DE LA NUEVA GENERACIÓN

Hemos cerrado definitivamente las columnas de los «grupos» colaboracionistas y de los de oposición moderada. Y no es justo. Aquí precisamente se abren las columnas para dar paso a una nueva generación que empuja. Las filas de la juventud cada vez son mayores a la hora de apoyar al Gobierno en el engrandecimiento de España. Muchos nombres habría que citar para ser fieles a la actual fuerza de la juventud española, pero serán suficientes los que por su labor estimamos más significativos.

Un día, de lluvia o de sol, nació en un despacho un nombre prometedor, que quería reflejar la corriente democrática predominante en Europa. Ese nombre era Acción Social Democrática. Gente joven, dispuesta a colaborar y empujar, de los que bastarán algunos nombres tan sólo: Francisco Bermeosolo, Pedro Calvo Hernando, Juan Pablo Villanueva, Alberto Míguez, Josep Mella, Félix Villamariel, Jesús Picatosto, Luis Núñez, Juan José Montenegro..., y algunos más que omitimos por no prolongar la lista. Y estos hombres están ahí, justo haciendo la entrada por las puertas de la política. Una noche, o varias noches seguidas, trataron de dialogar, y hasta incluso de ceder el nombre a las distintas democracias que ya citamos en la oposición moderada. Del Intento no salió nada. No era el momento. Pero los hombres que lo intentaron y que es posible que vuelvan a intentarlo son: Francisco Bermeosolo, Dionisio Ridniejo^ Prados Arrarte, Suárez Carreña; JóáñT "Bénet, Alfredo Mañas, José Luis Sarnpedro, Paulino Garagorri... Son nombres que ahora están diseminados i que pertenecen a diversas corrientes, pero que la flexibilidad de que es capaz la nueva generación tendrá suficientes fuerzas como para unirles en el mismo fin.

Si definimos como «oposición moderna» toda la que supervive dentro de los límites de la nación y toda la que se mantiene incomunicada, entonces ya podemos cerrar el capítulo. Pero al margen de esto hay una actuación ilegal, como dijimos antes, alrededor del Sindicato Democrático Estudiantil, por una parte, y de las Comisiones Obreras, por otra. No nos cabe duda que muchos de los hombres que forman parte de estas corrientes de opinión, o más bien de actuación, sólo tratan de apuntar los problemas que España tiene pendientes y que, poco a poco, se va enfrentando con ellos. Sin embargo, nuestros lectores también saben que detrás de la mejor voluntad de estos hombres hay fuerzas clandestinas que se aprovechan de estos movimientos para realizar sus propósitos y llevar a la práctica sus objetivos, que son del dominio de todos los españoles.

Otro día, éste de sol (y LAE no puede omltirloV, otro joven de una fuerza arrolladura como lo era José María Sanjuán —fallecido hace escasamente unos días— habló de la gran voluntad de esta nueva generación, de su capacidad de asimilación, de sus energías concentradas y de sus ansias de colaborar en el engrandecimiento de España. Ese día, sólo dos hombres más estaban presentes en el «bautizo» (Juan Kindelán y Miguel Logroño), nació la «nueva conciencia». No nació, tomó nombre. Y ahí justamente está esa «nueva conciencia». No hay más que volver la cabeza y mirarles, están aguardando pacientemente el futuro. Ellos son el futuro.

Al estilo de los clubs políticos europeos, van naciendo otros también en España. Ya son mu-cjips los que han tomado forma por caminos di-terentes pero con un mismo fin. Citemos los Clubs Domo «JpveHanps». o el CeniHtJte-Estudios sdfr^ problemas" CgntemporfiñSos,- a -ef -«Hoiizon-^ \te-80i~defBarcelona, o los nuevos nombres que se van" acercando al Sindicalismo, o los que quieren hablarnos de una Falange rabiosamente actualizada. Todos los caminos convergen en el mismo punto: España. Y España tiene que ser alcanzada.

Yo quisiera también cerrar este reportaje con las palabras de un ministro, con las mismas con que Solís cerró el acto del nuevo nombramiento del delegado nacional de Asociaciones, hace solamente unos días.

Así (son las palabras del ministro secretario general del Movimiento:

«El pueblo español quiere instituciones auténticas, sólidas y con la libertad necesaria, dentro de un orden, para que aseguren la continuidad con sli participación de manera permanente...

«Ante el futuro de España sólo caben dos so-luciones: o partidos políticos o I l A w instituciones fuertes». JU.M.V.

 

< Volver