Los "contratados", sin derechos ni garantías     
 
   29/03/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Los «contratados», sin derechos ni garantías

Don JOSÉ LUIS JUDIN GONZÁLEZ, vecino de Madrid y contratado del Ministerio de Obras Públicas,

se hace acompañar en su escrito por numerosas firmas de sus compañeros de trabajo para referirse a la

carta que, de la pluma del arquitecto don FERNANDO GARCÍA MERCADAL, publicamos en esta

sección el pasado día 5 con e! titulo ((Los "contratados", sus reivindicaciones y sus privilegios». Carta

que ya obtuvo la primera réplica con la que nos remitió doña MARÍA FERNANDA COLMENARES

JUDERÍAS, y que publicamos el pasado día 12.

He aquí la carta que con ruego de publicación nos envía don José Luis Judin González:

«Suponemos que don Fernando García Mercadal conoce bien numerosos casos de personas con ingresos

anuales de varios "millones de pesetas, que han entrado en la Administración como "paseantes en corte",

al compás de algún alto cargo político, sin más méritos para su ingreso que ser hijos,, hermanos, yernos,

cuñados, primos, amigos e incluso mayordomos suyos-. En cuanto a estas personas se refiere, nos

sumamos a la denuncia que de ellas hace el señor García Mercadal.

Pero lo que no se tiene derecho a hacer, cuando se coge una pluma con un mínimo de responsabilidad, es

arremeter indiscriminada ente contra todo el personal contratado al servicio de la Administración por la

corrupción que pueda existir en una minoría privilegi a d a. Una verdad a medias es a veces más dañina

que una mentira, y si el autor del referido articulo no se atreve a denunciar con nombres y apellidos estos

casos que conoce, podía al menos, en honor a la justicia, aclarar debidamente que su impreciso y literario

articulo ae refiere únicamente a ciertos casos próximos a las altas esferas políticas y no a la gran mayoría

de personal contratado, cuyo nivel medio, con ingresos anuales muy lejanos a las cifras de millones, no le

permite sacar ventaja personal de un cambio de ministro.

Somos un grupo de contratados de la Dirección General de Carreteras del Ministerio de Obras Públicas, y

ciñéndonos a nuestro caso, que es el que mejor conocemos, debemos manifestar que cuando la

Administración tuvo necesidad de aumentar su personal para llevar a cabo los programas previstos en los

sucesivos planes de desarrollo, no echó mano de sus "puertas grandes, encristaladas y ventanas abiertas´1,

ampliando la» plantillas de los Cuerpos de funcionarios existentes, creando los Cuerpos necesarios o

reestructurando su plantilla de operarios que sólo alcanza hasta la categoría de jefe de taller, sino que

inventó el "contrato administrativo de colaboración temporal", que le permitía hacerse con el personal

necesario, manteniéndolo indefinidamente con carácter eventual y privándole de los derechos laborales de

cualquier trabajador (despido, que la Administración apreciará -libremente, sin reconocimiento de

antigüedad, sin seguro de desempleo, sin derecho a sindicación, etc.), en una situación que puede

resumirse en las palabras del ex ministro señor Suárez González a "Asturias Semanal": :´Los contratados

están sin los derechos de los funcionarios y sin las garantías de -los trabajadores."

En cuanto a la defensa a ultranza que el señor García Mercadal hace de ¡as oposiciones como forma

ortodoxa de ingresar en el Estado, debemos recordarle, sin oponernos a ella, que los ingenieros de

Caminos y ayudantes de Obras Públicas que hoy forman parte del personal contratado, no son

funcionarios como sus compañeros del Ministerio por el simple hecho de haber nacido más tarde, pues-de

todos es sabido que hasta ahora estos titulados ingresaban en el Estado automáticamente al terminar la

carrera, sin oposición alguna, y que el resto del personal contratado, que debe hacer méritos

constantemente en el desarrollo de su trabajo para que al año siguiente le renueven el contrato, puede

afirmarse, sin pecar de exageración, que lleva realizando unas oposiciones permanentes durante los»diez,

quince o veinte años que sigue "de prueba" al servicio de la Administración.»

 

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