O macroasociación o nada. 
 Areilza. La derecha española deberá evolucionar y tomar la iniciativa de la democratización     
 
 ABC.    26/01/1975.  Página: 19-20. Páginas: 2. Párrafos: 8. 

O MACROASOCIACION O NADA

AREILZA: LA DERECHA ESPAÑOLA DEB& RA EVOLUCIONAR Y TOMAR LA INICIATIVA

DE LA DEMOCRATIZACIÓN

HACER capitulas sería un inmenso error» pudiera servir como lema a José Mana de Areliza (sesenta y cuatro años} en sus actuales actividades políticas. Se ha planteado el asociacionis-mo con vocación de «pasado mañana» y no sólo como una operación proyectada «1 boy Inmediato o al mañana. Rechaza rotundamente BU intervención al frente de una asociación que reuniese únicamente a sus seguidores, aunque fueran veinticinco mil. O «macroasociación» o nada. O se consigue la formación de un gran bloque de talante europeo en et que confluyan distintos líderes y tendencias afines o se queda en su casa.

Y, aun as!, su Intento quedaría condicionado a la hipotética aceptación de un programa que, suscrito por cincuenta promotores, habría de presentarse en la ventanilla correspondiente. Programa que Incluiría, como puntos claves, la aspiración legal a las reformas necesarias hechas en profundidad, y con especial acento en la representalivi-dad democrática, en las esferas sindical laboral y en la problemática regional.

No «s Areilza un apologista del Estatuto, porque le encuentra, fundamentalmente, defectos estructurales: la suerte de las Asociaciones permanece en manos del Consejo Nacional y, por otra parte, el Consejo se convierte en órgano Jurisdiccional capaz de Juzgar los extravíos de (as Asociaciones, como «i fuera un Tribunal de apelación, lo que tiene cierto aspecto de solución extraconstitucional. Con todo, y aunque eonskfaa* que el Estatuto se ha quedado a mitad di camino, cabe para él una posibilidad: co» probar el el Gobierno está dispuesto a qw juegue dentro de su ¿mbito una gran asociación limitada a un lado por el Movimiento-organización y, al otro lado, por una opoaV ción de izquierdas que se autoexcluye >M Juego. O lo que es Igual: si sólo se va « permitir utilizar et Estatuto a quienes ya están organizados desde tiempo atrás o pot el contrario se acoge sin recelo a los qw desean participar de buena fe. ´

Se trataría para este gran bloque a* embrión de ofrecer a la futura Monarquía una alternativa distinta y complementaría a la de las fuerzas del Movlmíento-organiza-clón. Con ello se llevaría a cabo la histórica operación final del Régimen: que la derecha española sepa evolucionar a partir del autoritarismo y tome la iniciativa de la democratización del sistema y de la sociedad. Para Areliza, la formación de este bloque convendría al Gobierno Arias, que conseguiría Mi un mayor equilibrio de opinión; si se coloca, en cambio, un semáforo rojo a este Intento, el fracaso seria en cierto modo el da te credibilidad del propio Estatuto asociativo.

La dirección de ese bloque podría ser colegiada con un grupo de personalidades elegidas entre los cincuenta promotores. ¿Nombres? Quizá Fraga, Federico Silva, Pío Cabañil las, alguna personalidad catalana. Junto al mismo Areilza. El se considera liberal de talante y cree que se deben superar los personalismos y las pugnas por el liderazgo absoluto, al menos en esta etapa. Le gusta la palabra «alianza» ^fianza popular, alianza democrática nacional), porque refleja con bastante exactitud el sentido de la asociación, y el vocablo «reforma», porque propugna el sentido del cambio y ae opone al programa revolucionarlo. Aunque no fuera específicamente un grupo «demo-crlstiano», ese Importantísimo sector conectado con la Editorial Católica, los «Tácitos», etcétera; tendrá que estar presente, necesariamente y en forma decisiva. En realidad no existe ningún pacto Fraga-Aréilza. sino unas conversaciones que han de ser detalladas y tranquilas, sin apresuramientos, porque el empeño es de gran riesgo y el ea-fuerzo previsto de enorme magnitud. Loa que potenclalmente puedan Integrarse an esta «Alianza» deben convencerse de qu* montar cada uno su propia asociación serta un grave yerro político. Tal asociación parece pretender la organización de una deracha que, en el momento de la transición, no excluya de su pensamiento ta existencia de una Izquierda, sino que sea capaz da tenerla en cuenta y trate de Incluirla, gradualmente, en el futuro en las coordenada* da la legalidad reformada. Su modelo económico serla el de un neocapitalismo moderno y evolucionado, alejado del arcaice paleocapltallsmo. La asociación contemplaría la existencia en España de una tendencia socialista que an BU día pudiera aceptar al convertirse an una alternativa democrática dentro del orden Institucional. M el fascismo, ni al autoritarismo, ni la dictadura, serían las normales defensas de la derecha, aegún este bloque. Y la Monarquía no habría da ser la continuidad da! autoritarismo, ni podría colocarse ai serví» cío de una fracción, sector o clase, sin* ser la Monarquía da todos.

No piensa Areilza que él sea o deje 4» eer un líder, rimo m nombra con experto» cía, conservador, qu» habla un lenguaje da» mseráttco, qua no te sido bosta al M*.

 

< Volver