El sol de la participación     
 
 Informaciones.    19/01/1974.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

EL SOL DE LA PARTICIPACIÓN

COMO una nueva llamada a la participación política se han tenido las intervenciones del vicepresidente primero y ministro de la Gobernación, don José García Hernández (en Guadalajara), y del ministro secretario general del Movimiento ,y vicepresidente del Consejo Nacional (en la toma de posesión de los mandos de su Departamento), don José Utrera Molina. El señor García Hernández tomó la palabra en una reunión del Consejo Provincial del Movimiento de Guadalajara (su ciudad natal), afirmando que los objetivos del nuevo Gobierno pon la convivencia pacífica, la evolución de las instituciones y la continuidad del desarrollo. «El Consejo Nacional —dijo— debe ser un instrumento vivo, en el que la opinión pública tenga adecuada audiencia.»

Por su parte, el ministro del Movimiento, señor Utrera Molina, en el mismo marco donde su antecesor propuso, hace menos de tres meses, una «ofensiva institucional», anunció lo siguiente: «Venimos a tratar de conseguir que el pueblo español, en las diferentes configuraciones, pueda sentirse dinámicamente inserto en un sistema político moderno y eficaz, en el que la libertad y la autoridad encuentren ese punto exacto de equilibrio que hace a los Estados moralmente lícitos e históricamente creadores.»

Después de rendir homenaje al equipo anterior y al señor Fernández Miranda —que no estuvo presente—, afirmó: «No es ocasión de presentar programas, ya que el Movimiento no se define por las opiniones personales, sino por la doctrina acumulada desde su fundación y actualizada en cada momento por el Consejo Nacional. Pero si de proclamar nuestra fe en la tarea que se nos encomienda de que cada español pueda encontrar en el seno del Movimiento un lugar activo bajo el sol de una participación integradora.»

«A todos nos moviliza —añadió— la certeza de que el Movimiento ha de estar abierto a todos, siendo unitario en lo esencial, pero no uniforme, constituido cada vez más en el pórtico eficaz de acceso de los españoles a una participación en la que resueltamente creemos. (...) No combatimos el pluralismo, porque plural y múltiple fue el Movimiento desde sus orígenes, y esa pluralidad, aceptada en la práctica y reconocida en nuestro orden institucional, está en nuestro ánimo, pero sin que ello suponga el desmantelamiento de las bases populares del sistema. Sin vivo contenido popular, el Movimiento no es nada, y el Movimiento, en función de las leyes Fundamentales, tiene que ser mucho; tiene que ser nada menos que el canal de comunicación entre la sociedad y el Estado; la vía de solicitud y de exigencia de las demandas políticas del pueblo y el ámbito de manifestación y de promoción de cuantos españoles sientan la vocación del servicio público.»

 

< Volver