Autor: Marañón Moya, Gregorio. 
 Tres promociones de españoles ante el futuro de España: 49 microartículos. 
 Ayer, hoy y mañana     
 
 ABC.    02/04/1964.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

AYER, HOY Y MAÑANA

Alférez es un vocablo árabe, del año 932. Viene de "feria", que quiere decir jinete, derivado de "furas", que .quiere decir caballo. El alférez era el caballero más diestro y a él fe le confiaba el «*• ¡andarle real.

"Ayer" 20.000 oficiales provisionales cayeran en loa frentes de batalla. Dieron cuenta cabal de cómo entendieron la misión encamen-Jada y de cómo supieron estar a la altura del sacrificio que la Patria necesitó y exigió.

El conjunto de Provisionales—universitarios en su mayor parte -dieron al Ejercito regular una solera de. alegría juvenil y un espíritu intelecUial y civil. Lo impregnaron de un matiz original y arrollador.

Los alféreces tenemos que hacer ahora, del día de cada día, un parte no de guerra, sino de paz, conquistando cotidianamente las posiciones que el mando señale. Que las bajas nunca importan.

Eí mundo vive ´´hoy" horas crítíc-is de evolución y progreso. Estas crisis están sujetas, siempre, a riesgos inevitables. Hay, pues, que estar alerta. Alerta quiere decir, etimológicamente, "levantar al soldado y ponerlo en guardia contra el ataque". Estando así, conservaremos, dentro de la evolución indispensable, las premisas de In vida cristiana y de nuestro ser nacional actual. Lo hemos conquistado tan

duramente que todavía, hoy, nos duelen el corazón y el alma. Y las costillas,

El Coudül» ha dicho que "los veinticinca años de nuestro Régimen constituyen ya, en si, el arranque de una nueva época de nuestra Historia".

Nuestro Régimen ha alcanzado ya su. plenitud. Y los Estados—como los hombres es en la plenitud de su vida cuando comienzan a pensar, con serena y fría meditación, en el mañana.

El "mtiñana" de las grandes obras—nuestro Estado es una obra grande—no significa su fin y su

desaparición. Significa su natural evolución y, por lo tanto, su propia, sucesión. La sucesión del Régimen—yo vigente en nuestras leyes fundamentales—está muy claramente se. ñalada por quien podía y debía hacerlo. El camino está indicado sin -equivocación posible. Todo el que vea malentendidos, todo el que confunda ´¡intencionadamente ti rumbo marcado, todo el que no sepa leer la brújula de nuestra Historia y dificulte su vía ascendente, gloriosa y real, debe ser expulsado de nuestra comunidad política.

Gregorio MARAÑON MOYA

 

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