Autor: Muro de Iscar, Francisco. 
   Don Gonzalo (Fernández de la Mora)     
 
 Arriba.    26/03/1977.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 3. 

DON GONZALO (FDEZ. DE LA MORA)

El ilustre político me h a hecho o b ¡ eto de una distinción sin límites. A un breve comentario de apenas unas líneas, me ha respondido con dos folios largos. Fernández de la Mora insiste y ratifica sus declaraciones en la carta publicada ayer. Dice que la tasa de inflación prevista para 1977 es del orden del 30 por 100, salvo que se adopten las enérgicas medidas que la situación requiere. Es decir, que si a final de año, nos quedamos en el 20 por 100, el señor Fernández de la Mora puede decir que ha sucedido gracias a que han hecho caso de su postura, siempre acertada. Añade don Gonzalo que se basa en los siguientes razonamientos para tal afirmación: primero, que, según ha escrito un eminente analista financiero, «el Gobierno opta por la continuación de la inflación a un nivel superior al de 1976», Ergo, si entonces fue del 20, «este año tiene que ser del 30». Vale. Segundo, en mi comentario decía que en enero, el índice puede haber subido, igual que en febrero, un 3 por 100. Ergo, en 1977, subirá un 36 por 100 (se multiplica tres por doce). Vale. Don Gonzalo no debe ignorar que en 1976, por no ir más lejos, las subidas oscilaron entre una baja del 0,86 por 100, en ¡unió, a una subida del 4,50 en mayo. Claro que eso son pequeneces. Basado en ello, no tiene inconveniente en añadir que «si la hipótesis más pesimista de ARRIBA —la mía, con perdón— se confirmara...». El señor Fernández de la Mora, con todos los respetos, no ha entendido lo que yo he dicho. Yo no he hecho hipótesis de ningún tipo, Y ello, por tanto, no vale para que se lance por el terreno de la tecnoideología, para concluir que «un deterioro de este calibre revelaría que la economía española se encuentra en un proceso de incontrolada descomposición».

No es por molestar, pero el señor Fernández de la Mora —y me da la impresión de que no sólo en este tema, sino en muchos otros— acaba arrimando el ascua que le interesa a su sardina. Pero no basta eso. Don Gonzalo añade doctoralmente: «...Si la evolución del proceso económico continuara en la línea iniciada a raíz de) asesinato del almirante Carrero Blanco y alarmantemente acelerada en los últimos meses, es obvio que nos encaminamos hacia la bancarrota y el subdesarrollo.s Punto final. Al ilustre ex Ministro de Obras Públicas —que espero basara sus decisiones ministeriales en criterios más acertados política y económicamente— se le podrían decir muchas cosas. Por ejemplo, que la economía española paga algunos lastres anteriores, incluso a 1970. Que la muerte del almirante Carrero trae problemas económicos, pero por distintas razones a las que él apunta. Y que, en fin, cuando se haga en serlo la historia económica de estos últimos años, que espero que no sea obra suya, va a haber que reconocer los logros del tecnodesarrollo y de] «Estado de obras» y también sus muchos errores. Dicho sea con todos los respetos, profesor.

Francisco MURO DE ISCAR

8 Arriba

 

< Volver