Autor: Bustelo García del Real, Francisco. 
   Participación socialista     
 
 Cambio 16.    10/06/1974.  Página: 87. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

PARTICIPACIÓN SOCIALISTA

Señor director:

Quienes nos consideramos socialistas leímos con mucha atención el artículo que publicó en "ABC" el

Conde de Montarco el día 23 del pasado mes de mayo, con el título "La participación".

A decir verdad, algunos de sus párrafos nos produjeron satisfacción y otros sorpresa. Satisfacción porque todo un señor conde y en las páginas del "ABC" reconozca que en nuestro país hay actualmente muchos jóvenes, "parte considerable del país, llevados por las tendencias socialistas contemporáneas". Sorpresa, al leer que "acaso ha sido un error de régimen en estos últimos tiempos, no haber dejado que se hicieran y consolidaran unos verdaderos dirigentes socialistas, dejándoles actuar dentro del sistema en vez de perseguirles. Hoy sería ese socialismo auténtico uña fuerza —además de las derecha y centro— para equilibrar la política española con varias opciones".

La sorpresa, en efecto, es grande, ya que parece difícilmente concebible que un régimen que sigue considerando a los vencidos de la guerra civil —y es obvio que e! socialismo fue uno de ellos— como enemigos políticos acepte, no se sabe muy bien por qué ni cómo, la participación de uno de sus contrarios. Pero es que, además, incluso si por milagro tal participación se pidiera, la respuesta habría de ser negativa.

Es cierto que hay socialistas y socialistas. Indalecio Prieto me decía poco tiempo antes de su muerte que el socialismo no es marca registrada, y que cualquiera puede autodenominarse socialista. No obstante, al menos en los tiempos que corren y en Europa occidental, cabe considerar socialista a un partido que persiga la socialización parcial o total de los medios de producción, sea democrático y forme parte de la Internacional Socialista.

Nada impide, sin embargo, que un grupo de personas, grande, mediano o pequeño, se reúna y decida constituir un partido o un grupo político "socialista". Todo ello es tanto más posible cuando esos grupos políticos no pueden salir a la luz pública y someterse al contraste de la opinión general.

Con todo, tal vez no sea pecar de audacia excesiva afirmar que los socialistas españoles —los que si en este país hubiera partidos políticos constituirían el partido socialista o al menos el partido socialista más importante y reconocido como tal internacionalmente— sólo pueden participar en cualquier régimen o sistema, el actual, el de mañana o el de pasado mañana, si se cumple como condición absolutamente indispensable la implantación de la democracia a la europea. Ya sea de modo inmediato o, si las circunstancias lo justifican, a plazo fijo y perfectamente delimitado.

Si el socialismo no exigiera esa condición, no sería entonces socialismo, ya que parte esencial del mismo es la democracia a la europea. Y si no existe tal democracia no puede haber públicamente socialismo, tal como lo entendemos nosotros. Ni socialismo ni razón alguna para participar de un modo u otro en la vida política oficia!.

Quienes nos consideramos socialistas celebramos —con cierto asombro, sin embargo— que el periódico "ABC" reconozca que el socialismo es una fuerza políticamente importante, que en este país hay muchos socialistas y que sin ellos la política española está desequilibrada.

No obstante, en la situación política actual, en la que no nos incumbe papel alguno y de la que somos

espectadores forzosos, queremos aportar nuestro minúsculo grano de arena a clarificar una panorama algo confuso. Y esa clarificación se reduce a afirmar que sin democracia no hay socialismo y que sin democratización no puede haber, por definición, participación socialista.

Francisco Bustelo García del Real, catedrático de Universidad.

 

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