Autor: Melgar, Francisco. 
 Tres promociones de españoles ante el futuro de España: 49 microartículos. 
 Un futuro claramente señalado     
 
 ABC.    02/04/1964.  Páginas: 2. Párrafos: 7. 

UN FUTURO CLARAMENTE SEÑA-UDO

Dando por evidente que España ha de tener en un plazo imperativamente breve esas instituciones públicas que echen raíces, es decir, que garanticen la estabilidad a largo plazo, que es lo que todos los españoles desean, hay un problema que conviene tener planteado desde ahora porque se presentará al país el día en que la instauración de esas instituciones entrañables nos abran de par en par las puertas «le la cooperación internacional.

Este problema no es otro que el de nuestra plena integración a Europa con todas las consecuencias que trae consigo esta integración.

Solo los inteleetuaJrnente miopes no ven que el acercamiento Éste-Oeste, que se intenta presentar como un triunfo para la causa, de la paz, no es sino la consagración de la política iniciada en 1943 en plena guerra mundial, y que tiende a hacer de Estados Unidos y de Rusia las dios grandes potencias dominadoras del mundo.

Las primicias de esta concordia entre los dos nuevos imperialismos se selló en Yalta; luego fue confirmada por la victoria sobre Alemania—´que yra Europa—: más tarde vino la división de nuestro continente en dos zonas de influencia: posteriormente aun vino la perfecta concomitancia de los dos imperialismos para arrancar a Europa sus últimas colonias; y. finalmente, el reparto de las armas atómicas esenciales entre las dos potencias imperialistas que creó entre ellas una especie (le equilibrio.

No es posible ignorar este peligro que tenemos a la vista y que condiciona todo nuestro futuro, l´n perfecto entendimiento entre lo.s dos imperialismos dirigentes, significaría 1a esclavitud para todos los europeos, una esclavitud más dura que la que Hitler preparaba a la Europa sometida.

Lo único que puede oponerse a este peligro tan claro es la presencia de una Europa fuerte y unida, una Europa que, en razón de su cultura y de su vitalidad, demuestre que no está designada a representar eí papel de víctima que se le asigna. Felizmente se está dibujando este despertar de Europa: la misma ayuda que recibió de América no sólo le ha servido para recobrar una prosperidad material, sino q«e ha recuperado una conciencia política. Pero en esta nueva Europa falta la voz y el aliento >le España.

Al escudriñar lo que puede ser nuestro destino futuro, no cabe apartar la vista de esta necesaria integración de nuestro país en el conglomerado que se está formando y que esta llamado a ser la tercera fuerza del mundo y el freno de todos los imperialismos actuales y futuros. Sea nuestra constante preocupación no olvidarlo. Francisco MELGAR (Conde de Melgar)

 

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