Autor: Hernández Domínguez, Abel. 
   La cena de don Landelino     
 
 Informaciones.    13/07/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

LA CENA DE DON LANDELINO

Por Abel HERNÁNDEZ

DON Landelino Lavilla, ministro de Justicia, fue coronado anoche de mirto, de laurel y de rosas en la sobremesa del Club Siglo XXI. Era la última cena. Don Landelino es candido y veloz de vuelo como una tórtola y astuto y silencioso como un gato. Don Landelino es una de las piezas claves del Poder. La nutrida concurrencia era más homogénea que en otras ocasiones. El incienso flotó sobre el mantel como en la misa mayor.

Anoche nos enteramos todos los comensales del brillante escalafón del Consejo de Estado. Ellos llevaron la voz cantante. En la larga sobremesa, prolongada por ese admirable hombre del diálogo que es GUERRERO BURGOS (a pesar de la expresa petición del señor ALVAREZ DE MIRANDA de que acabara el coloquio, aporque estamos en capilla y mañana tenemos que enfrentarnos en las Cortes con una jornada dura»), estuvieron latentes algunas cuestiones de largo alcance. Quizá la más sugestiva y totalizadora respondía a estas preguntas: ¿Cómo vamos a organizar la convivencia civilizada y democrática de ahora en adelante los españoles? ¿Vamos a hablar todos el mismo lenguaje? ¿Tenemos ya una gramática común? ¿La izquierda marxista va a continuar su avance implacable? ¿Está fijado ya el mapa político de España? ¿Es posible entenderse, sobre todo entre los afines? ¿Hacia dónde vamos?

Para PÉREZ ESCOLAR, «estamos ante un reto que se nos plantea a todos como método de unión: unión de fuerzas afines, ante el avance de los marxistas». Propone «la identiñcación en torno al humanismo cristiano por la vía del diálogo y no de las exclusiones». Para don Landelino, «el diálogo entre los afines es el más difícil de conseguir». JUAN FERNANDEZ FIGUEROA piensa que «lo que urge es esperar».

En opinión de DELGADO IRIBARNE, «vivimos una gran ficción».

Todo discurre o queremos que discurra como si hubiera democracia: .las elecciones, el juego parlamentario, etc. ¿Cómo puede reconvertirse —preguntó— esta ficción en una cosa viva?»

El conde de los ANDES subrayó que «el Rey es la representación de la Justicia» y ((desgraciadamente el socialismo no se ha manifestado de manera explícita sobro algunos principios fundamentales, entre los cuales el primero es la Monarquía. Para que haya un turno pacífico de partidos y se instale en España el juego de la moderación, ante todo hay que contar con el Rey». A juicio de HERRERO DE MIÑON, «Landelino lo hace mejor que el Tribunal Supremo». Según FERNANDO ARIAS SALGADO, «el país está sufriendo ana catarsis». FRAILE

CRIVILLES opina que la dificultad para elaborar una Constitución no va a estar en el fondo: «El problema, lo que se va a discutir, son las palabras.» JOSÉ SUAY es partidario de que a la nueva Constitución se le dote de cierto «contenido ideológico y voluntarista». ROMAY sugirió la necesidad de «una estructuración pluralista del poder económico, social y regional». AQUILINO MORCILLO lanzó dos cargas de profundidad: «¿Está dispuesta la oposición a colaborar en el consenso nacional que exige la nueva Constitución? La amnistía, ¿es un tema y» cancelado?»

El profesor GARCÍA VALDECASAS fue escuchado en absoluto silencio: «Una Constitución no es el resultado de ideologías en pugna, sino expresión de lo que lleva en su seno la corriente histórica de un pueblo. Ha habido muchas Constituciones de papel; un país tiene una Constitución real, que lleva la corriente de la Historia.:) Don IÑIGO CAVERO aseguró que antes de ser ministro coincidía con el señor Lavilla en un 95 por 100, y ahora, en un 100 por 100. (AI fondo, la Democracia Cristiana.) Don FERNANDO SUAREZ cogió el último el incensario. Todo fueron elogios para el Gobierno, «por haber logrado un acuerdo en la forma de discrepar». Insistió en que «hay que lograr un consenso» y anotó que «en las crisis políticas, lo difícil para un hombre político no es cumplir su deber, sino conocerlo». Y concluyó con esta frase solidaria: «Desde el anonimato ciudadano, ánimo y adelante.»

Don Landelino cerró la sobremesa. Respondió a todos con delicadeza, agudeza y tino. Este hombre calza muchos puntos. Dijo que de momento teníamos el mapa político descrito por las elecciones. Habrá que ver si es o no el definitivo. «La definición y la aclaración afecta a todos los grupos, sobre todo a la U.C.D. y al P. S. O. E.» Sobre una alusión a qué hacer con la rosa (del P. S. O. E.) si también tenía espinas, se manifestó así: «Procurar tener la rosa, sin pincharse con las espinas.» Y se definió: «Creo plenamente en el hombre, en la libertad, en la capacidad de la competencia. Soy anticolectivista. No comparto una concepción marxista de la vida y de la sociedad.»

«En términos materiales —indicó—, el tema de la amnistía está prácticamente zanjado. Alguna vez habrá que marcar una fecha.» Sobre el voto de censura opina: Habrá una dependencia del ejecutivo respecto al legislativo! que podrá remover al ejecutivo, con los correctivos técnicos necesarios para una suficiente estabilidad de Gobierno.» Sin embargo, «es más importante hoy la dualidad Gobierno-oposición que la dualidad ejecutivo-legislativo».

El astuto y candido político —mitad gato, mitad tórtola— recibió apretones de manos en la alta madrugada.

13 de julio de 1977

 

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